MÉXICO

#Los4milOlvidados: Albergues, un botín de los políticos

Un exdirectivo de un albergue narra al HuffPost México que la Secretaría de Desarrollo Social de CDMX ha destinado millones de pesos a los 10 CAIS que dependen del gobierno; sin embargo, las carencias dentro de estos lugares son extremas, pues muchos de los recursos son "robados".

31/08/2017 5:00 AM CDT | Actualizado 31/08/2017 5:00 AM CDT
CARLOS MARURI /CUARTOSCURO.COM
22 de abril de 2017. José Ramón Amieva, secretario de Desarrollo Social, recibió de Motociclistas de CDMX —compuesto por los clubs Hop Santa Fe, Alas de Acero y Club PegaQuad— la donación para el Centro de Asistencia e Integración Social CAIS Coruña, en donde llevaron enseres de higiene personal, comestibles así como sillas de ruedas, cobijas y la prótesis para un joven que perdió una extremidad.

Oponerse a firmar "documentos oficiales" donde se acreditaban falsos gastos realizados en el CAIS Coruña, llevó a Israel Rincón a ser despedido injustificadamente, en 2012, como exdirectivo del albergue, narra en entrevista con HuffPost México.

El especialista en psicoanálisis, quien comenzó su labor dentro de los albergues del gobierno de CDMX en 2007, asegura que fue testigo del presunto desvío de recursos para campañas políticas y, como consecuencia, de las enormes carencias dentro de estos lugares.

Rincón, quien primero estuvo en el CAIS Cuemanco y Villa Mujeres, y posteriormente en Cascada y Coruña, donde también coordinó las áreas de enfermería, agricultura, trabajo social, medicina, cultura, entre otras, narra que de primera mano vivió los malos manejos de los directivos y de los propios trabajadores.

"Cada año se elabora un Programa Operativo Anual (POA) donde se presupuesta medicamento, comida, accesorios y material de limpieza. Los proveedores llegan y quien ofrezca mejor precio, a ese se le compra, pero es absurdo. La tortilla, que en aquel entonces estaba en 7 pesos, la compraban a 15 y era de muy mala calidad. A lo que le pegaban siempre era a la comida.

"Por ejemplo, pusieron soya en lugar de carne, hace años que quitaron la leche, los pañales y hace años que no se compra ropa, toda la ropa es donación. Hace años que no hay zapatos, sandalias, pantalones, suéteres, ropa interior, no hay nada de eso. En una ocasión conseguí 4 toneladas de pañales, yo me quedé con una tonelada y entregué 3 para que se repartieran a todos los albergues, pero solo se entregó una de las tres. Las otras 2 se fueron para dar en las campañas políticas. Toallas femeninas también faltan, nunca han hecho un presupuesto para eso y Cascada tiene una población de cientos de mujeres", asevera.

De acuerdo con datos de la Secretaría de Desarrollo Social de CDMX, de 2012 a 2016 se ha destinado a comedores públicos 303 millones 667 mil 241 pesos. Mientras que hasta el 31 de junio de este año, los recursos a alimentos ascienden a 17 millones 183 mil 851 pesos.

HuffPost México | Sedeso CDMX

Durante los 5 años que Rincón trabajó en el Instituto de Asistencia e Integración Social (IASIS), los directivos tenían "pactado" entregar parte de las donaciones o presupuesto que llegaban a los CAIS a actividades políticas, acusa.

"El recurso en general siempre ha sido un botín, a mí me consta. En una administración, los recursos que llegaban se iban para las campañas electorales, por ejemplo, en donaciones recibimos 20 sillas de ruedas, pues 10 se fueron a campaña para entregarlas en Puebla, Oaxaca, Orizaba. Ah, eso sí, con firma de que se habían recibido 20".

Recuerda el caso de la inundación ocurrida en la colonia El Arenal, delegación Venustiano Carranza, la cual fue declarada en 2010 zona de desastre ante la afectación de 5 mil hogares. El gobierno capitalino, encabezado entonces por Marcelo Ebrard, designó los recursos de los albergues a la rehabilitación de la zona afectada, asegura el psicólogo.

