UN MUNDO MEJOR

11 cosas que los mexicanos hacemos mejor que nadie en el mundo

Sí, somos caso de estudio.

09/07/2017 6:00 PM CDT | Actualizado 10/07/2017 9:08 AM CDT
RyanJLane via Getty Images

A México se le conoce por Frida Kahlo, por los fracasos de la selección mexicana, por su tequila, por sus bellezas naturales, por su riqueza arqueológica y por lo amistoso y servicial de quienes lo habitamos. Sí, a todos queremos besar y abrazar y nos encanta ser los héroes de la historia.

Quienes han estudiado "la antropología del mexicano" han oído hablar del sentimiento de inferioridad que nos aqueja desde que fuimos conquistados. Aquel que ha hecho que en lugar de ser relacionados con un fuerte y poderoso lobo mexicano, se nos identifique con un axolote.

Pero no, no todo es malo, somos esa cajita de sorpresas que asombra hasta al más incrédulo. Y las siguientes líneas lo demuestran.

1. Somos un país surrealista

No podíamos empezar este listado sin mencionar el gran halago que nos heredó el cineasta español Luis Buñuel: "México es el país más surrealista del mundo"; que después sería respaldado por Salvador Dalí, quien declaró sobre nuestra bella nación: "De ninguna manera volveré a México. No soporto estar en un país más surrealista que mis pinturas". ¡Si seremos raros!

2. Expertos en tirarnos al drama

Las telenovelas han sido columna vertebral en la educación (emocional) de millones de mexicanos. Y quien diga estar libre de pecado, que se someta a un detector de mentiras. México es uno de los pioneros de la telenovela latinoamericana. La primera de exportación fue Los ricos también lloran, con Verito Castro. Y de ahí "pa'l real". La vida se nos ha ido entre encontrar al amor de nuestra vida, combatir a los villanos que se nos cruzan y derribar todo obstáculo que se interponga entre nosotros y nuestros más grandes sueños.

3. Nadie le sabe al picante como nosotros

Aunque China, India y Tailandia son los países en donde se consume más picante, el chile ha llegado a ser casi un símbolo patrio en México, igualito que el tequila. En nuestro país existen más de 40 variedades (que si el habanero, que si el verde, que si el de árbol, que si el morita, que si en el taco, en el tamal o en la torta ahogada) y a pesar de que conocemos los efectos secundarios que provoca no podemos dejar de agregarlo a nuestra comida, o de ofrecérselo a cualquier buen amigo extranjero que aún no haya tenido el gusto. (Sí, somos malos).

4. Nos apasiona la muerte

Ajá, para nosotros es súper normal poner una ofrenda con bebida, comida, velas, flores, fotos y sentarnos a esperar a que nuestros antepasados vengan y coman y pasen la noche al ladito nuestro. Bueno, al grado de que los vamos a recibir hasta al mismísimo cementerio, con mariachi y toda la cosa. Esa convivencia tan cercana y amistosa que los mexicanos tenemos con el más allá no tiene igual.

5. Encontramos lo simpático en cualquier situación

Porque traemos la risa en la sangre y la desgracia nos la pela. Básicamente. Y si no le tenemos miedo a la muerte, ¿a qué cosa le vamos a temer? Y esta es la razón por la que el negro es el color de nuestro humor favorito. Reírnos de nosotros mismos en general, y de nuestras desgracias en particular es algo muy de mexicanos.

6. Las soluciones improvisadas son lo nuestro

Que si se rompió el espejo del coche, cinta canela. Que si se te descosió el vestido, engrapadora. Que si se rompió la taza, una gotita de silicón. Que si se rompió la carcaza del celular, un poquito de diurex por aquí y otro poquito por allá. Que si se desprendió la cinta del zapato, UHU. Que si se descompuso la lavadora, la moto, la estufa, el refrigerador, nosotros lo vamos a reparar, que para eso hemos tomado tantos cursos DIY en YouTube. Sí, o sea, es mientras juntamos efectivo para pagarle al experto.

7. Maestros del doble discurso

Odiamos la corrupción, pero también hemos dado "una mordidita" para escapar del castigo. Exigimos que se respeten las leyes, pero "a nadie le hace daño que haga una excepción, oficial". No soportamos que se nos impongan de leyes, pero nuestra queja se limita redes sociales. Odiamos al gobierno que tenemos y las decisiones que toma, pero con tanto pendiente no tenemos tiempo de organizamos y tomar acciones concretas. El poder, la autoridad y el mexicano hacen corto circuito. De ahí la procesión de ladys y lords que invaden las redes sociales.

8. Creemos que quien lo hace mal es el otro

Podemos ir en sentido contrario y casi atropellar a alguien, pero jamás aceptaremos que estamos infringiendo la ley. Nos pasamos un alto, circulamos por donde no debemos, nos pasamos las reglas por el arco del triunfo, y si algo malo ocurre..., la culpa es del otro. Por más equivocados que estemos, pondremos nuestras manos al fuego y nos apegaremos a nuestro papel de víctimas.

9. Seguimos confiando en la selección

Por más que estemos hartos del "ya merito". Por más que nos demuestren que el dinero que ganan y la fama que tienen les quedan grandes. Por más que nos decepcionen una y otra vez. Y otra vez. Y otra... Por más que todo eso, seguimos pagando entradas carísimas, viendo los partidos, poniéndonos la verde, esperando a gritar "goool" y soñando con desvelarnos celebrando en el Ángel.

10. Dejamos todo para el final

No, no sólo lo dejamos para mañana, lo dejamos para el último. Por más prioridades que tengamos, tenemos un problema con el tiempo (entre el "orita", el "al ratito" y el "espérame tantito"), que siempre hace que perdamos la noción de él. Las largas filas del "último día para..." pagar cualquier trámite lo demuestran.

11. Somos los reyes de fiesta

Cualquier pretexto es bueno para armar una pachanga. Desde porque es el cumpleaños de la mascota hasta porque llegó el fin de semana. Y no se trata de cualquier fiesta. Nos referimos a una grande. De esas en las que echas la casa por la ventana. O en donde tu casa queda destruida. Somos festivos. ¿Alguien tiene problemas con ello?

¿Qué otra cosa hacemos los mexicanos mejor que nadie en el mundo?

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