MÉXICO

¿En qué benefició a México la expulsión del embajador de Corea del Norte?

Mientras que algunos analistas consideran que México no debió intervenir en el conflicto, las alianzas comerciales con Estados Unidos y Japón podrían explicar la "ignorante" medida del gobierno mexicano.

10/09/2017 9:25 AM CDT | Actualizado 10/09/2017 10:52 AM CDT
ALFREDO ESTRELLA via Getty Images

¿En qué benefició a México la expulsión del embajador de Corea del Norte? Es la pregunta que ronda en el aire luego de que el gobierno de México declaró al embajador como persona non grata y le dio 72 horas para salir del país.

El gobierno de Enrique Peña Nieto dio el ultimatum al embajador de Corea del Norte, Kim Hyong Gil, en respuesta a los ensayos nucleares y a los lanzamientos de misiles de largo alcance que realizó el gobierno de su país en los últimos meses.

La administración de Peña Nieto aseguró que la medida fue para "cumplir plenamente las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU", según el comunicado emitido por la Secretaría de Relaciones Exteriores el jueves pasado.

Sin embargo, para el canciller Videgaray esto no necesariamente significa romper relaciones con Corea del Norte.

"No hemos roto relaciones diplomáticas con Corea del Norte, pero sí queremos enviar un mensaje muy claro de absoluto rechazo a estas conductas, que además de ser violatorias al derecho internacional a las resoluciones del Consejo de Seguridad, son amenazas de carácter nuclear", dijo el canciller el pasado viernes.

Pero al gobierno de Corea del Norte no le cayó muy bien la medida.

"Para hablar de las violaciones al derecho internacional primero tendría que condenar a Estados Unidos, que durante más de medio siglo intenta por todos los medios aplastar a un país soberano y año por año realiza abiertamente los ejercicios de guerra de gran envergadura" para agredir", respondió el embajador norcoreano en México, Hyong Gil, quien calificó su expulsión como "una medida ignorante".

Una situación que generó críticas por parte de algunos analistas mexicanos.

"Sin Jared Kushner de por medio, nunca me imaginé que Luis Videgaray y Enrique Peña Nieto compren un aberrante pleito metastático con NorCorea ¡Inconcebible!", escribió el analista geopolítico y académico de la UNAM, Alfredo Jalife Rahme en su cuenta de Twitter.

"Se pasó por encima de los principios torales de la política exterior mexicana al echar a un diplomático sólo para obedecer las instrucciones de la Casa Blanca", cuestionó la senadora y excoordinadora del PRD en la Cámara Alta, Dolores Padierna, según un informe de La Jornada.

Pero no a todos les pareció tan mala idea. El senador panista Juan Carlos Romero Hicks, indicó que si bien preocupa que Corea del Norte está agrediendo a países con los que México tiene alianzas de todo tipo, como es el caso de Japón, se deben aplicar de manera integral los principios de política exterior, entre ellos el de igualdad jurídica entre las naciones y solución pacífica de los conflictos.

La medida de la cancillería mexicana se dio días después de que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, condenara las pruebas de misiles nucleares del gobierno Norcoreano.

Las relaciones comerciales entre México y Corea del Norte no son significativas. México es la fuente de más de 1% de las importaciones totales de Corea del Norte, luego de que Pyongyang compró en 2015 cerca de 45 millones de dólares en petróleo mexicano y los mexicanos compraron 13.8 millones en productos norcoreanos, incluyendo piezas de computadoras, según datos del Observatorio de Complejidad Económica (OEC, por sus siglas en inglés) de la universidad estadounidense MIT.

Sin embargo, las pruebas balísticas de Corea ponen en riesgo al principal socio comercial de México en Asia: Japón. En lo que va del sexenio de Peña Nieto, el comercio bilateral entre México y Japón se ha incrementado significativamente, al pasar de 9,711 millones de dólares en 2012 a 21,500 millones de dólares en 2016, lo cual convierte al país del Sol Naciente en el tercer socio comercial de México en el mundo.

"No quiero dejar de referirme a los recientes episodios de lanzamientos balísticos por parte de Corea del Norte, que mucho nos preocupa. México es un país que cree en la paz y en el desarme nuclear, así lo acredita nuestra tradición diplomática. Condenamos por lo tanto, estas recientes acciones, más tratándose de actividades que ponen en peligro a nuestro primer aliado en Asia, el pueblo de Japón", dijo Videgaray en julio pasado durante una visita en Japón.

Una situación que ayuda a comprender mejor la decisión de la cancillería, más allá de las presiones del gobierno de Estados Unidos para aislar a Corea del Norte.

En agosto pasado, el vicepresidente de Estados Unidos, Michael Pence, pidió a Brasil, México, Chile y Perú romper los lazos diplomáticos y económicos con Corea del Norte con el fin de aumentar el aislamiento al régimen de Kim Jong Un.

"Esperamos que México, Brasil, Chile y Perú se unan a nosotros para romper todos los lazos económicos y diplomáticos con Corea del Norte y con ese aislamiento podamos llegar a una solución pacífica, en la península coreana sin armas nucleares", dijo Pence en conferencia de prensa junto a la presidenta chilena Michelle Bachelet.

Pero a diferencia del caso mexicano, la cancillería chilena "respetamos la solicitud de Estados Unidos, pero Chile mantiene relaciones. Son relaciones distantes con Corea del Norte porque hemos aplicado estrictamente todas las sanciones que han sido decretadas por el Consejo de Seguridad".

Aunque las alianzas de México con Estados Unidos y Japón podrían ser un factor clave para entender la expulsión norcoreano de territorio mexicano, todavía no queda claro, luego de que países como España optaron por ejercer otro tipo de presiones diplomáticas que no incluían la expulsión del embajador.

¿Pero realmente la medida diplomática traerá beneficios para México ante la amenaza nuclear que representa Corea del Norte? Una pregunta que queda en el aire dadas las cambiantes condiciones del ajedrez geopolítico.

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