MÉXICO

Armando, un coleccionista con curiosidad insana

Cuando tus amigos, que fueron mayores que tú, te enseñaron de qué va ser coleccionista y se mueren antes que tú, sólo puedes terminar heredando su colección de discos.

20/07/2017 5:22 AM CDT | Actualizado 20/07/2017 8:49 AM CDT
Roberto Ortega.

Cuando tienes una madre "muy musical", amante de la música de los treintas, como la de Juan Arvizu o Mareta Cueto, que escucha a través de un radio "salchicha", algo se te queda.

Cuando tus amigos, que fueron mayores que tú, te enseñaron de qué va ser coleccionista y se mueren antes que tú, sólo puedes terminar heredando su colección de discos.

Entonces estás metido casi a medio camino de "esa curiosidad insana" y comienzas a recorrer bazares y mercados desde las 6 de la mañana buscando "esa pieza", la que crees que buscas o la que no sabías que necesitabas.

Es insana, porque he tenido tres relaciones más o menos estables los dos primeros años, porque al tercero te dicen o son tus cosas o yo, y yo soy más frío, primero fueron mis soportes sonoros y mis radios."Armando Pous.

Y tu afición que empezó por la música se transmuta a otra que te lleva a adquirir radios. Después, 40 años de que compraste tu primer radiotransmisor, volteas y te das cuenta que ya tienes 700 y que además tus soportes sonoros ya son 50 mil.

Es momento, piensas, de que todos esos archivos sonoros se conviertan en la colección más grande privada de la Fonoteca Nacional. Tiempo después, reflexionas, podrías prestar algunos de tus radios para ser exhibidos.

Y será este 20 de julio de 2017 cuando lo mejor de tu colección sea desplegado en la muestra Memoria de otro tiempo sonoro: Exposición de radios y gramófonos antiguos, en la Fonoteca Nacional.

Así es, más o menos, la génesis de la colección de Armando Pous que será presentada en la que fuera la última casa de Octavio Paz, ubicada en Francisco Sosa 383, Barrio de Santa Catarina, Coyoacán.

Ahí, el visitante podrá tener frente a sus ojos desde un radio de galena –que funcionaba a través del contacto con este mineral del grupo de los sulfuros--, un Majestic fabricado para la W Radio --que era regalado por medio de cupones--; radios conocidos como alas de avión; y pequeños portátiles de belleza simple y absoluta.

Paola Morales.

Pous puso en funcionamiento para el HuffPost uno de los gramófonos en exhibición y esto es lo escuchamos:

La pieza más querida de Pous es una consola art decó que el visitante encontrará al centro de la muestra, "le faltaba una perilla y tardé en conseguirla 10 años", recuerda el coleccionista.

Mi función no es atesorar para vender, qué va a pasar cuando yo me muera, estoy más cerca de la muerte que cuando nací, me queda un cuarto de hora y no sé qué va a pasar con mis radios".Armando Pous.

Pero mientras eso sucede, Armando aún recorres bazares y mercados desde las 6 de la mañana, buscando "esa pieza" para una colección que, hasta que él muera, será inacabable.