MÉXICO

Las redes explotan con notas de apología musical al huachicoleo

El 'huachicorrido' es un género en el que se ensalzan las "gestas" de los que roban combustible y se critica al Estado mexicano por oprimir al pueblo.

15/05/2017 3:35 PM CDT | Actualizado 15/05/2017 3:36 PM CDT

La práctica del huachicoleo, con la cual bandas organizadas se dedican a robar combustibles de ductos y camiones, ha detonado una faceta en la cual bandas musicales componen e interpretan corridos huachicoleros que encuentran en las redes sociales una plataforma de distribución efectiva.

En los últimos meses, en YouTube y en Facebook han aparecido videos de canciones como Huachicolero, del grupo Komando 357. Ahí, una voz pregona:

Lo dijo mi general

allá por el 38

Pemex de los mexicanos

entonces es de nosotros

De que se lo chinguen los gringos mejor chingamos nosotros.

O este otro de Nato y los Huachix:

Al campesino más pobre

le brindamos bienestar

con gasolina ordeñada

que se da allá en Quecholac.

El fallecido filósofo mexicano Bolívar Echeverría escribió en un ensayo: "la riqueza petrolera es una de las principales entidades que contribuyen a dar realidad a la comunidad mexicana en su existencia como nación". Esta vinculación es fruto de una masiva labor de propaganda y educación que corrió en paralelo a la expropiación petrolera de 1938.

Los huachicoleros operan en casi todo el país

¿Cómo terminó esta épica en manos de los huachicoleros? HuffPost México habló con Luis Omar Montoya, académico en la Universidad de Guanajuato, experto en corridos mexicanos, para entender mejor este fenómeno, conocido como huachicorrido:

HUFFPOST MÉXICO: ¿Cuáles son las raíces del huachicorrido?

Luis Omar Montoya: Este género tiene sus raíces más profundas con el corrido, que se dice nació en la época de la Revolución Mexicana, pero que sabemos tiene sus orígenes en la guerra de Independencia, cuando eran cantares de gesta que podían durar hasta 30 minutos.

Con la aparición de la radio y los discos en la primera mitad del siglo 20, el corrido sufre una profunda transformación, convirtiéndose en una canción destinada a un público que no va a escuchar directamente al cantante, sino a través de programas y grabaciones.

En estos municipios de Puebla domina el robo de combustibles

Ya en nuestra época, los narcocorridos se popularizan con el lanzamiento en 1989 de los "Corridos "Prohibidos, disco de Los Tigres del Norte, acelerando su expansión en este siglo gracias a plataformas digitales como YouTube y Facebook.

HUFFPOST MÉXICO: ¿Desde cuándo existen los huachicorridos?

Luis Omar Montoya: Curiosamante, uno de los primeros corridos cantando a los extractores de combustible fue colombiano. A inicios de esta década el colombiano Uriel Henao lanzó un corrido titulado El cartel de la gasolina, que puso las bases musicales y narrativas del huachicorrido que ahora de han popularizado.

Hoy tenemos lo mismo grupos en estados como Puebla cantando este género y usando como plataforma la música norteña, aunque también existen ya cantantes de ranchero que aprovechan el fenómeno.

HUFFPOST MÉXICO: ¿Cuál es la narrativa del huachicorrido?

Luis Omar Montoya: Como pasa con corridos y narcocorridos, este género pone en evidencia al Estado como un agente de injusticias y opresión al pueblo. En el caso de los huachicorridos, el protagonista se asume como una suerte de vengador quien compensa la pobreza con combustible barato y la devolución de riqueza que originalmente es del pueblo, pero que se roba el gobierno o los extranjeros.

HUFFPOST MÉXICO: Es curioso ver que la narrativa del petróleo, como un bien del pueblo mexicano, se cuele hacia los huacicorridos...

Luis Omar Montoya: Es muy posible que esta relación no sea deliberada en el huachicorrido, pero tampoco es extraño pues una parte de la narrativa del corrido es la reivindicación social. Los corridos de la Revolución no sólo eran canciones para celebrar algún jefe militar, también eran la denuncia de injusticias y la aspiración de vivir mejores condiciones de vida.

El huachicorrido, como lo hace el narcocorrido, le da una legitimidad social a una actividad ilegal, poniéndola en el contexto de una profunda injusticia social que no puede ser resuelta por las vías formales.