INTERNACIONAL

Rusia ya se está aburriendo de Donald Trump

El amor que los rusos sentían por el millonario neoyorquino cada día se enfría más.

10/03/2017 5:30 AM CST | Actualizado 10/03/2017 5:30 AM CST
Mario Tama via Getty Images

MOSCÚ. - Mientras los estadounidenses se preguntan si el equipo de su presidente Donald Trump tiene lazos muy cercanos a Rusia, a los rusos este tema los tiene sin preocupación. Más bien, los políticos, medios y la gente ordinaria ventilan su frustración ansiosa originada por el impacto de la interminable controversia, más que de las acusaciones en sí. La preocupación es en torno a que Trump ha perdido interés en la compenetración con su colega ruso, Vladimir Putin, y si acaso la relación bilateral tendrá una misma espiral hacia abajo no muy distinta a la que se dio con el expresidente Barack Obama.

Las nuevas revelaciones sobre los contactos no revelados entre Rusia y la campaña de Trump volvieron a poner a la relación bilateral en el ojo del público la semana pasada. De acuerdo con dichos reportes, no solo el depuesto consejero de Seguridad Nacional, Michael Flynn, estuvo en comunicación con el embajador ruso Sergey Kislyak, sino también el actual procurador general Jeff Sessions (cuando era aún senador y miembro del Comité de los Servicios Armados); Jared Kushner, yerno de Trump (ahora miembro de su gabinete como asesor), y dos miembros del equipo de campaña. Además, al parecer el propio Trump parece haber tenido contacto con el embajador.

¿Podría esta pausa presagiar una dinámica destructiva entre ambas naciones o son los líderes simplemente jugando a salvo para evitar ser relacionados de manera tan estrecha?

Si la investigación de la relación Trump-Rusia se sigue calentando, el presidente perderá mucha de la credibilidad ante la opinión pública. Los estadounidenses se cansan ya de escuchar de escándalos que involucran al presidente y Rusia, especialmente porque su administración ha negado repetidamente que hubiese habido un contacto entre la campaña y el Kremlin. Sin embargo, la tormenta que Trump encara proyecta una sombra que va más allá de la Casa Blanca. Mientras tanto, en Rusia, la percepción sobre esta relación también se está enfriando.

Lo que comenzó como una historia de bromance (la relación de casi noviazgo entre dos amigos), junto con las fiestas de la toma de posesión, se ha tornado lentamente en algo menos encantador. Los elogios entre Putin y Trump, que alguna vez dominaron la agenda noticiosa, se han extinguido lentamente mientras los dos mandatarios parecen poner mayor distancia entre sí. ¿Podría ser esto el preludio de una dinámica destructiva entre los dos países? ¿No juegan a lo seguro los dos líderes para evitar que se les vea muy juntos?

Es pronto para decirlo, pero si las reacciones de los políticos, los medios electrónicos y la gente en las calles de la capital rusa indican algo, podríamos estar al inicio de días borrascosos luego de la luna de miel.

LOS POLÍTICOS RUSOS MANTIENEN DISTANCIA

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Mientras fluyen las revelaciones de los vínculos entre funcionarios rusos y el equipo de Trump, la respuesta de Rusia fue puntual, pero mesurada. En duros comentarios a CNN, María Zakharova, vocera del Ministerio del Exterior de Rusia, rechazó tajantemente la reclamación de que el embajador de su país en EU era un espía. "Ya dejen de difundir mentiras y noticias falsas", dijo. Otros funcionarios rusos, como el ministro del Exterior Sergey Lavrov, y el vocero del Kremlin Dmitry Peskov, calificaron los reportes más recientes como "noticias falsas" y una "cacería de brujas" no muy diferente a lo que se vio durante la era de persecuciones del macartismo.

Aunque tomaron palabras del propio vocabulario de Trump a la hora de culpar la controversia en EU a la "histeria antirrusa", los rusos apenas se contuvieron en defender al presidente estadounidense, manteniendo un espacio entre los dos países que podría indicar precaución o un cambio hacia una percepción más negativa de Trump, inclusive una en la que se revelara el caos que ha creado. De hecho, la idea sobre que la confusión de EU en cuanto a Rusia es en beneficio del país de Putin no pasa desapercibida a los rusos a pesar de que aquí mismo se investigan los probables vínculos.

Los rusos se quedaron cortos al defender al presidente estadounidense, lo que podría indicar cautela o un cambio hacia una percepción más negativa de Donald Trump, incluso una revelación del caos que ha creado.

