MÉXICO

Tras 13 años de distancia, Bejarano y AMLO vuelven a hacer alianza para 2018

Por López Obrador "me la comí todita", reconoció Bejarano tras la disciplina y el silencio mostrado durante tantos años para no involucrar al tabasqueño en los videoescándalos.

05/09/2017 5:00 AM CDT | Actualizado 05/09/2017 5:00 AM CDT
Cuartoscuro

Tuvieron que pasar 13 años para que Andrés Manuel López Obrador aceptara públicamente volver a tener relación con el grupo de René Bejarano tras los videoescándalos de 2004 que marcarían el golpeteo rumbo a la elección presidencial de 2006.

"Me la comí todita", dijo Bejarano en 2013 en alusión a López Obrador, durante una larga entrevista con el periodista Humberto Padgett. ¿Se quedó sin Andrés Manuel?, le preguntó el reportero mientras El profe relataba lo sucedido tras aparecer en un video metiéndose en el bolsillo fajos de billetes en efectivo en la oficina del empresario Carlos Ahumada.

"No... digamos que por conveniencia táctica y política para mí y más para él era conveniente que yo tuviera, como dijera Ernesto Zedillo Ponce de León, una sana y conveniente distancia", dijo Bejarano.

"Yo salí libre y exonerado porque a pesar de las indagatorias profundas que hicieron, no me encontraron viajes inexplicables ni miles de pares de tenis, ni cientos de trajes ni casas, ni cuentas bancarias ni joyas, ni nada que no obtuviera con mis ingresos", afirmó.

Bejarano, quien fuera el principal operador político de López Obrador en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, pasó 8 meses en prisión pero nunca delató a nadie. Al cabo del tiempo, un juez determinó que la Procuraduría General de la República no pudo acreditar el delito de lavado de dinero que se le imputó tras los videoescándalos y quedó en libertad.

Regresó al PRD y continuó su carrera política desde las sombras, invisible como el viento, operando en sigilo y lejos de los reflectores mediáticos. Su fortalecimiento al interior del sol azteca lo devolvió a la dirección del partido en 2011. Desde ahí repartió candidaturas de cara a las elecciones de 2012 y fue un actor clave para que Miguel Ángel Mancera fuera electo como jefe de gobierno en Ciudad de México.

Pero en todo ese tiempo, López Obrador mantuvo su distancia.

"Llevo ocho años sin ver a Bejarano, no tengo nada que ver con Bejarano", afirmó López Obrador durante su campaña presidencial de 2012.

"Ese caso me lo quisieron cargar para afectarme políticamente, pero no tuve nada que ver en eso. El propósito era vincularme. Cuando se da este asunto, Bejarano no está en el gobierno. Lo hace a título personal. No tiene que ver absolutamente nada conmigo", señalaba el tabasqueño.

Aunque las simpatías de Bejarano y su esposa, la senadora Dolores Padierna, por el proyecto lopezobradorista nunca fueron un secreto, el hecho de que vincularan a López Obrador con un personaje tan desprestigiado en la política de masas, hizo que El profe mantuviera su distancia para no perjudicarlo.

Pero ahora que López Obrador intenta juntar fuerzas para su tercer intento de acceder a la presidencia de la República, esta vez a través de Morena, las circunstancias hicieron que el partido del tabasqueño le abriera las puertas a su antiguo aliado. Esto, aun con las críticas que Bejarano hizo a López durante la elección a la gubernatura del Estado de México y la elección de Claudia Sheinbaum como candidata de Morena para la jefatura de Gobierno en 2018.

Pero el distanciamiento dio de qué hablar luego que Bejarano y Padierna renunciaran a su militancia en el PRD para sumarse plenamente al proyecto de López Obrador en 2018, luego de que el Movimiento Nacional por la Esperanza, encabezado por Bejarano, se pronunció en un 78% por hacer una alianza con Morena, mientras que solo 11% se manifestó a favor de apoyar al PRD. Aunque esto no significa que Bejarano vaya a afiliarse a Morena en el futuro inmediato.

"No es un requisito afiliarse a Morena para apoyarlo y esa es la ruta que vamos a seguir. No queremos sujetarnos o pensar que lo que estamos es buscando espacios de dirección en Morena. Yo tampoco ando buscando un cargo de elección popular, no es esa la razón y no vamos a ir a competir por un puesto en el interior de Morena, sino ir a apoyar a construir una opción y lo estamos haciendo", aseguró Bejarano en entrevista con Radio Fórmula.

"No podemos ir con el PAN, contra lo que hemos luchado. Llevo 45 años luchando contra lo que considero inconveniente y no me imagino llamando a votar por Margarita Zavala, Ricardo Anaya o Rafael Moreno Valle, merecen mi respeto, pero representan todo contra lo que he luchado, es una objeción de conciencia", apuntó.

De acuerdo con Bejarano, los acercamientos con la cúpula morenista se dieron en julio pasado, cuando coincidió con la secretaria general de Morena, Yeidckol Polevnsky, durante un encuentro de partidos de izquierda celebrado en Nicaragua, en el marco del aniversario de la Revolución Sandinista. Fue entonces que comenzaron las pláticas para hacer pública la alianza entre Bejarano y López Obrador.

"El dinero que recibió fue un financiamiento a su partido, el PRD, algo que, subrayó, estaba permitido por la ley. Ese año, Bejarano era coordinador del PRD en la Asamblea Legislativa durante el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador en la Ciudad de México", dijo Polevnsky.

"Yo no creo que deban hablar del perdón a Bejarano, porque salió absuelto de la acusación que le hicieron, y en aquel entonces estaba permitido que las empresas apoyaran a los candidatos y a los partidos, luego lo prohibieron, después de todo lo qué pasó", añadió la secretaria general de Morena.

Pero para algunos analistas, como el político Ricardo Pascoe, la alianza parece evidenciar los viejos vicios de López Obrador en su manera de hacer política.

"René Bejarano regresa a su lugar de origen. Se coloca de lado de Andrés Manuel López Obrador, más que de Morena. Para él es estratégico volver a ese lugar, y ahora lo recibe AMLO para apaciguar el efecto negativo que está generando en Morena la ruptura con Ricardo Monreal, sabiendo que el movimiento bejaranista apoyó a Monreal", escribió Pascoe en Excélsior.

"Resulta entendible el movimiento de absolución, en estos tiempos cuando se ve a tanto político buscando salvación en las aguas benditas del río AMLO. Ladrones, asesinos, corruptos, mentirosos, aventureros, oportunistas, narcotraficantes, conversos: todos se congregan a las orillas de ese río para ser salvados. El pastor ha decidido aceptarlos a todos y bendecirlos, porque está convencido de que esa es la ruta a la salvación máxima: la Presidencia de la República, que no a la democracia", agregó.

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