ESTILO DE VIDA

La ciencia ha descubierto qué es ese 'no sé qué' responsable del primer flechazo

El hilo negro de las relaciones humanas por fin ha sido resuelto.

29/05/2017 8:15 PM CDT | Actualizado 29/05/2017 9:17 PM CDT
pixelfit via Getty Images

En la universidad vi pasar a un muchacho que me pareció el más guapo que había visto desde que entré a clases. Siempre fue mi amor platónico, pues no fue hasta dos semestres después de verlo por primera vez que la vida nos orilló a hacer contacto.

El horror. Su tono de voz era muy agudo (definitivamente contrastaba con el largo de su barba) pero lo peor fue su desagradable olor a cigarro. Aparentemente su dieta estaba basada en cantidades infames de tabaco. Y ahí se murió el amor.

Un año de amarlo en secreto (nada de hostigamiento ilegal, lo juro) se fue a la basura en el momento en que este individuo abrió la boca. Pero, ¿por qué?

Que alguien te guste no depende únicamente de una buena apariencia (de acuerdo con cánones comerciales, regionales, etc.), también interviene su olor y el tono de voz, según un estudio publicado por la revista Fronteras de Psicología.

"La mayoría de las críticas se han centrado en el atractivo visual. Por ejemplo, el atractivo de la cara o el cuerpo", aseguró Agata Groyecka, autora principal del estudio e investigadora de la Universidad de Wroclaw en Polonia. "Sin embargo, la influencia de otros sentidos y su papel en las relaciones sociales ha crecido rápidamente y no debe volver a ser descuidada".

Ya sea por un olor corporal repulsivo o una voz insufrible, es fácil entender cómo la nariz y las orejas son tan importantes como los ojos al notar qué tan atractivo es alguien. Aunque no es una sorpresa que el atractivo abarque más allá de la apariencia física, la mayoría de las investigaciones se han enfocado en la vista, dejando de lado los factores vocales y olfativos.

"Percibir a los demás a través de los tres canales da una variedad más confiable y más amplia de información sobre ellos".Groyecka

Groyecka y sus colaboradores indagaron recientemente en más de 30 años de literatura para proporcionar un panorama general de los pocos estudios que se han desarrollado con respecto al papel de la voz y el olor.

Aunque no es extenso, este campo de investigación ya dio una primera idea sobre la cantidad y variedad de información que puede ser obtenida a partir de estos otros sentidos, y por supuesto, es muchísima.

Algunos hallazgos son relativamente intuitivos, como que las personas pueden adivinar el género y la edad de alguien basándose sólo en su voz. Pero los oyentes también han demostrado ser expertos en la detección de una gama inesperada de características de una voz, incluyendo la dominación, la cooperación, el estado emocional, e incluso el tamaño del cuerpo del hablante.

Pero eso no es todo, otros estudios han demostrado que la gente puede deducir correctamente tipos muy similares de información basados ​​tan sólo en el aroma de alguien. Recientes estudios de imágenes cerebrales también sugieren que las combinaciones de sentidos -vista y olfato- por ejemplo, parecen ser sinérgicas, produciendo reacciones aún más fuertes de lo que se esperaría de la suma de las respuestas individuales.

El atractivo percibido afecta la vida cotidiana de diversas maneras, influyendo no sólo en las relaciones románticas, sino también en las amistades y las interacciones profesionales. Las primeras impresiones cuentan mucho, y las segundas y las terceras, y las que vengan.

Sin incorporar tal información, los estudios psicológicos sobre la toma de decisiones cotidiana y la comunicación social no pueden captar el cuadro completo. El trabajo de Groyecka también resalta una variedad de explicaciones evolutivas relacionadas con estos factores multisensoriales de la atracción, como la utilidad de tener rasgos que pueden ser detectados tanto a distancia (voz y apariencia), como de cerca (olor).

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