MÉXICO

Así vigila Gas-Man la actividad del venerable volcán Popocatépetl

¿Cómo se sigue la actividad del Popo, uno de los volcanes más interesantes y peligrosos del mundo?

01/06/2017 11:44 AM CDT | Actualizado 01/06/2017 12:12 PM CDT
AFP/Getty Images

Lo conocen como el 'Gas-Man': es Robin Campion, quien tiene la tarea de vigilar la emisión de gases del Popocatéptl. "Este uno de los volcanes más interesantes pues es el tercer emisor de gases volcánicos más grande del mundo, pese a que su última erupción fuerte ocurrió hace 1,200 años", explicó este investigador del Instituto de Geofísica de la UNAM.

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Robin Campion, también conocido como Gas-Man, con una cámara ultravioleta que utiliza para analizar los gases volcánicos del Popo.

No es una tarea menor. La crisis actual de 'Don Goyo', que inició hace 23 años, se ha caracterizado por dos situaciones: emisiones muy altas de gases volcánicos y acumulación de pequeños domos de lava espesa dentro del cráter, las cuales se convierten en pequeñas explosiones.

"No es un tema de preocupación inmediata pero sí de largo plazo. Personalmente veo poco probable que en el futuro próximo el Popo tenga una erupción fuerte sin dar aviso... pero no hay que olvidar que sí es uno de los volcanes más peligrosos", explicó este doctor de ciencias geológicas, quien recuerda que una erupción, por mínima que fuera, afectaría a casi 25 millones de personas que habitan a menos de 100 km del cráter. "En su historia, en un periodo de 5 mil años, este volcán ha tenido cinco erupciones muy fuertes que han enterrado poblaciones completas".

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Veo poco probable que en el futuro próximo el Popo tenga una erupción fuerte sin dar aviso... pero no hay que olvidar que sí es uno de los volcanes más peligrosos".Robin Campion

El Popo hoy vive 'altos y bajos', que iniciaron en 1993 cuando incrementó sus fumarolas y que en diciembre de 1994 puso a todos en alerta, tras emitir ceniza volcánica por primera vez en 75 años; la mayor preocupación fue en 1997 cuando generó una explosión fuerte (la cual mató a cinco excursionistas); luego de un breve periodo de calma, a finales del año 2000 e inicios del 2001, volvió a aumentar todos sus parámetros de medición generando nuevas alertas, que poco después se estabilizaron; su última crisis la registró entre 2012 y 2015 para hoy encontrarse en una tendencia un poco más baja.

Cenapred
'Don Goyo', al amanecer del 5 de mayo de 2017.

¿Por qué medir los gases? Debido a sus características, el monitoreo de la actividad sísmica o la deformación del suelo no serían suficientes. "El Popo tiene un comportamiento muy atípico: no tiene un lago de lava hirviendo en su interior y no tiene deformaciones, como otros, así que la liberación de gases son un buen parámetro para predecir erupciones hasta con meses de anticipación".

MEDICIONES ULTRAVIOLETAS

¿Cómo monitorear a un coloso de 5,452 metros de altura? Además de fotos satelitales, Campion se vale de una pequeña cámara ultravioleta que debe colocar a cuatro kilómetros del volcán, justo en donde ya está restringido el paso.

"Es un sistema con dos cámaras que mide la absorción del dióxido de azufre (el tercer gas más abundante), que analizamos con modelos matemáticos para detectar si hay variaciones de gases de importancia", explica Gas-Man. Pero no es una tarea sencilla: ese aparato sólo funciona de día y depende de la luz ultravioleta... y si hay nubosidad, no obtiene datos confiables.

el Popo requiere mayor monitoreo de gases por el grado de peligro que representa para los casi 25 millones de personas que habitan a menos de 100 kilómetros del cráter".Gas-Man

Por ello, también utiliza un analizador portátil, el cual debe acercar aún más al volcán para que 'aspire' los gases y pueda medir su composición. Además, realiza un muestreo de los manantiales que están en las laderas del volcán para detectar si registran inyecciones importantes de material volcánico.

"Obviamente los datos que obtengo necesitan validarse con otras mediciones que también se hacen, como la sísmica y la de imágenes", dice el experto en teledetección, vulcanología y geoquímica.

A pesar de todo, considera que el Popo requiere mayor monitoreo de gases por el grado de peligro que representa para los casi 25 millones de personas que habitan a menos de 100 kilómetros del cráter. "Sí está bien monitoreado, las últimas crisis del Popo se han podido predecir con éxito, pero necesitamos más datos y parámetros más amplios, lo que equivaldría a 20 millones de pesos en equipo y recursos adicionales para darles mantenimiento", detalló Campion, quien también estudia la emisión de gases de volcanes en Nicaragua y Colombia.

POR ARRIBA Y POR ABAJO

'Gas-Man' no es el único vigilante de 'Don Goyo'. Además del monitoreo geoquímico (gases), el volcán cuenta con monitoreo visual (cámaras), geodésico (medición del terreno) y sobre todo, sísmico.

"Estamos renovando la red sismológica del Popo con instrumentos de gran sensibilidad, esto es un proyecto financiado por el Fondo de Previsión de Desastres Naturales", explicó Arturo Iglesias, investigador del departamento de Sismología del departamento de Geofísica de la UNAM.

Esta red semiautomática, de comunicación vía satélite, quedaría lista a finales de este año y pasará a manos del CENAPRED para ser operada. "Lo novedoso es que, además del equipo instalado a poca distancia del volcán, se pondrán otros sismógrafos en sitios lejanos para evitar pérdidas de datos en caso de alguna explosión; además, se colocarán equipos GPS cerca del cráter para detectar cualquier actividad anormal", dijo Iglesias.

Adicionalmente, se cuenta con un nuevo estudio de los depósitos del volcán y un nuevo mapa de peligro, elaborados por la UNAM.

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