MÉXICO

El dedazo de AMLO a favor de Sheinbaum que fue también un duro golpe para su aliado Monreal

La opacidad del método de elección de candidato de Morena a la Ciudad de México, podría poner fin a una larga alianza política entre López Obrador y el delegado de la Cuauhtémoc.

25/08/2017 10:00 AM CDT | Actualizado 25/08/2017 11:45 AM CDT
Cuartoscuro

En medio de un proceso opaco, Andrés Manuel López Obrador eligió a Claudia Sheinbaum como candidata de Morena a la Ciudad de México y dio un manotazo a Ricardo Monreal, quien había presionado a la dirigencia del partido para obtener la candidatura.

Casi estoy seguro que no va a ser fácil para mí porque luchar contra la nomenklatura no es fácil. Yo acudo simplemente por respeto. Y les digo una cosa: no me voy de Morena, me voy a mantener. No tengo plan B".Ricardo Monreal, delegado de Cuauhtémoc

El rostro desencajado del zacatecano era más que elocuente. No en balde, abandonó molesto la mesa de negociación en que se reunieron a puerta cerrada los finalistas, sin que se hubieran terminado de dar los resultados.

Horas antes de que se diera a conocer la designación durante las primeras horas de la noche en el hotel Benidorm de la colonia Roma, Monreal había mandado un par de mensajes a la dirigencia de Morena, que tensaron más la liga entre el zacatecano y la cúpula del partido.

"Hace 20 años renuncié al PRI por la imposición del entonces presidente de la República, Ernesto Zedillo, para un candidato del gobierno de Zacatecas. Eso me hizo renunciar al PRI, contendí por la oposición y la ciudadanía decidió que yo fuera gobernador", aseguró Monreal en entrevista con Ciro Gómez Leyva. Una declaración que lo mismo podía interpretarse como una advertencia o un presagio de lo que ocurriría horas después.

Además de las declaraciones, Monreal mandó hacer una encuesta espejo al mismo tiempo que se realizaba la encuesta que definiría la candidatura, lo cual se sumaba a las 14 de 17 encuestas realizadas por distintas empresas que daban ventaja al zacatecano en las preferencias electorales de los capitalinos. Una maniobra con la cual, Monreal intentó elevar el costo político de que la designación no le resultara favorable y que no fue bien recibida por sus compañeros de partido.

Sin embargo, en las últimas semanas la cúpula morenista mandó señales de que, más que una encuesta, la designación sería tomada por López Obrador.

"Al líder no se le discute, al líder se le obedece", le reprocharía la secretaria general de Morena, Yeidckol Polevnsky al presidente del PT, Alberto Anaya, luego de que Monreal amarrara el apoyo de petistas y Movimiento Ciudadano para su candidatura a la Ciudad de México.

Pero si la decisión sería tomada por López Obrador, ¿qué necesidad había de determinar la candidatura mediante una encuesta cuya metodología fue mantenida en sigilo y presentó varias inconsistencias? Una pregunta que los morenistas intentaron responder con poco éxito, y dejó en claro que la decisión, más allá de cualquier encuesta, fue un "dedazo" de López Obrador.

"Llegó el momento de la encuesta. Ahí, con la secrecía imperante, todo terminó por enturbiarse. Con los resultados en mano, no tardó en salir la versión de que se estaban acomodando las cifras para mostrar a la ciudadanía algo que pudiera ser "creíble" que diera a la vez otra oportunidad a Claudia: Un empate técnico sería la propuesta. No transitó", escribió la periodista Martha Anaya.

"De lo que no cabe duda, es que el tabasqueño y su equipo se enredaron al tratar de convertir a Claudia Sheinbaum en la favorita de la ciudadanía. Su operación ha sido fallida no sólo porque los números -hasta hace una semana seguían favoreciendo a Monreal- sino porque, aunque la delegada de Tlalpan resultara en verdad ganadora en la encuesta de Morena, difícilmente alguien creería en el resultado", apuntaba la periodista.

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"El método utilizado para procesar esta decisión cupular resultó opaco y muy polémico, con el control digital colocado en una sola mano, pero el resultado político mantiene la supremacía política de Andrés Manuel López Obrador, deja en el camino a un aliado histórico, el zacatecano Ricardo Monreal, y abre la puerta a un relevo generacional que incluirá a Andrés López Beltrán, hijo del máximo jefe de Morena, y a la propia Sheinbaum en la definición de relevos parciales", escribió el periodista Julio Hernández en su columna Astillero.

