MÉXICO

4 claves para entender la crisis diplomática entre México y Venezuela

Las tensiones entre ambos países en la reunión de la OEA generaron una fuerte polémica sobre el papel del gobierno mexicano frente a la crisis política venezolana. Esto es lo que opinan algunos expertos consultados por el HuffPost.

22/06/2017 5:00 AM CDT | Actualizado 22/06/2017 8:45 AM CDT
Cuartoscuro
El canciller Luis Videgaray, presidente de la asamblea general de la OEA, el uruguayo Luis Almagro . FOTO: ELIZABETH RUIZ /CUARTOSCURO.COM

Si bien la relación entre México y Venezuela ha tenido varios desencuentros en lo que va del siglo XXI, las tensiones diplomáticas entre ambos países han escalado en los últimos meses, luego de que el gobierno de Enrique Peña Nieto asumiera una posición más dura frente a la crisis política en Venezuela.

Una posición que trató de impulsar en la reunión de la Organización de Estados Americanos (OEA) celebrada en Cancún y que no prosperó en su intento por lograr una resolución para sancionar al gobierno de Nicolás Maduro, lo cual ocasionó fuertes fricciones entre las cancillerías de ambos países.

En este contexto, expertos consultados por el HuffPost coinciden en que las tensiones diplomáticas entre México y Venezuela vienen desde el giro de la política exterior mexicana durante los gobiernos del PAN y que la política interna mexicana ha sido un factor en las tensiones recientes en el marco de la reunión de la OEA.

También concuerdan en calificar como un fracaso la diplomacia del canciller Luis Videgaray a la hora de obtener los votos necesarios en la Organización para defender su posición frente a la crisis en Venezuela, además de que dicha postura tiende a alejar a México de los otros países de América Latina.

Sin embargo, los expertos difieren en el papel que ha jugado Estados Unidos respecto a la resolución que pretendía sancionar a Venezuela, así como en el rol desempeñado por la diplomacia mexicana en este caso.

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CANCÚN, QUINTANA ROO, 21JUNIO2017.- Se llevó a cabo la tercera reunión de cancilleres en el marco del XLVll Periodo Ordinario de Sesiones de la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos. FOTO: ELIZABETH RUIZ /CUARTOSCURO.COM

¿Cómo entender la crisis diplomática entre México y Venezuela?

Nayar López Castellanos, catedrático de la UNAM y experto en política latinoamericana, señala que durante los años 90, México había fungido como intermediario en los conflictos internos de Guatemala, El Salvador y Colombia, pues "inclusive, durante muchos años, las FARC tuvieron un espacio considerado como diplomático en la Ciudad de México para buscar mecanismos de paz".

"Esto hizo a la diplomacia mexicana muy respetada a nivel mundial. Sin embargo, con los giros que se han dado en el siglo XXI, empezando por Vicente Fox y el altercado que tuvo con Cuba, México cambió por completo sus posturas a nivel internacional", explica López.

"La crisis que presenciamos entre México y Venezuela se debe en cierta forma a la llegada de Donald Trump a EU y una interpretación totalmente equivocada del presidente Enrique Peña Nieto, a través de su canciller Videgaray, de pensar que siendo un peón de ataque de Estados Unidos contra el proceso que se sigue en Venezuela, se va a tener mayor fuerza en las negociaciones bilaterales entre México y EU", añadió el catedrático.

"Con qué cara el gobierno mexicano puede hablar de respeto a la democracia cuando se cometen fraudes electorales como los que sucedieron en el Estado de México y en Coahuila. Con qué cara se exige el respeto a los derechos humanos cuando en nuestro país es un cementerio, donde se asesina a periodistas y luchadores sociales. No hay sustento a la hora de demandar esto en otros países", cuestionó el académico del Centro de Estudios Latinoamericanos de la UNAM.

Por su parte, la internacionalista y catedrática del Colegio de México, Guadalupe González, coincide en que las diferencias bilaterales se han venido gestando desde tiempo atrás, pero considera que la escalada en el conflicto interno y el hecho de que México sería sede de la reunión de la OEA por vez primera, jugó un papel crucial en la tensión de los últimos meses.

"La relación entre México y Venezuela ha estado llena de vaivenes desde los años 2000. Estas disputas no son nuevas y surgen principalmente por una falta de convergencia de proyectos político-ideológicos entre los dos países", señala González, quien considera que a diferencia del PAN, el PRI intentó una política más pragmática frente a Venezuela con la llegada de Enrique Peña Nieto, dejando de lado los temas de derechos humanos y centrada en el tema económico.

