ESTILO DE VIDA

El intento de hacer del cuidado del cabello una moda sustentable

Antes de comprar algún producto, revisa bien las etiquetas.

14/09/2017 6:30 AM CDT | Actualizado 14/09/2017 6:30 AM CDT
Xsandra via Getty Images
Closeup portrait of a happy young woman

Si cuando compras shampoo y acondicionador en oferta no miras las etiquetas, algo estás haciendo mal.

Anita Rice es una mujer que quiere que seamos más conscientes del impacto ecológico que tienen nuestros decisiones para el cuidado del pelo. Rice abrió en el este de Londres, en Brick Lane, el primer salón de belleza para un cabello "sustentable" a principios de este año porque considera que llegó la hora de ponerle la misma atención a los productos que usamos para combatir la orzuela que a los que usamos para cocinar.

En su salón utilizan Davines, una marca italiana con importantes credenciales ecologistas. Forma parte del movimiento de "comida lenta" y busca activamente, y apoya, a los granjeros para obtener variedades de fruta que son raras o están en peligro de extinción. También es miembro de Bcorp, una acreditación internacional para negocios "buenos", utiliza tinta vegetal y materiales biodegradables en sus empaques y la energía que utiliza para producir es sustentable.

Pero para los que acostumbramos comprar el acondicionador en el supermercado a un precio bajo, los productos como Davines, que cuestan más de 350 pesos, el precio es demasiado alto. Pero la disponibilidad de productos baratos es otro de los pendientes que tiene con la industria de la belleza.

"Es impactante que puedas comprar shampoo por 50 pesos en el supermercado", dice. "Lo que quiero decir es que ¿de qué está hecho? No tendría que costar 50 pesos el envase. Los productos baratos para el pelo tienen muchos detergentes para hacer mucha espuma (y que se acabe más rápido) dice, lo cual no ofrece ningún beneficio a tu cabello, ya que una botella más cara dura un par de meses".

Al igual que la industria de la comida existen algunos ingredientes que tienes que buscar en tu shampoo. El villano más evidente es el aceite de palma, está relacionado con la deforestación a gran escala, a la degradación del medio ambiente, y el abuso a los derechos humanos de los indígenas está bien documentado. Y además no ofrece ningún beneficio al producto. "Sólo sirve para rellenar".

También se usan mucho los silicones, que sólo son un barniz, explica. Los parabenos y los sulfatos son un gran "no", y hay que checar que el envase sea reciclable, y que los métodos de producción utilicen energías renovables. No se trata de comprar sólo porque dice orgánico.

"El que algo sea orgánico no significa que sea sustentable. Sustentable significa que puede producirse de una forma que no sea dañina y que los productores toman medidas adicionales para cuidar la tierra que está en el entorno de donde producen".

Las cosas están mejorando, dice. Algunas marcas multinacionales están siguiendo el ejemplo de Davines. "L'Oreal y Wella son las más grandes". Luego hay marcas más pequeñas como la australiana Kevin Murphy, que utiliza ingredientes locales, o Avene.

También hay que buscar cepillos con cerdas naturales, y colorantes naturales para el pelo. "No se si ya están usando herramientas para el pelo con calor de bajo consumo", dice. "Tal vez ya estén por llegar".

Pero para manejar un salón comercial las cosas se complican un poco, dice. Pero Ralph y Rice construyeron su marca alrededor de la idea de "eco". Anita se lanzó a hacerlo porque estaba muy desilusionada por la gran cantidad de desechos que se generanen los salones. Ella recicla:"es un poco complicado cuidar el reciclaje comercial en Londres", dice. "El cuidado del pelo es una industria en la que hay mucho desecho, y tratamos de mantenerlo al mínimo".

"Somos un salón sustentable que cuida el medio ambiente. La gente interesada pude viajar para vernos, y para probar los productos. Sólo hay que abrir más los ojos", dice.

Ralph and Rice, vale la pena comentar, es una tierra de ensueño de Pinterest para los millennials. Muebles de la mitad del siglo, aglomerado y muchas, muchas plantas. Eso no es coincidencia. Anita quiere que su negocio se vuelva tendencia.

Como ella lo dice: "Escuchas todo el tiempo palabras como orgánico, sustentable, de origen vegetal. Hay más plantas y verde. La gente quiere que las cosas se sientas más apegadas a la tierra. La gente quiere pensar que está haciendo lo correcto. Es nuestra oportunidad".

¿Es hora de que tu pelo sea verde? Creemos que sí. (No literalmente. Aunque sí es lo tuyo, pues adelante).