Para nadie era un secreto que Sheinbaum era la candidata preferida de López Obrador y su círculo cercano. A final de cuentas, la carrera política de Sheinbaum despegó cuando formó parte del gabinete del tabasqueño de 2000 a 2005 como secretaria de Medio Ambiente y posteriormente fue también su vocera para la campaña presidencial de 2006. Y a diferencia de Monreal, la académica de la UNAM tenía menos negativos de cara a la disputa por la capital del país en 2018.

Pero también es cierto que hasta hace unos meses, la candidatura de Morena a la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México estaba cantada para Monreal, luego de que fuera el mismo López Obrador quien le pidiera al zacatecano contender por la delegación Cuauhtémoc con miras a pelear la capital del país en 2018.

En ese entonces, Sheinbaum, convertida en delegada de Tlalpan, ni siquiera tenía previsto contender por la candidatura a la jefatura de Gobierno. Pero una serie de desencuentros entre Monreal y los cuadros de Morena en la capital provocaron que el círculo íntimo de López Obrador, conformado por Julio Scherer, Yeidckol Polevnsky, Bertha Luján y el hijo del tabasqueño, Andrés López Beltran, comenzaron a operar a favor de Sheinbaum.

Las posibilidades de Monreal comenzaron a decrecer tras el escándalo en que uno de sus operadores políticos más cercanos, Pedro Pablo de Antuñano, fue detenido y llevado ante el Ministerio Público con 600 mil pesos en efectivo en una caja de zapatos cuyo origen quedó marcado por el velo de la corrupción pese a ser exonerado por la justicia.

Y mientras la gestión de Monreal al frente de la delegación Cuauhtémoc era cuestionada en algunas investigaciones periodísticas, desde su política inmobiliaria hasta los contratos por 266 millones de pesos concedidos a amigos de su hija, el zacatecano fue acercándose poco a poco al círculo del jefe de capitalino Miguel Ángel Mancera, a través de varios guiños. Una relación que nunca fue bien vista por los morenistas, quienes vieron en dicho acercamiento una posibilidad de que Monreal pudiera contender a la Ciudad de México fuera de Morena, dada su buena relación con sectores del PRD, PAN e incluso PRI capitalino.

Pero quizá el capítulo más determinante en el distanciamiento entre Monreal y la "nomenklatura" de Morena, se produjo en diciembre de 2016, cuando seis diputados de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal cercanos al zacatecano votaron el presupuesto de manera contraria a lo que había determinado la bancada de Morena. A cambio, la delegación Cuauhtémoc recibió uno de los presupuestos más altos para 2017 mientras el resto de las delegaciones gobernadas por Morena fueron castigadas por los partidos opositores.

Un caso que fue sancionado por la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena, que determinó suspender derechos a varios diputados locales cercanos a Monreal, con la sospecha de que habían pactado previamente con el PRD contradiciendo la postura de Morena. Un acto que fue calificado por Monreal como "fuego amigo" en la disputa por la candidatura de 2018.

A partir de entonces, la figura de Sheinbaum comenzó a despegar como una alternativa entre Monreal y Martí Batres, dirigente de Morena en la Ciudad de México. La delegada de Tlalpan aglutinó a varios delegados de Morena a su favor y logró repeler algunos ataques provenientes del PRD.

Y mientras el distanciamiento entre Monreal y López Obrador comenzaba a ser más notorio, pese a la larga alianza sostenida entre ambos desde que el zacatecano dejó las filas del PRI para sumarse al PRD, el delegado juró fidelidad al tabasqueño según dejó entrever en una entrevista con el HuffPost y en algunos actos públicos que por momentos parecían limar asperezas entre ambos personajes.

Pero la operación política de Monreal en Ecatepec durante la elección del Estado de México, el municipio más poblado de la entidad donde Morena ganó a pesar de ser el principal bastión del gobernador del PRI, Eruviel Ávila, le valió un ligero repunte entre las huestes morenistas.

Aunque Sheinbaum comenzó a ganar terreno en las encuestas electorales, los números seguían favoreciendo a Monreal. Al final, la encuesta sería sólo "uno de los criterios" utilizados para definir al abanderado de Morena en la capital.

Y aunque Monreal reiteró que no abandonaría las filas de Morena, con el rostro desencajado admitió que se planea retirarse un tiempo de la guerra política. "Es hora de pensar en un receso", dijo Monreal. El tiempo dirá si al finalizar dicho receso seguirá junto a López Obrador o partirá en busca de nuevos aires en su polémica trayectoria política.

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