"Sin embargo, a raíz de la muerte de Chávez y las elecciones legislativas de 2015 en Venezuela, la situación política se ha venido deteriorando muchísimo allá (en Venezuela) y empezó a ejercerse mucha presión por parte de la oposición venezolana a nivel internacional, buscando ciertos apoyos. Durante los primeros dos años de este gobierno, el presidente Peña fue muy cauto de no tocar estos temas de política interna en Venezuela. Desde el año pasado, a raíz de una movilización muy fuerte de la oposición venezolana y el secretario general de la OEA, que emitió una serie de informes sobre el agravamiento de la situación, luego de que Maduro prácticamente desconoce a la Asamblea Nacional, hay una ruptura mucho más clara del orden democrático. Frente a toda esta presión internacional, hay un cambio en la política mexicana en el sentido de tomar una posición más clara", agrega.

"Este cambio se explica por el hecho de que México había decidido ser la sede de la asamblea general de la OEA y tenía que tomar una posición al respecto. Si no hubiera sido la sede, probablemente la presión por tener una postura frente al tema venezolano hubiera sido menor", añade González.

El factor AMLO y la crisis política en México

¿Hasta qué punto el hecho de que el gobierno de Peña haya arremetido contra el "populismo" de Andrés Manuel López Obrador, puntero en las encuestas presidenciales rumbo a 2018, tiene que ver con una estrategia política que busca vincular al líder de Morena con la crisis en Venezuela como ha ocurrido desde 2006?, cuestionó el HuffPost a los expertos.

"Sin duda es un elemento que hay que considerar para el análisis completo de esta crisis", señala López Castellanos, quien recuerda que en 2006 se intentó vincular a López Obrador "desconociendo y tergiversando lo que sucedía en Venezuela, cuando el presidente Chávez ganó prácticamente todas las contiendas electorales desde que asumió la presidencia en 1998 y no tenía una relación con la antidemocracia.

"Para el momento actual es recurrente y llama la atención el enorme espacio que se le ha dedicado al tema Venezuela en los medios de comunicación en México para crear un elemento más en el enfrentamiento electoral que se avecina para las elecciones presidenciales de 2018 y, así, tener con qué poder atacar a López Obrador", señala el especialista de la UNAM.

"Si bien hay una crisis en Venezuela, problemas económicos, profundas diferencias políticas y una polarización que se expresa en todo lo que se ha vivido en las últimas semanas, también se ha magnificado esta situación, pero se desconocen muchas cosas que suceden en ese país sudamericano en cuanto a transformaciones sociales que organismos como la FAO y la UNESCO han reconocido con todo y los errores del gobierno de Venezuela", añade.

Para la catedrática del Colmex, la crisis interna y de legitimidad que enfrenta el gobierno de Enrique Peña Nieto es un factor crucial en las tensiones con Venezuela, aún cuando la postura de la izquierda mexicana frente al caso está dividida o ha sido ambigua.

"Esa sí es una consideración importante detrás", señala González al referirse a la política interna en México como un elemento pare entender el desencuentro con Venezuela. "Este es un gobierno que ha perdido cierta legitimidad a nivel interno y quizá buscar este asunto de ser promotor de la democracia de otros países se puede explicar como la búsqueda de apoyo interno. Claro, una estrategia de este tipo no sé qué tan eficaz pueda ser en la medida que tenemos una situación política complicada", añade.

"En el caso de la izquierda mexicana, está dividida respecto a Venezuela. Por un lado ha habido un grupo de intelectuales que consideran que la presión de la OEA es una coacción y una política intervencionista por parte de EU. Esa es una posición, de que hay que apoyar a un gobierno que tiene una agenda progresista en la región. La otra posición ha sido la de Andrés Manuel López Obrador, que ha sido bastante ambigua, pues en ocasiones ha dicho que hay que voltear los ojos al modelo bolivariano que ha luchado en contra de la pobreza mediante políticas redistributivas, pero al mismo tiempo, frente a esta situación en la OEA, no ha habido un pronunciamiento claro", explica González.

¿Cómo calificar el papel del canciller Luis Videgaray en la reunión de la OEA respecto a Venezuela?

"Es un fracaso para quienes intentaban tener una herramienta jurídica para poder profundizar el intervencionismo en el caso de Venezuela en lugar de hacer lo más inteligente y racional, que es promover el diálogo entre las partes, en lugar de optar por una de las partes, como lo ha hecho la OEA bajo el mando de (Luis) Almagro (secretario general del organismo), como lo han hecho EU y el gobierno de México, que han recibido a algunos de los opositores venezolanos", señala López Castellanos.

En este sentido, el especialista de la UNAM manifiesta que la postura defendida por Luis Videgaray para sancionar a Venezuela simplemente no se sostiene, dado que México ha sido omiso a la hora de atender recomendaciones internacionales en materia de derechos humanos.

