ESTILO DE VIDA

Cómo la industria del azúcar nos ha hecho creer desde hace 50 años que el único enemigo eran las grasas

Para que no creamos todo lo que nos dicen, incluyendo a los científicos

11/05/2017 12:14 PM CDT | Actualizado 11/05/2017 7:27 PM CDT
Getty Images/iStockphoto
Una rica dona contiene 27 gramos de azúcar. La OMS recomienda a un adulto activo consumir al día 50 gramos de , el equivalente a unas 12 cucharadas de café.

El exceso de grasa es malo para la salud. Esta idea la conservamos en nuestra cabeza desde hace años. Tan sólo el término "ácido graso saturado" lleva a una connotación negativa.

La grasa aumenta las posibilidades de desarrollar enfermedades cardio-vasculares, es un hecho. Pero el azúcar también. El riesgo es incluso superior, según un estudio de 2014.

El azúcar tiene a menudo una connotación menos grave que la grasa, incluso cuando las cosas han cambiado en los últimos años. Lo que no sabíamos era por qué. El estudio publicado en la revista médica Jama, el 12 septiembre pasado muestra que uno de los culpables de esto, de que estemos así de gordos y no terminemos de entender, es la industria del azúcar.

Getty Images
Alimentos con azúcar "escondida": el pan, aunque sea integral.

Stanton Glantz, autor principal del estudio, analizó miles de páginas, descubiertas en los archivos de la Universidad de Harvard y en otras bibliotecas. Su equipo descubrió que en 1964, la industria del azúcar, la Fundación para la Investigación del Azúcar (SRF), pagó a los científicos para argumentar que es la grasa saturada, y no el azúcar, lo que aumentaba el riesgo de enfermedades del corazón.

VeselovaElena via Getty Images
Alimentos con azúcar "escondida": aderezos, incluso los light.

Científicos vendidos

A principios de los años 60, asegura The New York Times, un debate encendió a la comunidad científica: ¿es la grasa o el azúcar, consumida en exceso, la causante de problemas en nuestro corazón?

La industria del azúcar tuvo una idea: pagar a tres científicos de Harvard 6.500 dólares (50.000 dólares de hoy) para publicar un estudio sobre el tema de azúcar y grasa. Una especie de análisis de los diferentes estudios ya publicados. Excepto que esa industria tenía un objetivo: que el resultado acusara a las grasas y exonerara al azúcar.

Y para estar seguros, John Hickson, uno de los líderes de esta organización, escogió los artículos científicos que se incluyeron en el análisis. El estudio, publicado en 1967 en una revista científica, hizo un gran ruido, como se esperaba, culpando a las grasas y no al azúcar.

shutterstock
La doctora examina al paciente con sobrepeso

Un estudio que influenció las políticas de salud norteamericanas

Estos estudios normalmente cuentan con mucha credibilidad, ya que incluyen decenas, cientos o miles de datos y análisis, lo que permite extraer lecciones y evitar el posible sesgo de cada experimento. Publicado en momentos en que la comunidad científica estaba dividida, esto influyó en la investigación de las siguientes décadas.

Mark Hegsted, uno de los tres científicos pagados por la industria del azúcar, se convirtió en la persona a cargo de la nutrición en el Departamento de Agricultura de Estados Unidos. Como recuerda The New York Times, en 1977, él ayudó a establecer lo que serían las recomendaciones alimenticias para Estados Unidos, partiendo de este meta-estudio en particular.

Evidentemente, a raíz de la publicación de este artículo, la Asociación del azúcar (el nuevo nombre de la la Fundación sobre el azúcar), reaccionó, criticando al autor por alinearse con la tendencia actual de ser anti-azúcar.

jaker5000 via Getty Images
Alimentos con azúcar "escondida": cereal, incluso aquellos con alto contenido en fibra.

Un financiamiento secreto

La industria reconoce que todavía podría haber mostrado "una mayor transparencia en todas sus actividades de investigación", al tiempo que recuerda que en los años 60, no era necesario que los científicos especificaran que estaban subvencionados.

Hoy en día, la mayoría de las revistas científicas obligan a sus autores a firmar una cláusula que indica que no hay conflicto de intereses en los resultados de su trabajo o en el financiamiento de ellos. Esto no significa que los fabricantes ya no están tratando de influir en la investigación. Como lo reveló el año pasado The New York Times, este grupo de científicos patrocinados por Coca Cola afirmaban que el aumento de peso y la diabetes no tienen nada qué ver con la nutrición y las bebidas azucaradas.

Sin embargo, el financiamiento de la ciencia era en el pasado, en general, más transparente. Ahora hay que tomarlos con más cuidado. Es por ello la importancia del "porqué la investigación debe ser financiada a través de fondos públicos en lugar de por la industria", dijo el profesor de nutrición Walter Willett, al diario norteamericano.

Este artículo fue publicado originalmente en Le HuffPost France.

También te puede interesar:

11 Alimentos que parecen saludables pero NO lo son.

9 Consejos de alimentación que cambiarán tu vida.

Baja tus niveles de azúcar tomando probióticos.