INTERNACIONAL

Trudeau pide al papa que la Iglesia Católica pida disculpas a los indígenas canadienses

El primer ministro de Canadá también agradeció al papa Francisco su liderazgo global en la lucha contra el cambio climático.

29/05/2017 4:27 PM CDT | Actualizado 29/05/2017 4:28 PM CDT
Corbis via Getty Images

El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, se reunió en el Vaticano con el papa Francisco para discutir temas como la libertad religiosa y la lucha contra el cambio climático. El primer ministro también aprovechó la visita para pedirle al papa que la Iglesia Católica se disculpara con los sobrevivientes de las escuelas residenciales y sus familias.

En 2015, la Comisión de la Verdad y la Reconciliación de Canadá anunció que por lo menos 6,000 niños aborígenes, que estaban internados en el sistema de escuelas residenciales de Canadá, habían muerto por desnutrición o enfermedades.

Las escuelas residenciales en Canadá se establecieron en el siglo XIX y las últimas cerraron a finales de los años noventa. Durante este tiempo, los niños nativos canadienses eran forzados a abandonar a sus familias para asistir a estas escuelas sostenidas por el gobierno canadiense y varias iglesias como a católica, presbiteriana, anglicana y metodista.

El objetivo de las escuelas residenciales era "reeducar" a los aborígenes canadienses y asemejar su estilo de vida a uno más cristiano y occidental, en muchos casos a través de métodos eran inhumanos.

El papa Francisco se mostró abierto a trabajar con el primer ministro de Canadá y los obispos canadienses para encontrar una manera de avanzar con la disculpa.

Por otro lado, Trudeau agradeció al papa por el liderazgo global que ha mostrado en la lucha contra el cambio climático y lo invitó a visitar Canadá en los próximos años, según la cadena canadiense CBC.

Después de una audiencia privada que duró poco más de media hora, el primer ministro de Canadá y el papa Francisco intercambiaron regalos. Trudeau le entregó un diccionario de la lengua Innu, el grupo indígena que habita al norte de Canadá, que escribió un jesuita en el siglo XVII y el pontíce le entregó una medalla de oro que marca el cuarto año de su papado, una copia autografiada de su mensaje durante el Día de la Paz y otras tres encíclicas sobre la familia, el medio ambiente y la evangelización.