INTERNACIONAL

Claves para entender qué pasa en Cataluña (aunque sea imposible de entender)

Así está el conflicto entre España y Cataluña a pocas horas del 1-O

29/09/2017 12:48 PM CDT | Actualizado 29/09/2017 12:48 PM CDT
Dan Kitwood via Getty Images

Sólo si vives en una cabaña aislada construida en una montaña inaccesible, sólo si se da esa extraña circunstancia, es posible que no hayas escuchado mencionar la palabra Cataluña en las últimas semanas.

Desde hace meses, en España no se habla de otra cosa. No es para menos. Si no existe otra información —semanas y semanas abriendo webs, ocupando primeras páginas de todos los periódicos, debates y más debates en televisión— es por tres motivos.

Primero, porque el hecho de que Cataluña se independice de España supone el mayor riesgo en la historia de la aún joven democracia española, sólo superado por el fracasado Golpe de Estado de febrero de 1981.

Segundo, porque se ha abierto una brecha en la sociedad española de incalculables consecuencias que ha generado una única certeza: nada volverá a ser igual entre los españoles y los catalanes.

Y tercero, porque el proceso de independencia de Cataluña no lo entiende nadie: ni cómo hemos llegado hasta aquí ni en qué punto estamos ni qué puede pasar no ya mañana, sino dentro de un año.

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Así que si no entiendes qué ocurre en Cataluña no te preocupes: ni siquiera un español que jamás haya abandonado el país es capaz de comprender qué está pasando. Menos aún sabe cómo puede solucionarse el problema.

Pese a todo, sí existen algunas claves que pueden contribuir a entender (un poco) qué ha pasado y qué puede suceder en los próximos días en España y en Cataluña.

  • ¿Qué quiere el Gobierno de Cataluña?

Que los catalanes puedan votar en un referéndum si siguen formando parte de España u optan por independizarse. La pregunta de la convocatoria será: ¿Quiere que Cataluña sea un Estado independiente en forma de república?

  • ¿Qué quiere el Gobierno de España?

Que nada cambie y que Cataluña siga formando parte del España.

  • ¿Por qué Cataluña se quiere ir de España?

Primero habría que ver si en el referéndum, en caso de que se celebrase de forma legal, ganaría el Sí a la independencia. De hecho, algunas encuestas sugieren que ganarían los partidarios de que Cataluña permaneciera en España.

Los argumentos de los que abogan por la independencia se basan en la teoría de que Cataluña aporta económicamente más a España que lo que España da a Cataluña, hasta el punto de que uno de los eslóganes que más han triunfado los últimos años es "España nos roba".

También aducen, con razón, que Cataluña es una nación histórica, con un cultura y un idioma propio, y que la voluntad de independendizarse no es un capricho de última hora, sino que hay que remontarse a un siglo para encontrar su origen.

  • Entonces, ¿van a votar el domingo?

El Gobierno de la Generalitat de Cataluña, presidido por Carles Puigdemont, ha convocado un referéndum para este domingo 1 de Octubre. El problema es que ese referéndum no es legal: la Constitución española no contempla la autodeterminación de un territorio español, y sólo una modificación de la Constitución española podría permitir la convocatoria de referéndum en el que se plantease la ruptura de la unidad de España. El Gobierno ha dicho miles de veces que nunca, jamás, cambiará la Constitución para abrir la puerta a la independencia de un territorio español.

Aun así, el Gobierno catalán sigue adelante, aunque haya retorcido la ley a su conveniencia para llegar hasta aquí y la siga retorciendo en el futuro, y asegura que el domingo los catalanes podrán votar si quieren independizare, "le guste o no" al resto de España.

  • Pero si es ilegal, ¿cómo van a votar?

Ese es uno de los grandes problemas. El gran problema, de hecho. Al estar prohibido legalmente, el referéndum no cumple la regla básica que se requiere en una votación tan trascendental como esta. En las últimas semanas el calificativo de surrealista se ha quedado corto para definir la situación en Cataluña respecto al referéndum. Porque a la hora de votar se necesitan, sí o sí, garantías que permitan que la votación se lleve a cabo. Algo tan simple, para empezar, como unas boletas, unas urnas y un censo electoral (registro de personas con derecho a voto).

Pues bien, a unas horas del 1 de Octubre, nadie sabe si hay boletas electorales disponibles. El pasado 20 de septiembre la Guardia Civil se incautó de casi diez millones de boletas preparadas para el referéndum. Desde el propio Gobierno de Cataluña se ha llamado a los votantes a que impriman sus boletas en casa y las depositen en unas urnas... que nadie sabe dónde están.

