ESTILO DE VIDA

Comprobado: nuestra sociedad prefiere la desigualdad

La fea verdad sobre la horrible sociedad que parecemos ser.

09/05/2017 3:27 PM CDT | Actualizado 09/05/2017 4:30 PM CDT
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Partiendo del punto simplista de que los recursos materiales son limitados y finitos, la asignación de estos bienes busca un balance en la propiedad privada tomando en cuenta las necesidades de los integrantes de la sociedad.

Sin embargo, sabemos que la repartición de estos recursos está lejos de ser equilibrada y sin importar el modelo económico bajo el cual funcionan, ni quiénes sean sus líderes, ni dónde estén situados, no parece haber política pública ni estructura social que pueda cerrar –o cuando menos disminuir- esa brecha.

Se han construido jerarquías para determinar a quién le toca qué y cuánto. Y ese mismo orden parece perpetuar el estado de las cosas, limitando la escalabilidad social. Los que nacen pobres, difícilmente dejan de serlo, y los que nacen con circunstancias más favorecedoras tienen más medios para prolongar su nivel de bienestar.

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De acuerdo con información del Coneval, en 2014, existían 55.3 millones de personas viviendo en pobreza. Y para el 2015, 702 millones de personas vivían en condición de extrema pobreza en el mundo,según el informe 'Global Monitoring Report', elaborado conjuntamente por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

9,6% de la población mundial vive en condiciones más que deplorables. Una tragedia que a todos nos indigna y nos llevaría a combatir la desigualdad desde cualquier trinchera, ¿no?

Falso

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Investigadores de la Universidad de Aarhus, Noruega; de la Universidad Victoria de Wellington, Nueva Zelanda y Universidad de Harvard, Estados Unidos han realizado una investigación sobre la relación entre la desigualdad, inestabilidad y padecimientos psicológicos con un grupo de 45 mil personas de 27 naciones y 30 estados americanos.

Los resultados fueron contundentes: los grupos tienden a proteger su estado privilegiado, provocando mayor desigualdad social y mientras más inestabilidad percibieran, valoraban más sus circunstancias.

Lotte Thomsen, autor líder de la investigación aseguró que "los que están en lo más alto de la jerarquía luchan por mantener su posición, llegando a usar incluso la violencia para mantener dicha desigualdad. Esto, a su vez, puede conducir a aumentar la desigualdad y la violencia, lo que se traduce en un círculo vicioso".

La desigualdad social propicia condiciones para la dominación social media, y lo cual a su vez, genera altos niveles de violencia, la falta de un gobierno eficiente y legítimo, incapacidad de cubrir las necesidades básicas de la población, carencias en servicios médicos y de educación, ausencia de democracia, y un largo etcétera en la lista de patologías sociales.

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