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Ella es Ágata, la osa polar que vive en el zoológico de Guadalajara

Su conservación, una de las razones por las que sigue habitando en este espacio.

27/02/2017 8:08 AM CST | Actualizado 28/02/2017 1:22 PM CST

Cortesía: Zoológico de Guadalajara

Ágata nació en un Zoológico de Québec el 23 de noviembre de 1997. Sus padres, como ella, también permanecieron toda su vida en cautiverio (nacieron en 1974).

Actualmente vive en el zoológico de Guadalajara.

Ágata es una osa polar muy inteligente, que gusta de aprender todos los días. "Le encantan los olores, es muy agradable, y prefiere trabajar y convivir con los varones, quizá porque siempre ha sido cuidada por hombres", dijo la veterinaria Andrea Saucedo, integrante del equipo que está a su cargo.

Aunque le molestan los ruidos estruendosos y los cambios en su rutina, es un animal de gustos sencillos: Tiene un tambo de 100 litros de capacidad al que abraza, se sienta en él, se sumerge en el agua con él, "se lo mete en la cabeza, nada o camina con él". Es su juguete favorito.

A veces le molestan las cosas y es muy clara al decir qué no le parece.Andrea Saucedo.

Ágata fue criada por su madre. Pero con apenas 14 meses de nacida, se separaron.

Llegó a Guadalajara —vía avión— en febrero de 1999.

El zoológico de Guadalajara ya contaba con las instalaciones necesarias (una charca artificial, áreas de dormitorio, filtros, una cocineta) para albergarla y conocía los protocolos de ingreso de los osos polares en cautiverio.

La "casa" de Ágata incluye sombras naturales y artificiales, rocas, y troncos pequeños para evitar que otros trepen al interior o que el animal se escape.

Cortesía Zoológico de Guadalajara

También consta de una charca artificial con vista subacuática, que mide poco más de 650 m3, y tiene una capacidad de más de 650 mil litros. Los cristales de la charca tienen tres centímetros de espesor y una película de policarbonato que evita que el agua los fracture o Ágata los rompa.

Todos los días se revisa en PH y los químicos que se le agregan al agua para mantenerla cristalina.

Esta osa tiene tres dormitorios disponibles: los dos primeros miden 5 x 6 metros cada uno, y tienen un comedero, un bebedero y una cama de madera; el tercero es más pequeño, mide 4 x 4, pero goza de la charca artificial.

Todas las alcobas cuentan con una reja firme para revisar al animal constantemente.

Ah, además Ágata también tiene disponible una madriguera de 3 x 4 metros.

Esta osa polar es cuidada por un equipo especial, que la atiende y cubre sus necesidades. Es el encargado de revisarla físicamente, de evaluar su dieta, su albergue y su estado general. Cada mañana se examina la piel de su abdomen, sus patas, su espalda; su cara, sus ojos, orejas, dientes, carrillos y finalmente sus garras.

Cortesía Zoológico de Guadalajara
Ágata tiene un vinculo con las personas con las que está en constante contacto.
Por más polémico que sea el hecho de que los animales formen parte del registro de un zoológico, debemos saber que dentro de los objetivos de estos espacios está la conservación.

¿Cómo es la vida en cautiverio de un animal? Los protocolos de la Ley general de vida silvestre son los que definen sus exigencias: si requieren humedad y temperatura, cierta intensidad de luz, exhibidores y casas, planes de nutrición, y todo lo que exija su edad, si son neonatos, infantes, juveniles, adultos o geriatras.

La veterinaria Andrea Saucedo explica que tener a un oso en cautiverio otorga la oportunidad de estudiar y ayudar a los que están en libertad, y advierte que este beneficio no lo puede tener cualquiera: "Para preservar una especie se necesitan planes de manejo, instalaciones e infraestructura integral".

Los predios e instalaciones que manejen vida silvestre en forma confinada, como zoológicos, espectáculos públicos y colecciones privadas, sólo podrán operar si cuentan con planes de manejo autorizados por la Secretaría, y además deberán registrarse y actualizar sus datos anualmente ante la autoridad correspondiente, en el padrón que para tal efecto se lleve, de conformidad con lo establecido en el reglamentoArtículo 78. Ley General de Vida Silvestre.

Cortesía Zoológico de Guadalajara
Los osos polares son sensibles olfativa y auditivamente.

Los osos polares pueden medir hasta dos metros y medio y pesar de 350 a 600 kilos; las hembras, de 150 a 295 kg.

Su hábitat natural es la zona del Ártico: las aguas poco profundas cubiertas de hielo. Sin embargo, "la elevada temperatura registrada en los polos hace desaparecer bajo sus pies el hielo marino que por tantos milenios recorrió para buscar su sustento y reproducirse".

Quedan menos de 26 mil osos polares en el mundo (2015).

Hace 11 años, en 2006, se incorporó como especie Vulnerable en la Lista Roja de la UICN.

Cortesía Zoológico de Guadalajara
A Ágata la estresan los cambios de rutina. Hay que tenerle paciencia, explicarle de manera paulatina, ofrecerle alimento, que lo vea y lo huela y reconozca el nuevo territorio.

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