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Los costosos daños del sismo de 1985 y lo que ocurrió anoche

Lo que pasó hace más de 30 años y lo de anoche.

08/09/2017 3:10 PM CDT | Actualizado 08/09/2017 3:18 PM CDT
ALFREDO ESTRELLA via Getty Images
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Hace casi 32 años, también en un jueves, un sismo de magnitud 8.1 azotó México. El saldo entonces fue devastador: 6 mil personas murieron, cientos de edificios se derrumbaron y los daños fueron cuantiosos para las finanzas del país.

La principal zona afectada fue Ciudad de México, pero también hubo muertes, daños y pérdidas materiales en varios municipios de Jalisco, Michoacán y Guerrero.

A diferencia de entonces, el temblor que anoche sacudió el país fue un poco más intenso, 8.2 de magnitud, pero tuvo una repercusión menor: lamentablemente 40 personas murieron, al menos 100 casas cayeron -según cifras preliminares-, y los daños aún se están cuantificando.

Ahora los estados más afectados fueron Oaxaca, Chiapas y Tabasco, donde hubo derrumbes y muertos tras el sismo.

Además, la infraestructura, los protocolos de protección civil y los recursos para atender un temblor son mejores que los de hace más de 30 años.

Los costosos daños del 85

AFP/Getty Images
Voluntarios revisan un edificio derrumbado en la 'Zona Rosa', Ciudad de México, tras el temblor de magnitud de 8.1, el 21 de septiembre de 1985.

En 1985 la situación económica de nuestro países era muy distinta y la recuperación económica tras el temblor fue lenta.

Entonces, durante el sexenio de Miguel de la Madrid, el país tenía ya una desbordante deuda pública a la que se sumaron los préstamos solicitados para enfrentar las pérdidas económicas del temblor, que fueron de entre 2.1 y 2.4% del PIB de ese año, según datos de la Comisión Económica para América Latina (Cepal).

En Ciudad de México se cayeron 6 mil construcciones, de las que el 65% eran casas; 15% comercios, 12% escuelas, 6% oficinas; 1% hospitales y el 1% restante cines, teatros e industrias.

Pero la afectación económica fue más allá de los derrumbes. En total, el temblor provocó hace 32 años una pérdida de 4 mil millones de dólares, según datos de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS).

La mayor parte de esa pérdida se fue al gasto de la administración pública (34%); le siguió el costo por el derrumbe de viviendas (16%), salud (15%), educación (11%), industria y comercio (6%) y turismo (5%), entre otros gastos.

Los préstamos tras el temblor

PA Archive/PA Images
El presidente de México, Miguel de la Madrid.

Una semana después del temblor, damnificados de Tlatelolco, Tepito y la colonia Morelos marcharon hacia Los Pinos para pedir al gobierno agua, víveres y materiales de construcción.

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) le otorgó a México un total de 800 millones de dólares en varios préstamos como financiamiento para cubrir los daños causados por el sismo.

Ese mismo día, el gobierno de De la Madrid pidió el diferimiento de los pagos de la deuda externa que debían cubrirse en octubre y noviembre, para redirigir recursos a la atención de la emergencia.

Y la recuperación económica llegó hasta los años 90. "El terremoto contribuyó de manera significativa a la desaceleración económica de la segunda mitad de 1985 y a la precipitación de la crisis económica de 1986", se lee en una investigación de Cuauhtémoc Calderón y Leticia Hernández para la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.

Las mejoras

El sismo de 1985 permitió que se establecieran protocolos de actuación y instituciones que permitieran entregar recursos para enfrentar temblores.

Fue después de este año que se creó el Sistema Nacional de Protección Civil e instituciones como el Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED), para estudiar estos fenómenos naturales, ayudar a su prevención y reducir los riesgos de la población a través de políticas públicas.

Además existe desde el 2000 una ley de Protección Civil y también el Fondo de Desastres Naturales de México (Fonden), que es el que otorga recursos para que las dependencias puedan reaccionar ante alguna contingencia por desastres naturales.