La más reciente, y seria, señal de hielo entre el Kremlin y Trump pareció llegar cuando la Casa Blanca dijo que esperaba que Rusia devolviera Crimea a Ucrania. Esta declaración, que parece ir en contra de las declaraciones de Trump de querer mejorar las relaciones, detonó una fuerte respuesta del vocero del Kremlin Peskov, quien dijo que la discusión de este tema estaba fuera de cualquier consideración. Políticos prominentes, como Leonid Slutsky, líder del comité de relaciones exteriores de la cámara baja del parlamento ruso, y líderes de diversos partidos políticos ahí representados, comenzaron a dar forma a una nueva narrativa en torno a Trump. Ellos dicen que ahora Rusia enfrenta una nueva etapa en su relación con EU y que la actual administración de Trump podría ser peor para Rusia de lo que fue con Obama.

LOS MEDIOS EN RUSIA, MÁS FRÍOS Y CRÍTICOS

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This photo illustration taken in Moscow on November 10, 2016 shows front pages of Russian newspapers reporting on the victory of Donald Trump in the US presidential election. / AFP / Yuri KADOBNOV (Photo credit should read YURI KADOBNOV/AFP/Getty Images)

Esta nueva etapa en la relación pronto se evidenció en los medios oficiales e independientes de Rusia. En semanas recientes, la popularidad de Trump, y el tono favorable en su cobertura, comenzó a declinar en canales estatales como Channel 1, Rossiya y NTV. De acuerdo con estudios de RBC, un medio digital independiente, para fines de febrero estos canales daban menos notas sobre el presidente de EU, y utilizaban un tono más escéptico del que empleaban a principios de dicho mes.

Los medios digitales e impresos también comenzaron a verter en sus coberturas dudas en torno a un futuro positivo en las relaciones ruso-estadounidenses. Es el caso, por ejemplo, del tabloide moscovita Komsomolets, que publicó una nota sobre Trump y Putin con el título: "Trump le cantó su despedida a Rusia: el romance debe acabar", y BBC Rusia publicó el artículo "Cómo acabó el amor entre Trump y Rusia". Medios en inglés patrocinados por el Kremlin, como RT y Sputnik, también le echaron agua fría al romance.

LOS RUSOS EVALÚAN EL EFECTO TRUMP

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La idea de que fue Trump, y no las acciones de Putin, lo que puso hielo en la relación entre los dos países se observa no solo en los comentarios de los políticos y los expertos de los medios, sino entre los rusos de la calle también.

"Trump ya habla sobre Rusia de manera muy distinta", dijo Gleb Mishin, un estudiante de doctorado de Moscú en torno al reciente cambio en la narrativa entre los dos líderes. "Antes de su elección, (Trump) no estaba muy seguro sobre una posible relación con Putin y mencionaba escenarios tanto positivos como negativos. Pero tras su victoria, se hizo eco de todas las demandas de Rusia, las cuales eran un tema que trajo el presidente previo, Barack Obama".

Y de acuerdo con Nikolay Boronikov, un taxista de 32 años de Moscú, cualquier probable intención positiva de Rusia hacia EU ya no podrá concretarse debido al comportamiento del lado estadounidense.

"Trump comenzó a mencionar que Crimea debía ser devuelta a Ucrania y Putin no va a tolerar semejantes ideas", dijo Boronikov en referencia a los comentarios de Sean Spicer, el secretario de prensa de Trump. "Y mientras los líderes occidentales lo irritan, no ofrecen nada de valor a cambio. ¿Qué le puede dar Occidente a Rusia? ¿Levantar las sanciones?"

Pero de acuerdo con Boronikov, a los rusos no les interesan las sanciones. Dijo que para ellos es mejor la rivalidad con Occidente porque eso mantiene a Rusia a la defensiva y lista para enfrentar probables ataques.

¿ES ALGO QUE VA PARA LARGO O ES ESTRATEGIA?

RIA Novosti / Reuters

Sin embargo, mientras la mayoría de la gente en la sociedad rusa ve el enfriamiento de la relación Putin-Trump como algo real y definitivo, hay voces en la minoría en los medios rusos y entre los expertos que ofrecen una visión más positiva de la situación bilateral.

Alexander Baunov, editor en jefe de Carnegie.ru, por ejemplo, dijo en un artículo para el Centro Carnegie de Moscú que el cambio en la temperatura entre Rusia y EU es sólo un paso táctico que permitirá a Trump evitar las acusaciones de favorecer a Rusia además de trazar una mejor relación con este país. Vladimir Sotnikov, director del Centro de Estudios Estratégicos de Rusia, el Este y el Occidente, un centro de ideas independiente de Moscú, habló en términos similares. Pero, además, él se refirió al rol que en esto juega el conflicto en Siria. La guerra, que este mes cumple seis meses, ha sido un área en la que Trump pretende diferenciarse de su antecesor en cuanto a cooperar con Rusia.

