ESTILO DE VIDA

¿Por qué hacer una dieta no funciona según la ciencia?

Ya deja de pasar hambres y mejor ponte a leer esto.

07/06/2017 4:00 PM CDT | Actualizado 07/06/2017 5:00 PM CDT
AJ_Watt via Getty Images

¿Cuántas veces te has renunciado a una dieta porque no ves resultados? Te esfuerzas en disciplinarte y sigues el plan alimenticio tal y como lo recomendó tu nutriólogo pero no es suficiente... y entonces la abandonas y te vuelvas en toda la comida que tenías prohibida. Aun así, nadie renuncia a la fe que tiene en las dietas.

¿Pero por qué?

Los resultados de una investigación apuntan a un mecanismo que puede explicar cómo nuestro cuerpo restringe la pérdida de peso.

Un nuevo estudio ha descubierto un mecanismo que quizá explique la forma en que nuestro cuerpo limita la pérdida de peso, funcionando en nuestra contra cuando tratamos de adelgazar.

Para la realización del estudio utilizaron ratones, pues estos pequeños mamíferos comparten características con el cuerpo humano.

La investigación -que fue dirigida por la Dra. Clemence Blouet, académica de la Universidad de Cambridge- analizaron las neuronas en el hipotálamo y cómo éstas influyen en la regulación del apetito.

¿Por qué el hipotálamo? Porque es la región cerebral encargada de producir las hormonas que administran diversas funciones corporales como: temperatura, ánimo, líbido, sueño y –por supuesto- el hambre o sensación de saciedad.

De acuerdo con el estudio publicado también por la revista eLife en el hipotálamo existen neuronas llamadas "neuropéptidos r-agouti" (AGRP por sus siglas en inglés), éstas regular específicamente el apetito. "Cuando las neuronas AGRP están activadas, queremos comer, pero cuando están desactivadas, nos hacen parar de comer casi completamente. Las neuronas AGRP tienen el mismo efecto en animales", dijo la Dra. Blouet.

Pruebas del efecto de las neuronas AGRP en ratones

Gracias a que los ratones de la prueba fueron modificados para tener el receptor hM3Dq, los investigadores se valieron de la genética para activar y desactivar estas neuronas en los roedores.

Se midió el gasto de energía y su temperatura corporal en diferentes circunstancias (en la que había más o menos comida) dentro una cámara metabólica.

Los experimentos revelaron que "la activación artificial de las neuronas de ratones que no tienen acceso a comida incrementa los niveles de actividad, pero reduce el rango en el cual ellos queman calorías".

Es decir, bajo esas condiciones, los ratones mantienen el mismo peso. Sin embargo, cuando se les permitió comer – o incluso sólo oler o ver la comida – sus niveles de gasto de energía regresaron a la normalidad.

"Finalmente, exponer a los ratones a una dieta alta en grasa por varios días inhibe sus neuronas AGRP y provoca que los animales quemen calorías a un ritmo más rápido", reportaron los autores.

O sea, las neuronas AGRP regulan nuestro apetito con base en la cantidad de comida disponible.

La doctora agregó:

"Las estrategias para perder peso son a menudo ineficientes porque el cuerpo trabaja como un termostato y acopla la cantidad de calorías que quemamos con las calorías que comemos. Cuando comemos menos, nuestro cuerpo lo compensa y quema menos calorías, lo que hace que perder peso sea más difícil.

Nuestros hallazgos sugieren que un grupo de neuronas en el cerebro coordinan el apetito y el gasto de energía, y que dicho grupo puede encender o apagar un interruptor que da la orden para quemar o guardar calorías dependiendo de lo que esté disponible en el medio ambiente. Si hay comida disponible, nos hace comer, y si la comida es escasa, pone al cuerpo en una modalidad de ahorro y nos impiden quemar grasa".

El equipo incluso especula que esta capacidad del cuerpo de mantenerse o varias dependiendo de cuánta comida hay se trata de un mecanismo evolutivo, mismo que busca asegurarse que los animales lidien con la hambruna.