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Lyme, un verdadero peligro gracias al cambio climático

En 2015 se confirmaron 28 mil casos, eso sin contar el estimado de casos no reportados, pero a finales del 2017 la cifra podría hasta 10 veces mayor.

13/03/2017 5:47 PM CST | Actualizado 14/03/2017 9:30 AM CST
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The castor bean tick (Ixodes ricinus)

Al Dr. John Aucott le encanta dejar que su perro se aloque cuando camina. Pero como director del Centro de Investigación de la Enfermedad de Lyme de la Universidad Johns Hopkins en Baltimore, sabe que hacerlo en junio y julio - la temporada alta para la enfermedad de Lyme- cuando las minúsculas garrapatas de ninfas pueden moverse de un ratón o a un perro o ser humano. Mientras que los perros no pueden transmitir directamente la enfermedad de Lyme a sus dueños, pueden albergar las garrapatas capaces de hacer el trabajo.

Gente que contrae la enfermedad de Lyme sufre de síntomas incómodos como comezón, parálisis facial e hinchazón de las rodillas. Sin embargo, no siempre es fácil detectarla y si no se trata a tiempo, pueden experimentar complicaciones como la pérdida de memoria, irregularidades en el ritmo cardiaco y artritis crónica. Una pequeña parte de las personas con Lyme pueden sufrir fatiga o dolor en las articulaciones meses después de haberse tratado.

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Este año, debido al inusual clima cálido en medio del invierno en la costa este de Estados Unidos, las garrapatas han aparecido antes de tiempo, lo que hace que la gente esté aún menos prevenida al respecto. Aucott señaló que él mismo ya encontró algunas en su perro.

Una implicación del clima cálido es que atrae a los ratones, que también albergan las garrapatas y las bacterias que causan la enfermedad de Lyme. De acuerdo con los expertos Felicia Keesing de Bard College y Rick Ostfeld del Instituto Cary de Estudios de Ecosistemas, se espera que el 2017 sea más fácil contraer la enfermedad de Lyme, esto con base en la oleada de ratones en Nueva York medida en 2016. Aucott no se sorprendió al oír esto.

Los departamentos de salud, investigadores de universidades estatales y médicos locales en otras áreas de alto riesgo también encendieron la alarma en sus respectivas comunidades sobre el aumento de la enfermedad de Lyme y los avistamientos de garrapatas este año.

"Los ratones del año anterior son importantes porque son los que infectan a las larvas y se convierten en las ninfas que se alimentan la primavera siguiente.Así que por lógica mientras más ratones, más larvas infectadas, más enfermedad de Lyme."

De cualquier manera, que hayan muchos ratones en Nueva York no quiere decir que todos están en las zonas donde la enfermedad de Lyme está presente.

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"Es poco probable que las mismas variables que apliquen en Nueva York lo hagan en Virginia o Maryland", aseveró Aucott. "En otras palabras, predecir un área no sirve para prevenir lo que sucede en las regiones adyacentes".

La enfermedad de Lyme es la infección reportada más común en los Estados Unidos y se concentra, sobre todo, en noreste del país. En 2015 se confirmaron 28 mil casos, eso sin contar el estimado de casos no reportados, pero a finales del 2017 la cifra podría hasta 10 veces mayor.

Los ratones no son el problema, el cambio climático lo es

A pesar de la variación regional, es generalmente cierto que las escaladas de temperaturas fomentan la reproducción de ratones, que son los dos reservorios naturales de la bacteria Borrelia burgdorferi que causan la enfermedad de Lyme y los portadores de las garrapatas que propagan la infección a los seres humanos. Keesing and Ostfeld también señalan que cuando la gente tala árboles para ponerlos en sus casas crea mejores condiciones para que los ratones se reproduzcan.

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Además, un clima más cálido también implica pasar más tiempo en el exterior.

Éste no es el primer intento de estudiar cómo temporada alta de la enfermedad de Lyme puede variar como resultado del cambio climático. Un análisis de 2015 hecho por investigadores de Johns Hopkins y el Centro Nacional de Investigación Atmosférica predijo que el inicio de la temporada de la enfermedad de Lyme, que va de mediados de abril a finales de junio (semana 16 a 26 del calendario) dependiendo de la región, podría cambiar un promedio de media semana antes de 2025, y dos semanas antes para 2065.

Probabilidades de contraerla están incrementando

"También es evidente que el riesgo de enfermedad de Lyme se está expandiendo regionalmente. De 1993 a 1997, hubo 43 condados en el noreste de los Estados Unidos con una alta incidencia de este padecimiento. El número de condados de alta incidencia aumentó más de tres veces a 182 condados en 2008 a 2012. Y en los estados del norte-centro durante el mismo período de tiempo, el número de condados de alta incidencia aumentó 2,5 veces, de 22 a 78, Según un análisis de 2015 realizado por el CDC."

Mientras se intenta predecir la extensión y la severidad de la enfermedad de Lyme por pertinente preguntar a los investigadores, Aucott cree que no hace mucha diferencia para la gente que está intentando evitar una infección. En los 14 estados donde la enfermedad de Lyme es endémica, el riesgo es siempre más alto que el promedio nacional, y la gente debe actuar en consecuencia, no importa lo que las predicciones regionales se hagan para un año determinado.

Este artículo se publicó originalmente en el Huffington Post Australia.

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