UN MUNDO MEJOR

"La sociedad está exigiendo justicia por ti, Mara"

Cientos de personas se unieron a la marcha que se organizó este domingo en Ciudad de México.

17/09/2017 11:03 PM CDT | Actualizado 17/09/2017 11:23 PM CDT

Sandra Lucario

Desde el viernes traigo unas ganas de llorar que no puedo. Y de escribir. Vomito palabras. Vomito bilis. Vomito gritos. No es creíble lo que está sucediendo. Mataron a Mara. Nos dolió en el alma. Nos dolió enterarnos de que habían encontrado ropa suya en casa del chofer de Cabify. Nos dolió cuando confirmaron su muerte por Twitter. Cuando supimos que el tipo la había violado y estrangulado.

Salimos a marchar.

Igual que como salimos por Lesvy. Igual que como salimos a marchar por Valeria. Igual que como salimos para denunciar todas las violencias.

Una amiga dice que no sirve de nada salir a marchar: "Güey, te digo que no sirve de nada". Pero ahí está. Toda sorora. Corriendo. Fotografiando. Grabando videos. Sintiendo que hace algo.

Otra me dice que sintió la marcha "triste y desesperanzada, pensé: 'y mañana, ¿quién?'".

Ese es el sentimiento general.

— "México, lo lograste. Ya tengo miedo", pienso y mientras lo hago me rehúso a sentirlo. Porque quiero ser libre. Porque soy sola. Desde hace 20 años soy sola. Y me resisto a tener que avisarle a alguien a dónde voy, cuánto tiempo voy a estar ahí, y que ya voy de vuelta. Porque me resisto a tener que estar acompañada de un hombre para sentirme segura. Porque me enfurece tener pavor mientras camino de noche por las calles.

— "Quiero ser libre, güey, y sentirme tranquila siendo libre", le dije.

— "Ya no podemos", me respondió.

Nos abrazamos desde lejos.

Sandra Lucario

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Vestidas de negro y de morado, cientos de mexicanos marcharon desde el Zócalo hasta la PGR. La cita fue frente a la Catedral.

En la plancha, entre trabajadores, que desinstalaban gradas y escenarios en los que se celebró la Independencia de México, y Manceralovers, que esperaban a que Miguel Ángel saliera a rockstarear al balcón a agradecerles a los trabajadores de gobierno que hicieran eco del "Cinco años de hechos, no de política". Ahí, entre ellos, hombres y mujeres se congregaban para evidenciar al verdadero México. No el de los festejos artificiales ni el de padrinos hechizos. El México que hoy más que nunca está de luto.

"Queremos justicia. Que se defiendan y se respeten los derechos humanos. Esto nos puede pasar a alguna de nosotras. Muchas pensamos, 'esto no nos puede pasar, porque siempre nos portamos bien'. Mara hizo lo que le enseñó su mamá: agarrar su transporte seguro", reclama María de la Luz Estrada, socióloga y maestra en Derechos Humanos y Democracia y coordinadora ejecutiva del Observatorio Ciudadano Nacional contra el Feminicidio, mientras escucha los testimonios de mujeres abusadas.

A su lado está Irinea Buendía, madre de Mariana, víctima del primer feminicidio que llegó a la Suprema Corte de Justicia de México.

Mientras una joven de 16 años reclamaba "necesitamos feminismo" porque las mujeres están siendo vejadas, violadas, asesinadas, María de la Luz Estrada exigía la aplicación efectiva del Protocolo Alba, el procedimiento de búsqueda e investigación inmediata para mujeres desaparecidas.

El Protocolo Alba fue instaurado en Ciudad Juárez en 1993. Aunque en 2012 se difundió la noticia de que este protocolo entraría en vigor en todo el país, este sistema de alerta solo se implementa en Jalisco y Chihuahua. En el estado de México tienen el Protocolo Naranja.

Se está solicitando para Puebla, Tlaxcala y Veracruz.

Estrada explicó que en el Observatorio han identificado patrones de cómo opera la delincuencia: las víctimas son menores de edad y antes de ser asesinadas han sido privadas de la libertad.

La aplicación del Protocolo Alba ayudaría a "evitar que se active un delito".

Sandra Lucario

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La PGR terminó forrada de carteles en los que se acusaba al estado de feminicida, y en los que podía leerse "Muerte al patriarcado", "Ni la tierra ni las mujeres son territorio de conquista", "Por cada siete mujeres asesinadas al día en México hay siete hombres asesinos al día en México", "No son piropos son insultos. Es mi cuerpo me visto como quiero", "El doble discurso también es violencia, ni una más", "Exigimos seguridad para todas", "Una mujer desaparecida es nuestra hermana, nuestra madre, nuestra hija. ¡Somos todas! ¡Ni una más!".

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Al final de la movilización, una manifestante identificó a su presunto agresor, que corrió a resguardarse al centro comercial Reforma 222 tras ser identificado. Finalmente la Procuraduría General de Justicia de Ciudad de México informó que se inició una carpeta de investigación contra el hombre, acusado de acoso sexual, quien presuntamente agredió a una mujer hace unos meses.

En su cuenta de Twitter, la PGJDF_CDMX informó que la víctima y el imputado rindieron su entrevista en la Fiscalía, para determinar la situación jurídica del implicado.

Además, en redes sociales se viralizó un video que muestra a un grupo de mujeres expulsando a Jenaro Villamil de la marcha. El clip generó discusión en Twitter. Algunos usuarios lamentaron la agresión y la intolerancia a la que el periodista fue sometido, y pidieron que el combate a los feminicidios se asuma como una lucha incluyente y solidaria.

Sin embargo, organizadoras del evento explicaron que en todas las marchas feministas "se crean contingentes separatistas y contingentes mixtos para que marchemos como más nos plazca, acompañadas por los "aliados del feminismo" (entre comillas, porque nunca podemos estar seguras de que sean aliados) o solas".

La hermana de Mara Castilla, Karen Castilla, cerró la jornada de movilizaciones contra los feminicidios y la violencia de género con el siguiente mensaje: "Hermana: se quedaron debiéndote justicia, pero la sociedad la está exigiendo por ti. #JusticiaParaMara".

Sandra Lucario
Sandra Lucario

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