Exacto, tampoco se tiene nada claro la ubicación de las urnas: el Gobierno catalán asegura que las tiene escondidas para que el Gobierno no se las requise. Y promete que el domingo habrá urnas. El Gobierno español no tiene ninguna duda de que esas urnas existen, pero cree que están fuera de España porque si no ya las habría encontrado. Ya ha avisado de que en cuanto vea una sola urna la Guardia Civil la requisará. Es el juego del gato y el ratón elevado a un problema democrático de primer orden.

Por no tener, Cataluña no tendrá el domingo ni centros electorales en los que poder ejercer el voto. El Gobierno español ha dado la orden de precintar todos los colegios electorales donde es posible que se pueda votar. El 1 de octubre, por tanto, Cataluña amanecerá con colegios y centro de votación precintados y custodiados por las fuerzas del orden con el fin de que nadie pueda depositar una (inexistente) boleta en una (inexistente por el momento) urna.

Tampoco hay un censo en el que se especifique el nombre de los ciudadanos que tienen derecho a voto y dónde deberán, teóricamemte, votar.

Lo dicho, surrealista.

EFE

  • ¿Entonces, todo esto es un desafío de Cataluña a España?

Lo es, porque se está saltando la legalidad y la Constitución. Sin embargo, los catalanes tienen un argumento democrático que apenas tiene réplica: sólo quieren ejercer algo tan democrático como votar y decidir.

  • ¿Y el Gobierno de Rajoy lo está haciendo bien?

No. Si Cataluña ha llegado a este punto de enfrentamiento con España es, en otros motivos, porque el presidente del Gobierno ha ignorado desde hace cinco años las voces que avisaban de que en Cataluña existía un problema histórico muy grave que debía resolverse cuanto antes. Advertencias que caen en saco roto cuando Rajoy es conocido por defender que la mejor forma de resolver un problema es no haciendo nada.

Ni siquiera ha aceptado sentarse a dialogar con las máximas autoridades catalanas para encontrar puntos de acuerdo. Su respuesta a todos los planteamientos ha sido: no, no y no. Y así es imposible llegar a un consenso. Máxime cuando la otra parte no sale del argumento "Queremos votar, queremos votar, queremos votar".

  • Si, pese a todo, el domingo los catalanes votan y vence el Sí a la independencia, ¿se independizará Cataluña de España?

No se sabe qué puede pasar, porque en situaciones tan complejas por surrealistas puede pasar cualquier cosa que cambie toda previsión, pero en caso de que se declarase la independencia no sería legal, según las garantías democráticos que deben regir en situaciones de este tipo. La comunidad internacional, empezando por la Unión Europea, no reconocería una Cataluña independendiente. De hecho, por mucho que lo ha intentado, el Gobierno de Cataluña no ha encontrado un solo respaldo de Gobierno internacionales. "Sería una tontería que Cataluña no siguiera en España", dijo esta semana Donald Trump.

  • ¿Y la sociedad española cómo está viviendo todo este problema?

Con profunda preocupación y mucha incertidumbre. El choque de trenes entre España y Cataluña ya se ha producido y a nadie se le escapa que, después de un impacto así, las cosas ya no pueden volver a ser iguales. De hecho, en las últimas semanas la sociedad se ha polarizado entre los españolistas y los independentistas. Unos jalean a los Policías que viajan a Barcelona enviados por el Gobierno para mantener la seguridad este domingo y, los catalanes gritan "¡Votaremos, votaremos!". Un dato simbólico: cada vez son más los balcones en España en los que se cuelgan banderas de España y cada vez son más los balcones en Cataluña en los que se cuelgan la bandera catalana.

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  • ¿Existe el riesgo de una Guerra Civil?

No. Sólo el líder de la formación de izquierdas Podemos, Pablo Iglesias, ha abierto esa posibilidad esta semana al denunciar que el Gobierno está propiciando un "escenario prebélico". Pero nadie en España considera que el conflicto acabe derivando en una Guerra Civil. España ya sufrió una entre 1936 y 1939 y las consecuencias fueron tan devastadoras que aún perviven en la conciencia colectiva como un drama que no se puede volver a repetir.

  • Entonces el domingo, ¿qué va a pasar?

Nadie lo sabe. Ni el Gobierno español, ni el catalán, ni nadie. La única certeza es que el 2 de octubre volverá a amanecer. Todo lo demás es una incógnita.

Este artículo se publicó originalmente en El HuffPost.