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6 de febrero de 2010. Marcelo Ebrard, jefe de Gobierno del Distrito Federal, realizó un recorrido en la colonia el Arenal, una de las mas afectadas por las lluvias en la ciudad.

Sin experiencia, sin medicina y sin escrúpulos

El psicoanalista expone que los directivos de los CAIS ni siquiera cuentan con la preparación académica, social y moral (algunos son economistas o ingenieros) para operar estos lugares, donde hay una alta población de la tercera edad o con problemas psiquiátricos.

"En verdad, ha llegado a dirigir gente que decías ¿cómo llegaron? Ah, es el primo, el hermano, el compadre, la amante. Me tocó una compañera que es la esposa de un funcionario que se aparecía una vez al mes y el albergue bien gracias. Cobraba su varote y se mochaba para su partido, pero así es México, y aguas si te quejas porque te van a correr, esa es la amenaza constante con todos los trabajadores", lamenta.

En cuanto a medicamento y atención médica, señala que Sedeso es la única dependencia local en "apoyar" al IASIS, cuando la Secretaría de Salud de CDMX, considera, también debería estar adscrita al menos para tener un servicio más digno.

Sobre el maltrato a los usuarios, Rincón explica que se debe a un estigma de "locura" y que, por ello, se les trata como bultos e, incluso, dentro de los CAIS se les denomina como "cuerpos" o "muertos".

"Parecía que nada más administran cuerpos o muertos: ¿cuántos se te fueron este año?, ¿cuántos se te fueron en un semestre? Y por cuestiones que a veces pueden tener solución, por cuestiones de dar un presupuesto a donde debía de ser o que llegue a donde debía llegar y que lo ocupaban para otras cosas".

Menciona que durante la temporada de frío, la gente moría de pulmonía y neumonía, ante la falta de un seguimiento médico y porque, en ocasiones, los propios trabajadores los obligaban a bañarse con agua fría. ¿El destino de los cadáveres? El IPN o la UNAM para su estudio, o la fosa común "si eran personas muy apreciadas".

Tan solo en 2016, la Sedeso destinó al IASIS 19 millones 519 mil 637 pesos en medicinas, equipo farmacéutico, médico y de laboratorio, así como materiales accesorios y suministro médico, según datos de la propia dependencia. Al 30 de junio de este año, no se han ejercido recursos a este rubro.

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Para Rincón, quien sigue apoyando independientemente a la población callejera con donaciones y el programa Caravana Ponte Loco Carnaval, la situación de los albergues no mejorará si mantienen a estas personas encerradas y sin un proceso psicológico adecuado, pues muchas de ellas viven en soledad, elementos que los funcionarios solo utilizan "para tomarse la foto" y nuevamente desampararlos.

"Hay que escucharlos, no solo utilizarlos para fines políticos. De nada funciona hacer programas si no se interesan en lo que esas personas verdaderamente necesitan. Sirve más que la gente los escuche a proyectos que son temporalidades políticas.

"Básicamente la indigencia y la locura es un botín, en el que los funcionarios se toman la foto para tener portada de que hiciste algo por la sociedad cuando solo hace eso, tomarse la foto e irse, y de ahí, el seguimiento solo de los que están en los albergues día a día. Ver pasar las administraciones que a veces hay destellos y apoyan, y a veces solo cuando salen las fotos porque lo tienen que cacarear, pero en su mayor parte son olvidados administrativamente, humanamente, económicamente, socialmente son maltratados y son dejados".

HuffPost México solicitó a personal de IASIS una entrevista y acceso al menos a uno de sus 10 albergues en cinco ocasiones; sin embargo, nunca obtuvo una respuesta puntual.

Reportaje especial:

1.#Los4milOlvidados: El inframundo en nuestras calles.

2. #Los4milOlvidados: Albergues, un botín de los políticos.

3. #Los4milOlvidados: En la soledad extrema.

4. #Los4milOlvidados: Desde las entrañas de un albergue de CDMX.

5. #Los4milOlvidados: Del dalái lama al infierno.

6. #Los4milOlvidados: Vancouver, la esperanza.

7. #Los4milOlvidados: Vivir sin techo.