ESTILO DE VIDA

Para entender el trauma colectivo que nos dejó el sismo y cómo superarlo 

No eres tú, somos todxs.

27/09/2017 9:05 AM CDT | Actualizado 27/09/2017 1:25 PM CDT

Cientos de personas perdieron a un ser querido, su hogar y su estabilidad en el sismo del martes pasado. Otros más, la tranquilidad. El miedo fue el que quedó después del temblor de magnitud 7.1, y la necesidad de hablar –ahora más que nunca– de la importancia de la salud mental.

Especialistas dijeron a HuffPost México que para superar tragedias como ésta –que hasta el momento ha causado la muerte de más de 300 personas– es necesario iniciar o continuar procesos terapéuticos que permitan sanar heridas psicológicas y emocionales para evitar el desarrollo de estrés postraumático y otros padecimientos mentales.

Ginnette Riquelme / Reuters
Miembros del grupo Doctor Payaso abrazan a una mujer que perdió su hogar en el sismo.

Entender el miedo e identificar cuando ya no es "normal"

Ante una catástrofe como la que vivimos el martes pasado, la primera respuesta es adaptativa: el miedo. "El miedo se procesa en regiones muy por debajo de la corteza (cerebral), por eso es una herencia evolutiva. Al procesarse en esa zona asumimos que es una respuesta adaptativa, un aprendizaje inmediato ante el riesgo", explicó la neuropsicóloga clínica Tania Gómez.

Ese miedo se puede vivir como pesadillas, temor a que otro sismo ocurra, no querer estar solos, hipersensibilidad a sonidos que antes eran indetectables, imaginar escenarios catastróficos, etcétera.

Sin embargo, el deterioro emocional ocurre cuando no se sabe qué hacer con ese miedo, lo que puede causar malestares fisiológicas, como ataques de pánico, alteración de la respiración y problemas gastrointestinales, agregó la especialista.

Las consecuencias físicas se dan porque "el cuerpo está produciendo todo el tiempo hormonas de la respuesta del miedo: adrenalina y cortisol, principalmente, porque ese cuerpo tiene la orden de que hay un peligro constante". Tania Gómez

Así que en este momento de crisis, la prioridad es identificar qué tipo de pérdida se está enfrentando (la de un ser querido, el hogar, heridas físicas) y prestar atención a las respuestas fisiológicas, para "echar a andar esquemas funcionales para resolver la situación".

Gómez agregó que para regular las respuestas fisiológicas es necesario enseñar técnicas de respiración (como respiraciones profundas) que permitan regular la frecuencia cardiaca, así como relajamiento muscular.

Durante las primeras semanas después del desastre natural, el miedo es normal. Sin embargo, si después de un mes los síntomas permanecen o se agravan (con actitudes como aislamiento, irritabilidad o temor insoportable), será necesario consultar a un psicólogo o, en caso de necesitar medicina, a un psiquiatra.

El estrés postraumático, por ejemplo, tiende a aparecer hasta un mes después del hecho traumático.

Los riesgos de no tratarlo son desarrollar adicción a sustancias sedantes, como drogas o alcohol, problemas de memoria (pues el cerebro trata de olvidar el hecho traumático con el cortisol, que mata neuronas), problemas en las relaciones interpersonales, pérdida de continuidad en cosas que antes se hacían con gusto, entre otras, explicó el psiquiatra Rafael Salin.

YURI CORTEZ via Getty Images

La importancia del proceso terapéutico para sanar

Ambos especialistas coincidieron en que es un momento clave para informar a las personas de la relevancia de cuidar de la salud mental.

Por eso, el doctor Salin ha creado el grupo Psicotopos, integrado por al menos 50 psiquiatras. Su principal labor es la "psicoeducación, que la gente detecte 'llevo tres días sin dormir, tengo muchas pesadillas, ya no quiero hablar, las cosas que me gustaban antes ya no las puedo hacer fácilmente'. Esos son focos rojos para que la gente diga 'necesito ayuda'".

Las brigadas de los Psicotopos serán los fines de semana en Ciudad de México y estados afectados por el sismo.

Pero hay que tener claro que la ayuda que en este momento están ofreciendo los psicólogos y psiquiatras, que son brigadistas en albergues, es sólo para contener la crisis, pues después será necesario un proceso terapéutico formal que requiere más tiempo, dijo la psicóloga Gómez.

"Las personas que perdieron a alguien, su casa o ambos, están en shock, todavía no asimilan la pérdida. En unas semanas vendrá el proceso normal de duelo, ciclos en los que se vuelve a repetir el estado de shock y depresión en algunos casos, hasta que al final llega una negociación con la vida".

La psicóloga clínica detalló que lo que en este momento están haciendo los psicólogos y psiquiatras brigadistas "es dar el primer empujón, que la gente hable, se desahogue, dejar fluir la catarsis, la empatía, decir 'entiendo lo que estás sintiendo, y no es para menos'. Dar validez a su sentir".

Gómez coincide con Salin en que la psicoeducación permitirá justificar a las personas por qué es importante un proceso terapéutico, incluso "explicar qué es lo que hace cada especialista, qué hacen los diferentes psicólogos y en qué momento hay que ir con un psiquiatra o ir al neurólogo", porque los efectos de un trauma colectivo tiene efectos a largo plazo.

Las fases del trauma colectivo

De acuerdo con investigaciones, después de una catástrofe se han detectado al menos dos fases: la primera es la de emergencia,

Si sientes que necesitas ayuda, estas son unas opciones. La UNAM tiene disponibles cuatro líneas telefónicas para atender crisis psicológicas y psiquiátricas en un horario de 10 a 18 horas: 41 61 60 41, 56 22 22 88, 56 23 22 91, 56 23 21 27.