MÉXICO

Así es como un día te vas a estudiar al extranjero y acabas en la cárcel 2 meses

12/03/2017 4:00 AM CST | Actualizado 12/03/2017 4:00 AM CST

Es 20 de agosto y tu madre muere. Cuatro días después viajas a Riga, en Letonia, pues tienes un viaje de intercambio para estudiar.

Así tras la muerte de su madre, Daniel Reynoso, de 23 años, decide no dar marcha atrás a un viaje de estudios que tenía planeado. Cursa el último año de la ingeniería en mecánica eléctrica en el Tec de Monterrey.

Al volar hacia Letonia, un 24 de agosto, no imagina que la complicación por no poder pagar una residencia de estudiantes desde México lo llevará a tomar una decisión que le cambie la vida para siempre.

TODO EMPIEZA CON UNA ESTAFA

Ante las dificultades para hacer el pago desde México a alguna residencia de estudiantes en Letonia, Daniel comienza a buscar alojamiento en Facebook. Ahí, encuentra un lugar por el cual realiza el pago, pero al llegar al aeropuerto en Letonia, se da cuenta de que ha sido una estafa.

Entonces viene una nueva búsqueda que lo lleva al departamento de Marco Dalkilic, el casero que le cambiaría la vida.

Cortesía de Daniel Reynoso.
Marco Dalkilic.

Daniel paga dos meses de renta por adelantado, septiembre y octubre, y un depósito de seguridad, pero nunca firma un contrato.

Tras instalarse, se da cuenta que la zona es insegura, además de que el departamento estaba en malas condiciones. Decide, entonces, notificar a su casero que se mudará.

En octubre, viviendo ya en otro lugar, su ex casero lo acosa, le hace llamadas a su teléfono y le demanda dinero.

"Riga es una ciudad chica, en noviembre me lo encontré, yo iba con otros estudiantes, y empezó a provocarme. Fue la primera vez que me lo encontré en la calle, entonces no hubo mayor problema."

La noche del 13 de diciembre de 2016, Daniel vuelve a toparse a Dalkilic. Es esa noche cuando lo acusa de robarle una tarjeta de crédito y agredirlo brutalmente.

"Se refirió a este robo como un robo grupal de estudiantes, sin embargo, yo fui al único que la policía buscó y el cual acabó afectado... Él me estaba siguiendo, es lo que pensamos, porque igual que la última vez que lo vi, empezó a agredirme verbalmente".

Daniel cuenta que no hubo ningún robo, sin embargo, para el 20 de diciembre, la policía tocaba a su puerta para hacerle "un par de preguntas" por un "par de horas". Eran alrededor de las 8 de la noche.

"Cuando llegué a la estación de policía, ya me estaban tratando como un delincuente, ya me habían quitado mis pertenencias y me informaron que me estaban acusando de un robo grupal y agresión física. Me empezaron a leer algunos documentos, que yo no entendía, algunos me los tradujeron al inglés, otros no".

Daniel ya no volvió a salir y no pudo hacer ninguna llamada.

DOS HORAS QUE SE CONVIERTEN EN CÁRCEL

"No me dejaron hablarle a mi novia (quien lo visitaba por aquellos días), ni a la escuela, porque dijeron que era muy tarde. Ellos como autoridad, tendrían que hablar al Consulado y no lo hicieron, fue el cónsul el que tuvo que buscarlos, luego de que mi novia lo contactó. El cónsul en ese instante marcó a la estación de policía, eran como las 12 de la noche o una de la mañana, pero le dijeron que yo ya no estaba en la estación, que estaba aislado y que no lo podían comunicar conmigo, pero todavía me tenían ahí, interrogándome."

Fue alrededor de las 5 de la mañana cuando lo trasladaron a un centro de detención, donde pasó 2 noches. Seguía sin tener comunicación con nadie.

La policía investigadora llevó el caso a la Corte a fin de enviar a Daniel a prisión. La juez falló favorablemente y, en menos de 48 horas, el mexicano ya estaba en una prisión de máxima seguridad. Era 22 de diciembre.

Para el 24 de diciembre, su padre y su hermano volaban hacia Letonia.

"Nunca pensamos que esto iba a ser tan largo, creíamos que en una semana se iban a dar cuenta de que se había tomado una decisión incorrecta. Pude ver a mi familia hasta el 5 de enero, pero el único que tenía contacto conmigo era el cónsul Carlos Arredondo."

Tras apelar la sentencia de la juez, el 10 de enero hay otra audiencia. El caso es llevado por otro juez con la presencia del cónsul y la encargada de negocios de la embajada de Suecia, Audrey Rivera Gómez. Pese a ofrecer garantías de que Daniel no burlaría la investigación y que se mantendría en Letonia el tiempo necesario, el juez decidió mantenerlo en prisión.

Cortesía Daniel Reynoso.
Cónsul honorario de México en Letonia (izq.); Daniel (al centro) y Audrey Rivera, encargada de negocios de la embajada mexicana en Suecia.

50 DÍAS EN LA CÁRCEL

Cuando estás en la cárcel, sólo te sacan de la celda una hora para hacer ejercicio. No duermes, despiertas a cada rato. Así habla Daniel de sus días de reclusión y le vienen dos palabras a la boca: angustia e incertidumbre.

Dice que no entendía por qué lo tenían encarcelado ni sabía lo que estaba ocurriendo con el caso. Lo único que sí sabía era que ni su papá ni su hermano se iban a regresar a México sin él.

En una tercera audiencia, el 8 de febrero, se logra que le otorguen la libertad bajo fianza, pero, ahora, Daniel tendrá que volver a Riga el 24 de mayo a otra audiencia.

"No es lo que esperábamos, porque hasta ese día, la policía no tenía ninguna prueba, de hecho, cambiaron los cargos. En principio se me acusaba de robo e intento de usar esta tarjeta en un cajero automático, sin embargo, días antes de esta segunda audiencia, la policía me dijo que ahora se me acusaba de intento de robo de efectivo y agresión. No había ninguna razón siquiera para seguir el caso.

"No sabemos qué vaya a pasar en mayo, nosotros tenemos la esperanza de que se acabe, porque esto es un desgaste, tenemos la incertidumbre de si se va a acabar en mayo o va a seguir. Viendo cómo ocurrieron las audiencias anteriores, uno no sabe qué esperar.

"Yo sigo siendo culpable, si ellos me están volviendo a citar en mayo, es porque para ellos sigo siendo un criminal."

A Marco, el casero que lo acusó, no lo volvió a ver después de la noche del 13 de diciembre.

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