UN MUNDO MEJOR

Ni ellos, ni ellas: diles "elles"

La visibilidad de las identidades de género no binarias adopta voces y rostros.

01/09/2017 9:55 AM CDT | Actualizado 01/09/2017 11:02 AM CDT
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En una época en la que se lucha por la aceptación de la diversidad sexual y la igualdad, hay una reivindicación que está tomando fuerza: la de no reducirlo todo a los tradicionales roles de hombre y mujer.

Parte de esta lucha se ve abarcada gracias a la Teoría Queer, que considera el género una construcción y no un hecho natural, por lo que no hay papeles sexuales ni identidades de género determinados biológicamente: son formas que varían según cada individuo y que no se reducen exclusivamente a la opción binaria habitual (masculino y femenino).

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epa03585889 A member of the Sisters of Perpetual Indulgence arrives for the Teddy Award ceremony as part of the 63rd annual Berlin International Film Festival aka Berlinale, in Berlin, Germany, 15 February 2013. The 27th Teddy Award is on of the most prestigious queer film prizes. As a symbol of political engagement, the award is presented in recognition of films and individuals involved in communicating queer issues to a wide audience. EPA/JENS KALAENE

Queer significa raro, torcido, en inglés. Y el tema radica, precisamente, en normalizar lo que la sociedad tacha de extraño y visibilizar la diversidad. No todas las personas cuyo género no checa con estas construcciones tradicionales sienten representación en esta terminologÌa, pero la mayorÌa coinciden en algo: son personas, como cualquiera, pero no se adscriben dentro de las etiquetas 'hombre' ni 'mujer'.

Usualmente se les conoce como personas 'no binarias' o de 'género no binario'. Dado que van más allá de esa polarización dual: no son 'ellos' ni tampoco 'ellas'. Habitualmente, prefieren términos como 'elles', 'ellxs' u otras maneras de representar un leguaje neutro.

Género como construcción social

Las corrientes de expertos favorables a la diversidad sexual coinciden en diferenciar el sexo, que las personas tenemos como animales que somos, del género, considerado una construcción social propia de nuestra condición de humana.

En palabras de la psicóloga clínica Carolina Herrera: "La identidad de género tiene que ver con la construcción subjetiva que hace cada persona de su propio género. Es un amplio espectro, no son sólo dos puntos polares (hombre y mujer) como se cree popularmente, sino que admite muchísimas más posibilidades".

Herrera, avalada en esta disciplina por la Universidad Javeriana de Colombia, va más allá: "comprendemos la identidad de género como un espectro muy amplio de distintas posibilidades y, dentro de ellas, están los géneros no binarios, que son los géneros de las personas que no son ni hombres ni mujeres".

"A grandes rasgos, las personas de género no binario no nos identificamos con roles, expresiones y demás conceptos asociados a los polos del constructo (entidad hipotética de difícil definición) del género, donde un polo es hombre y el otro es mujer" explica Thais, persona de género no binario, en entrevista. "Mi identidad es agénero (la falta de género) y ahí nadie tiene potestad para hablar por mí".

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Mithos, otra de las personas entrevistadas coincide, "soy agénero, pero como todas las etiquetas son una aproximación, cada persona es un pequeño universo, una galaxia perdida en un infinito mar de pensamientos. Y quizá por eso me identifico como agénero, pues me veo lejos de las concepciones sociales de lo que debería o no debería ser una mujer o un hombre".

Al ser cuestionada por la diferencia entre las personas transgénero y las no binarias, la psicóloga Carolina Herrera responde: "sería más bien una diferencia entre una persona trans que haga un tránsito binario, y una persona trans que haga un tránsito no binario o que construya su género de una forma no binaria".

Y es que para Herrera, en ambos casos son personas que se cuestionan su género, lo construyen de una manera diversa y que, posiblemente, pueden hacer un tránsito de género, ya sea con modificaciones corporales o no, o a través de otras herramientas.

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"La diferencia es, si se trata de alguien que, habiendo sido asignado como hombre, transite a mujer, o habiendo sido asignada como mujer transite a hombre; o de alguien con género no binario que simplemente vaya construyendo su género desde otros parámetros", reafirma la experta.

Por otro parte, aseguró que "el malestar psicológico viene cuando la persona siente que su género no es legítimo para la sociedad en la que vive, bien sea por sus características corporales al nacer, bien sea por el rol social que se le asignó" explica Herrera.

Lo que está claro es que, dentro o fuera del armario, hay muchos más colores que rosa o azul en la gama del género.

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