MÉXICO

México "enfrenta" ciberdelitos con ley de hace casi 20 años

A la par de las redes sociales han aumentado las ciberamenazas y agresiones a personajes públicos. Especialistas opinan que falta rigor en el país para poder detener estos delitos.

24/03/2017 2:00 AM CST | Actualizado 24/03/2017 10:45 AM CST

Bliznetsov via Getty Images

El anonimato de muchos usuarios en las redes sociales y una legislación anticuada son parte del cóctel que amenaza la seguridad y privacidad de periodistas y figuras públicas, quienes son víctimas de ataques virtuales y reales a medida en que se popularizan más las redes sociales.

La principal razón es que el Código Penal Federal, que tipifica los delitos informáticos en sus artículos 211 bis 1 al 7, no se ha actualizado desde 1999, lo que genera la probable impunidad en este tipo de casos, afirmó Joel Gómez Treviño, presidente de la Academia Mexicana de Derecho Informático.

"Se están creando nuevas formas de ciberataques y las autoridades desafortunadamente están maniatadas por varias razones: la falta de una legislación adecuada. La legislación penal federal se forma en 1999, es decir, ya tenemos casi 20 años con el Código Penal Federal, y es una figura que está muy muy mal redactada", dijo Gómez Treviño en entrevista con el HuffPost México.

El especialista afirmó que "hace falta una urgente modificación a la ley mexicana en materia de delitos cibernéticos porque lo que tenemos hoy no es suficiente".

En específico, Gómez Treviño urgió la firma de un convenio Budapest, —un tratado europeo de cibercriminalidad— que da flexibilidad a las autoridades para perseguir probables delitos cometidos bajo el laxo amparo de los avances en las tecnologías de información.

La jurisdicción del país llamado internet

Las deficiencias para atajar los ciberdelitos no se limitan a las mal actualizadas leyes mexicanas. De acuerdo con el especialista, es imposible investigar vía web ya que hay que tomar en cuenta que la mayoría de las plataformas que soportan las redes sociales están ubicadas en el extranjero, primordialmente en Estados Unidos.

Además, las autoridades mexicanas no cuentan con la capacitación suficiente en estos delitos, a pesar de que existen cuerpos policiales supuestamente especializados, como las policías cibernéticas federal y sus versiones estatales. En su caso, sus facultades son muy limitadas.

"Si bien tenemos policía cibernética federal y algunas estatales, en su mayor parte se dedican a hacer patrullajes en internet para detectar pedófilos", consideró el abogado especialista en derecho informático, protección de datos personales y propiedad intelectual. "Además, son autoridades que no tienen dientes, o sea que solo tienen facultades de investigación y no pueden actuar en lo absoluto. Hace falta una gran labor en México para evitar los ciberdelitos".

El caso De Mauleón

Recordando el reciente caso del columnista del periódico El Universal, Héctor De Mauleón, quien denunció el pasado 1 de marzo amenazas en su contra por parte de un tuitero, Gómez Treviño precisó que internet es el medio más no el objeto propiamente del delito, por lo que la policía cibernética procedió con la detención del agresor José Castrejón Aguilar.

Recalcó que el Código Penal estipula una penalidad de tres días a un año de prisión o de seis a doce meses de multa a quien "de cualquier modo" amenace a otro con causarle un daño en su persona, sus bienes, su honor, sus derechos o la persona o derechos de alguien con quien tenga algún vínculo la víctima; y que es elección del juez tomar medidas cautelares para defender los intereses de las personas que puedan estar en riesgo.

Castrejón Aguilar, quien se hacía llamar en Twitter @slayden, fue vinculado a proceso. En las medidas cautelares, un juez obligó al señalado a acudir cada 15 días a firmar a la Unidad de Supervisión de Medidas Cautelares, además de que le prohibió acercarse o comunicarse con De Mauleón.

Por otra parte, Gómez Treviño lamentó que aunque las amenazas en internet han aumentado a pasos agigantados, el tema solo es reconocido cuando los involucrados son personajes de la vida pública y que poco se escuchan las amenazas que cotidianamente reciben otro tipo de personas.

"Esas personas reciben amenazas de manera cotidiana, ahora que pasó el Día Internacional de la Mujer (8 de marzo) se habló mucho de la violencia digital a las mujeres, en fin podríamos citar violencia en contra de los niños, el abuso infantil, el ciberbullying, entre otros, lo triste es que solo toman relevancia aquellas que están relacionadas a la prensa", sentenció.