"Él dice que México está abierto al escrutinio de los organismos internacionales, pero cuando eso sucede, el gobierno mexicano no hace caso a los resolutivos de esos organismos, como pasó con el caso de los 43 de Ayotzinapa, un proceso que sigue sometido a la impunidad", señala el académico, quien calificó como "un garrafal error que Videgaray asuma un papel de policía latinoamericano".

Para la catedrática del Colegio de México, el rol jugado por Videgaray es el de un "canciller fuerte, en el sentido que es un hombre poderoso dentro del gabinete, que ha decidido tener una diplomacia más activa, más abierta, más propositiva, y yo diría que bastante combativa a diferencia de los otros dos cancilleres de este mismo gobierno".

"Pero lo cierto es que en las condiciones actuales, a pesar que se toma una posición muy combativa en el tema venezolano, la diplomacia mexicana se quedó corta en lograr convencer a otros países que estaban un tanto ambiguos para sacar una resolución más clara respecto a la posición que México ya había tomado. Hay mayor claridad en cuanto a lo que se quiere y se busca respecto a Venezuela, pero al mismo tiempo los instrumentos de la diplomacia se quedaron cortos para obtener otros tres votos y lograr una resolución", agrega González.

En este sentido, la experta en temas latinoamericanos y globales señala que la resolución del caso venezolano discutida en la OEA fue más conciliadora que borradores anteriores, por ejemplo, a la hora de dar marcha atrás a la convocatoria de una Asamblea Constitucional en Venezuela.

"A México le faltó más capacidad para convencer a países centroamericanos que se abstuvieron, como El Salvador. En el caso del Caribe iba a ser más difícil", añade al explicar la dependencia geopolítica de muchos países caribeños al petróleo venezolano.

¿México está haciendo el trabajo sucio a Estados Unidos frente a Venezuela?

Es, en esta pregunta, en la que los dos especialistas exhiben mayores diferencias.

En opinión de López Castellanos, el hecho de que la OEA nunca ha respondido a los intereses de los latinoamericanos y caribeños, sino a los intereses de Estados Unidos, incluso provocó que la cancillería cubana de los años 60 calificara a la Organización, en tono irónico, como "el ministerio de las colonias" estadounidenses.

En este sentido, el que Videgaray tampoco haya asistido a la reunión de la CELAC, un organismo alterno a la OEA, donde países latinoamericanos intentan construir un contrapeso político a los intereses estadounidenses en América Latina, aleja a México de otros países latinoamericanos que perciben al país como un aliado incondicional de Estados Unidos.

"¿Cuándo vamos a ver que la OEA saque una resolución de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, en el caso de México, o el muro fronterizo en Estados Unidos? Del nivel de violencia que hay en Brasil con 60 mil homicidios por año o cualquier problema que enfrentan los países de la región. Yo no la he visto actuar en aquellos casos que son gobiernos aliados de Estados Unidos, no he visto ninguna preocupación para que la OEA se pronuncie de otra forma. La Organización se ha pronunciado, y lo podemos revisar históricamente, cuando se trata de problemas en países que tienen gobiernos que no son proclives a los intereses estadounidenses", agrega.

Sin embargo, González rechaza tajante la idea de que México esté realizando el trabajo sucio a Estados Unidos, pues considera que la postura del gobierno norteamericano frente a Venezuela ha sido particularmente floja, pues los intereses de la política exterior de aquel país no están en América Latina.

"Me parece que Estados Unidos, en este caso muy particular, no ha tenido una política muy activa de intervención en Venezuela. Cuando uno ve lo que hace 10 o 15 años podía hacer EU para influir en la política interna de América Latina, en realidad la diplomacia tanto de Obama como de Trump ha sido bastante poco activa frente al caso venezolano. Un ejemplo muy claro: el gobierno norteamericano no ha tomado una decisión dura con respecto a reducir la compra de petróleo venezolano, que podría ser un mecanismo de presión", señala.

"Yo siento que la presión ha venido por parte del secretario general (Almagro), no necesariamente del gobierno de EU, cuya política exterior está centrada en otras cosas que no es América Latina", apunta González, quien agrega, "me parece que Estados Unidos ha hecho bastante poco frente a Venezuela".

"Sí coincido en este hecho de que México perdió cierta oportunidad de tener mayor respaldo por parte de otros países de América Latina frente a su negociación con Estados Unidos", dijo la experta, quien considera que México optó por no ensuciar su relación con Estados Unidos antes que aceptar el apoyo de Venezuela frente al muro fronterizo propuesto por Trump".

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