ENTRETENIMIENTO

Odiamos a Mickey, de 'Love', porque... ¿lo que nos choca nos checa?

Ella es el reflejo de todo lo que no debes de hacer ni ser en una relación.

02/04/2017 12:05 AM CST | Actualizado 02/04/2017 12:55 AM CST
Netflix

Recientemente, Netflix estrenó la segunda temporada de la serie Love. Si no la has visto, te cuento brevemente de qué va: la trama gira alrededor de la historia de "amor" entre un geek/teto de nombre Gus Cruikshank (Paul Rust) y Mickey Dobbs (Gillian Jacobs), una exdrogradicta/alcohólica/dependiente que está con Gus por ser un hombre bueno y por comodidad.

Desde la temporada uno, nos quedó claro que Gus no debió de enamorarse ni fijarse en Mickey, pero lo entiendes porque todos queremos vivir experiencias diferentes. Sin embargo, éstas tienden a pagarse a un precio muy alto. El de él, fue imaginar una vida junto a la mujer que acude a grupos que le ayuden a dejar el alcohol, las drogas y su dependencia a los hombres.

En esta segunda temporada, todo marchaba como la continuación del: "Y vivieron felices para siempre", ¡pero no! Terminamos odiando aún más a Mickey por maldita, por descorazonada, por no darse cuenta del daño que le está haciendo al "hombre bueno" y por abusar del buen corazón e intención de Gus.

Después de discutir la segunda temporada de Love con amigos y compañeros del trabajo, así como el comportamiento de Mickey, solo me pude hacer una pregunta (léase con el tono de Carrie Bradshaw en Sex and the City): ¿realmente odiamos a Mickey porque lo que nos choca nos checa?

¡Sí, sí y sí! Todas hemos sido Mickey en algún punto de nuestras vidas, y te voy a explicar por qué:

1. Probablemente no tengas un problema con las drogas o el alcohol, pero todas hemos caído en las garras de una relación de dependencia total. Sabes que él no es bueno para ti, pero ahí sigues. Romper ese círculo es muy difícil, pero tienes que hacerlo por tu propia salud mental. Mickey, por ejemplo, va a terapia y sigue los 12 pasos; evita involucrarse sentimentalmente con alguien los primeros 12 meses del programa, los cuales falla por "culpa" de Gus.

2. Necesitas que esté ahí, aunque no lo vayas a "utilizar"

"¡Maldita Mickey! Le pide a Gus estar al pendiente del celular porque se pone mal si no le contestan rápido", sí, eso pensé mientras veía el capítulo. No paraba de desearle lo peor del mundo a ESA mujer. Pero, ¡espera! Yo lo he hecho, y seguro tú también. Solemos comportarnos de esa manera con alguien, que dominamos, está dispuesto a sacrificar su tiempo con tal de estar al pendiente del cel en caso de que lo necesites. Pero seamos honestos, cuando alguien está muy "disponible", se vuelve aburrido, tonto y hasta lo vemos como un sujeto con poca autoestima.

3. Haces el intento porque funcione la relación (o lo que sea que tienes).

Disney, nuestra mamá, prima, tías, abuela y hasta las amigas nos dijeron que nos tenemos que fijar en los "chicos buenos". "Pero los malos son más divertidos", pensamos.

En el caso de Love, Gus no tiene malicia alguna. Para él, portarse mal es fumar hongos junto a su novia y amigos. Para Mickey, que es una rebelde sin causa, tener a un hombre a su lado que no le haga dramas y esté a su disposición 24/7, puede llegar a ser aburrido. De ahí que se canse de él y lo trate como trapo viejo.

4. ¿Quién le dijo que está bien agarrar la ropa de alguien más?

El día que se queda en casa de la jefa de Gus, a Mickey se le hace muy fácil husmear el clóset de la susodicha y probarse todo lo que se le antoja. Puede que mi comentario sea muy de señora, pero... ¿por qué lo hace?, ¡qué estrés! ¿Qué si se mancha, rompe o le pasa algo a alguna pieza? Conociendo a Mickey, obvio no movería un dedo por arreglar la situación. Basta ver cómo reaccionó cuando el perro se hace del baño por toda la casa y en vez de preocuparse y ocuparse del asunto, se enoja y se va porque "qué flojera, ahí está Gus". Si no es responsable de sus actos y de su propia vida, menos lo será con las cosas ajenas.

5. Es un día importante para tu novio y lo dejas por un amigo

Este no es el caso de Andy y Nate, de The Devil Wears Prada, aquí lo que sucedió es que Mickey organizó una fiesta para ver el episodio que escribió Gus, y a la mera hora, no estuvo con él porque un amigo del programa necesitaba su ayuda. Eso enoja y lastima a cualquiera. Pero sabes que él te perdonará porque se "muere por ti". ¿Ves? Podemos abusar del amor del otro, y eso no está padre.

6. Engañarlo

Dejemos a un lado la parte física. Ocultarle a tu novio que durante su "break" volviste a ver a tu ex; te acostaste con él, lo ilusionaste con que iban a regresar... y, en vez de afrontarlos, te escondes y no le dices la verdad a ninguno por miedo a una pelea o a quedarte sola, es muy bajo. Encima de todo, hacerle creer a tu pareja que quieres tener un noviazgo serio con tal de tapar tus desastres... puff.

Por eso es que nos urge la tercera temporada para ver cómo la vida y el karma se las cobra a Mickey.

Duele confrontarlo, pero todos hemos hecho algo por el estilo, y al final, la vida se encarga de cobrárnosla y nos enseña a lidiar con los problemas. Si les sirve mi experiencia –porque no puedo evitar ocultar que he cometido uno que otro pecado similar al de Mickey-, lo mejor que se puedes hacer es ser honesto. Primero con uno y luego con la pareja. Así te evitas problemas y dramas, que más adelante, se pueden convertir en la gota que derramó el vaso.

Es por eso que, hoy más que nunca, me queda claro que todo eso que odio de Mickey es porque: "lo que te choca, te checa".