El personaje que amenazó a (Héctor) de Mauleón lo hacía literalmente por joder, lo hacía por intimidar, por la razón que sea, pero me parece muy claro que no era un tipo que tuviera la capacidad de agredir física y directamente, pero él actúa correctamente marcando un precedente.Juan Carlos Romero Puga, autor en Letras Libres

Toda amenaza hay que tomarla en serio

En opinión del periodista Juan Carlos Romero Puga, experto en temas de libertad de expresión y protección a periodistas, el hecho de que De Mauleón interpusiera una denuncia ante la policía cibernética, es uno de los precedentes más afortunados para combatir este tipo de delitos, pues envía un mensaje en el que lo correcto es proceder, además de que toda amenaza debe ser tomada en cuenta.

"Hay una máxima en la autoprotección y es eso, toda amenaza debe tomarse en serio y creo que es claro más allá de si él (Héctor) cree que estas personas lo están amenazando de manera muy real. Él toma la amenaza en serio y pone una denuncia y lo único que sabe es que lo amenazaron.

"Este personaje que estaba amenazando a De Mauleón lo hacía literalmente por joder, lo hacía por intimidar, por la razón que sea, pero me parece muy claro que no era un tipo que tuviera la capacidad de agredir física y directamente, pero él actúa correctamente marcando un precedente", dijo en entrevista.

El colaborador de Letras Libres recordó otros dos casos, en los que Marión Reimers conductora de deportes de Fox denunció el acoso sexual que recibe junto con otras conductoras a través de redes sociales con mensajes ofensivos, y que derivó en la creación de la ONG Versus, la cual combate la discriminación de género, clase y raza con el fin de mejorar los contenidos en el periodismo deportivo.

Una red dedicada a enlodar

El otro hecho responde a lo ocurrido con Bárbara Anderson, directora de Innovación Editorial de Milenio, quien tras acusar que su hijo que padece parálisis cerebral fue discriminado en Recórcholis, un centro de diversiones en la Ciudad de México, fue amenazada al igual que su pequeño de cinco años, a través de redes sociales y que a consideración del periodista, los responsables forman parte de una "legión de tuiteros que buscan insultar, provocar e incluso dar miedo".

"Lo que pasó (en el caso de) Bárbara, me toca ver amenazas del tipo: 'El patrón ya dio la orden', que es una frase muy repetida por este grupo de personajes", señaló Romero Puga, luego de detallar un modus operandi muy común en las redes. Los autores de este tipo de amenaza "te ponen una fotografía de narcoblogs del tipo con un arma larga de alto calibre y, cuando la hacen llegar, mucha gente cree que literalmente te está amenazando el crimen organizado".

Romero Puga, que aborda temas relacionados con los medios y sus autores, evocó que otros personajes que han recibido las amenazas del Patrón son, por ejemplo, Juan Ignacio Zavala, hermano de Margarita Zavala, y columnista en El Financiero. Asimismo, otro periodista víctima de ciberamenazas es Julio Hernández López, de La Jornada.

El propio Romero Puga se ha llevado su dosis de mensajes: "En el caso particular de Bárbara (Anderson), yo escribí (de ello) en Letras Libres y a raíz de eso me empiezan a atacar, particularmente este grupo del que hablo, porque identifiqué al menos a dos personas, y me empezó a llegar una cantidad de insultos graves y amenazas del tipo 'El Patrón ya dio la orden".

Romero Puga, quien trabajó en la ONG que protege a los periodistas, Artículo 19, defendió la libertad de expresión que tiene todo individuo; sin embargo, enfatizó que en estas situaciones son aceptables las restricciones en internet y más cuando los "legionarios" de las redes se mantienen activos todo el tiempo con cuentas alternativas, y que en algunos casos, no descarta que sean "grupos pagados".

En ello, coincidió por separado el abogado Gómez Treviño, al señalar que la libertad de expresión tiene límites y los límites son precisamente los derechos de terceros.

¿Qué más se puede hacer?

Aunque los especialistas coincidieron en lo difícil que es frenar una ciberamenaza o un ciberdelito, aseguraron que no basta con hacer privadas las cuentas de Twitter y/o Facebook, pues solo se hace un bloqueo visual, y lo que importa es proceder, si realmente se sienten en peligro.

"Es un círculo vicioso, las personas tienen flojera de ir a presentar una denuncia porque saben que les va a costar tiempo, también porque saben que presumiblemente no va a pasar absolutamente nada porque la autoridad está viciada en México.

"Necesitamos tener autoridades más eficientes en el ejercicio de la función pública y particularmente en la procuración de la justicia", sentenció Gómez Treviño, quien en dos ocasiones ha presentado infructuosamente al Congreso, una actualización del Código Penal Federal.

*The Huffington Post México buscó la opinión de Héctor de Mauleón, pero no hubo respuesta al momento de publicar esta nota.

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