ESTILO DE VIDA

Barragán, el joven diseñador mexicano que desafía los géneros en Nueva York

El mexicano es considerado como uno de los cinco jóvenes más experimentales en la Semana de la Moda en Nueva York.

14/09/2017 6:30 AM CDT | Actualizado 14/09/2017 6:30 AM CDT

Tiene apenas 25 años y ninguna formación en moda. Pero Víctor Barragán, un mexicano que juega con la ambigüedad de géneros y desafía con humor la cultura del "macho latino", ya ha logrado hacerse un nombre en Nueva York, donde es considerado un talento emergente.

Su tercer y mayor desfile en la Semana de la Moda de Nueva York, la NYFW, celebrado el martes de noche en un loft lleno a reventar del West Village, dejó a muchos boquiabiertos.

Frazer Harrison via Getty Images

Era difícil a veces saber si el modelo era hombre o mujer, y hubo tanto hombres de tacos altos y tops escotados pese al pelo en pecho, como mujeres de pecho totalmente plano y desnudo que llevaban elegantes pantalones.

Un modelo de piel cetrina y barba vistió jeans oscuros de talle altísimo, con un look afeminado.

Otros, sin embargo, llevaban los pantalones tan bajos "que precisarías otra cintura alrededor del trasero" para vestirlos", en palabras del portal Daily Beast, que catalogó a Barragán de "brillante" y dijo que su manera de traspasar fronteras y perturbar todo tipo de identidad sexual y de género "es extremadamente bienvenida".

Barragán fue elegido por la revista i-D Vice como una de las cinco jóvenes marcas experimentales que tornan "divertida" la NYFW, y tanto la revista británica Dazed como la compañía WGSN que pronostica tendencias de estilo han destacado a su creador como una joven promesa.

Mis modelos, mis amigos

Frazer Harrison via Getty Images

Para Barragán los géneros son fluidos, y sus colecciones lo reflejan.

"Mis modelos son casi todos mis amigos. Nos conocemos por Instagram, por internet. Somos una comunidad y nos ayudamos mucho", dijo tras bambalinas, poco después de terminar el show.

El creador cuenta que sus colecciones comienzan como una investigación de sus propios amigos, y que sabe que muchas piezas son "vendibles", pero otras no.

"Sé que a muchos amigos no les importa usar una falda (...). Les preguntamos cómo se sienten y ellos escogen. Nadie está presionado a desfilar con algo que no le gusta", afirma.

Se ríe cuando es consultado sobre su reinterpretación del "macho latino".

"Es donde crecí, es lo que veo, y me llama mucho la atención. Me encanta mezclar ese tipo de femineidad, de masculinidad. Me llena de mucha felicidad jugar con mi país, con el lugar de donde vengo", dice.

Sus modelos son ellos mismos artistas y diseñadores. El más conocido es quizás Richie Shazam, un neoyorquino de origen guyanés que frecuenta el circuito de fiestas y hace estallar las redes sociales con su negativa a ser encasillado en un solo género. Viste de mujer, pero no se depila los brazos ni el pecho ni se ha puesto senos.

Shazam cautivó al público al desfilar de tacos, con un top de tela brillante color tafeta que finalizaba en pequeños volantes bajo el pecho y una falda haciendo juego, su cabello largo mojado y hacia atrás, como acabado de salir de la ducha.

"Único"

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"Me encanta que haya diferentes tipos de modelo en este show. Muestra que todos pueden ser modelos, aunque sean diferentes. Nadie precisa parecer la norma. Este desfile fue único", comentó una de las invitadas, la artista neoyorquina Andra Plotkin.

La marca Barragán fue fundada en 2014 en Nueva York, donde reside su diseñador, como "un experimento en tendencias de la moda, identidad de género y consumo mediático", según reza su portal oficial.

Sus piezas, fabricadas en México, mezclan artículos clásicos de hombre y de mujer para crear nuevas vestimentas que pueden ser utilizadas por ambos sexos.

En su última colección, Barragán, que utiliza mucho el humor, bromea con los tatuajes tribales miles de personas se grabaron para siempre en el cuerpo a comienzos del 2000.

"Usamos esta estampa un poco 'cheesy' (cursi) de tatuajes, de gráficos tribales. Este tatuaje lo empecé a notar todo el tiempo, y me pareció interesante, 'funny' (divertido) cómo tanta gente tenía lo mismo", contó. "Y me dije voy a hacer aretes, voy a hacer calcetas, voy a hacer calzones".

El joven recuerda que aprendió a coser con "unas señoras", y que su carrera comenzó haciendo camisetas.

La más famosa, posiblemente, fue una que leía "L.e.s.b.i.a.n" con el tipo de letras de la icónica serie televisiva "Friends".