ENTRETENIMIENTO

Ulises Carrión: el artista que no quería que leyeras

El lenguaje marcó siempre el rumbo de la obra del mexicano que ahora es un ícono del arte contemporáneo.

10/02/2017 9:02 AM CST | Actualizado 10/02/2017 10:14 AM CST

Ana Grimaldo

Uno es del lugar donde se construye la libertad de significar y deconstruir las estructuras que ya conocemos, y de las que en muchas ocasiones, huimos. Ahí donde la mente hace su nido. La pertenencia a un lugar nos otorga herramientas para interpretar desde nuestro núcleo todo aquello que está fuera de nosotros.

Tejiendo la vida con el arte, así vivió Ulises Carrión en México, Francia e Inglaterra hasta que finalmente se asentó en Ámsterdam, Holanda, porque la apertura inesperada de aquel lugar terminó por seducirlo con libertades artísticas que el mexicano no pudo rechazar.

Durante su andar y coincidir con otros genios creativos, Carrión aprendió a ser un no-artista que encontró, entre otras fortunas, la manera en que la gente pudiera visualizar sus teorías, ¿para qué leer sí puedes mirar? A veces, las menos, encontró en la oficialidad institucional el medio más conveniente para robustecer las posibilidades del no-arte; por ejemplo, él confió en que los museos podían (y debían) añadir historia a la Historia que ya se conoce.

Carrión se negó ser un escritor consagrado en México y prefirió explorar otras vertientes artísticas. Nos enseñó con su obra a salir del sistema para crear nuestro propio movimiento, así como él generó el suyoy sus cuestionamientos nos invitan aún a interpretar críticamente nuestras comunidades y lo qué hay más allá de ellas.

Ana Grimaldo

Aunque el arte es el instrumento identitario por antonomasia, la mexicanidad de Ulises no fue su máximo estandarte –sólo aquella ocasión en la para su funeral ordenó la presencia de mariachis para complacer a sus dolientes multiculturales— pues no quería delimitar su obra a signos tan específicos.

Para comprender la complejidad de ese proyecto, es importante decir que, a pesar de que la mayor parte de su obra se creó en Ámsterdam, él viene de otro país. Ulises era un artista, punto. Viajó a lo largo de Europa y decidió quedarse en Holanda por su sistema flexible que recibía a artistas de todos los países. Y aún así fue alternativo en Ámsterdam.

Era un artista multifacético. Ulises estaba buscando siempre algo nuevo. Creó Other Books and so, una galería; después se fue al cine y con todo el material de la galería hizo un archivo. Sin importar cómo, siempre le dio cabida y voz a nuevos artistas.

"La obra de Ulises debería ser vista como la visualización de sus sueños y teorías" Guy Schraenen.

De acuerdo con el curador de "Querido lector, no lea" Ulises era un teórico. No se puede decir que sus obras visuales son de arte porque sólo son una idea de sus teorías al dibujar. La obra de Carrión, entonces, debe ser vista como la visualización de sus sueños.

Ana Grimaldo

QUERIDO LECTOR, NO LEA

Esta muestra, que fue exhibida en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía el año pasado en Madrid, nos deja observar la búsqueda permanente de la evolución de lenguaje y el profundo compromiso que Ulises Carrión tenía con su trabajo.

La exposición está conformada por 350 piezas, que incluye libros, fotografías y material audiovisual, arte correo y proyectos públicos; y podrás visitarla desde el 9 de febrero hasta el 30 de abril.

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