INTERNACIONAL

Lenín Moreno aventaja las elecciones de Ecuador

Lasso dijo que exigirá un recuento de votos, abriendo camino para protestas en las calles del dividido país, donde muchos agradecen la estabilidad y los planes sociales del saliente Correa pero otros critican su autoritarismo y los escándalos de corrupción que salpican a su administración.

02/04/2017 8:38 PM CDT | Actualizado 03/04/2017 2:50 PM CDT
AFP/Getty Images

El candidato oficialista a la presidencia de Ecuador, Lenín Moreno, se impuso el domingo en un peleado balotaje, pero su rival conservador aseguró que pedirá un recuento voto por voto, caldeando el clima del polarizado país andino.

En su sitio web, el Consejo Nacional Electoral (CNE) divulgó que Moreno lograba un 51.06 por ciento de los votos válidos, frente al 48.94 por ciento del exbanquero Guillermo Lasso, con el 93.54 por ciento de las actas escrutadas.

Moreno, un administrador de 64 años que sufre de paraplejia ha prometido mejorar los planes sociales del mandatario Rafael Correa y reconciliar al dividido país alejándose del estilo confrontacional del saliente presidente, que dominó casi hegemónicamente la política desde que llegó al poder en el 2007.

"De aquí en adelante a trabajar por el país. ¡Todos! Todos vamos a trabajar por nuestro querido Ecuador", dijo Moreno al proclamarse vencedor tras conocer los resultados oficiales del CNE ante miles de simpatizantes que ondeaban banderas verdes.

Pero Lasso dijo que exigirá un recuento de votos, abriendo camino para protestas en las calles del dividido país, donde muchos agradecen la estabilidad y los planes sociales del saliente Correa pero otros critican su autoritarismo y los escándalos de corrupción que salpican a su administración.

"Hay un manoseado de más de 800 mil votos. Por lo tanto, exigiremos el conteo de los votos acta por acta, urna por urna, voto por voto", dijo Lasso a un canal de televisión.

Durante su campaña, Moreno ofreció dialogar con su con todos los sectores, incluyendo la oposición, en un intento por recomponer la unidad de la nación petrolera, que agudizó su división en el último proceso electoral.

El próximo presidente no podrá evitar la herencia económica de su antecesor y deberá moverse con rapidez para reducir el desempleo y el abultado endeudamiento público y sostener los millonarios programas sociales.