Alexander Baunov, del Centro de Carnegie Moscow, dice que el cambio de temperatura es un paso táctico que permitirá a Trump evitar ser acusado de estar sesgado hacia Rusia, mientras que en última instancia puede establecer una relación más favorable con ella.

"Claro que en el discurso de Trump sobre Rusia influyen muchos factores, pero mientras prosiguen las negociaciones en torno al conflicto en Siria, observamos que no niega el liderazgo de Rusia en la región", dijo Sotnikov en referencia al apoyo que en apariencia da el presidente de EU al liderazgo ruso en la lucha contra el autodenominado Estado Islámico EI) en Siria. "Dejar que EU trate con Irán, Turquía y Siria será benéfico para EU porque (Trump) no quiere invertir en cualquier conflicto en Medio Oriente como lo ha estado haciendo los últimos años". A cambio de ello, Rusia podría pedir favores, como levantar las sanciones en su contra.

La relación a futuro entre los dos países en torno al conflicto en Siria deja en el aire esta cuestión. De un lado, parece que las noticias recientes de la recaptura, de manos de EI, de la histórica Palmira por parte de las fuerzas sirias demuestra que Putin maneja el conflicto de forma muy eficiente sin mucha injerencia de EU. Pero, por el otro lado, Rusia también exige un mayor involucramiento de EU en la región al indicar que la administración de Trump no debería ser tan pasiva como le gustaría ser.

LO QUE SIGUE

Jonathan Ernst / Reuters

Independientemente de lo que suceda en Siria y Ucrania, algunos rusos, como Evgeny Peskin, un especialista en tecnologías de 26 años, piensan que es prematuro definir el nuevo tono en las relaciones entre EU y Rusia. Esa dinámica será más fácil de determinar una vez que Trump y Putin se reúnan en persona.

"Creo que, si ambos se agradan, puesto que los dos tienen una imagen creada por ellos mismos como hombres poderosos, seguramente van a esforzarse para mejorar las conexiones entre los dos países", dijo Peskin.

Por lo pronto, para los rusos el cambio en las relaciones bilaterales se ha recibido principalmente de forma negativa o neutral. Aparte de algunos pronunciamientos con desdén de funcionarios del Kremlin, el escándalo Trump-Rusia es soslayado aquí a pesar de que en EU genere caos. Pero cabe destacar que ni siquiera los medios independientes rusos han investigado si funcionarios rusos intentaron comunicarse con el equipo de Trump en forma no apropiada. Más bien se han dedicado a reportear el enfriamiento entre las dos partes.

Además, ninguna de las personas con las que esta reportera ha hablado en las calles de Moscú parece tomar este tema con seriedad y duda que se hayan llevado a cabo dichos contactos.

Alexander Baunov, del Centro de Carnegie Moscow, dice que el cambio de temperatura es un paso táctico que permitirá a Trump evitar ser acusado de estar sesgado hacia Rusia, mientras que en última instancia puede establecer una relación más favorable con el país.

"Los estadounidenses odian a Rusia como odiaban a la Unión Soviética y ahora que somos tan fuertes como lo fue la URSS quieren provocarnos de cualquier manera", dice María Pylnova, una empleada de una tienda de cosméticos en Tver, una pequeña ciudad al norte de Moscú.

Otro ciudadano ruso tenía un punto de vista diferente, pero también señaló que la participación de Rusia en el drama que envuelve a EU está fuera de toda cuestión. Políticos del Partido Demócrata de EU, dice Michael Lemezov, un estudiante moscovita de 23 años, podrían acusar a Trump de cualquier cosa a fin de quitárselo de encima mediante un juicio político, en menoscabo de la verdad.

"Créanme, si la historia sobre la intervención rusa no basta, pronto nos dirán que Trump se reunió con los marcianos", afirmó.

ANDREJ ISAKOVIC via Getty Images

Esta reacción a las probables reuniones contactos de Rusia y Trump me recordó de las reacciones a las noticias de que hackers rusos supuestamente obtuvieron información secreta de los servidores del Partido Republicano. Entonces, la cobertura de los medios fue escasa y tanto funcionarios rusos como ciudadanos de a pie negaron la posibilidad de que eso hubiera sucedido, lo cual resultó así, a fin de cuentas.

Por hoy, la situación se mueve por las mismas vías. Pero, inclusive si las ligas de Trump con Rusia resultan ser reales, a los rusos eso no les importará nada. Después de todo, para la mayoría, el bromance de Putin y Trump ya acabó, así como cualquier posibilidad de que se vuelvan a enamorar.

Este artículo se publicó originalmente en The Huffington Post.

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