ESTILO DE VIDA

'Prêt-à-troquer': el reuso, futuro de la industria de la moda

El estilo personal no está peleado con la conciencia ambiental y hoy existe una opción mucho más glamorosa para lograr un gran guardarropa que el 'fast fashion'.

07/02/2017 3:31 PM CST | Actualizado 08/02/2017 8:01 AM CST

Pret a troquer

La moda es la segunda industria más contaminante en el mundo. No solo se trata de la cantidad de energía que se consume en el proceso y las emisiones de carbón que genera; también que las fábricas contaminan millones de litros de agua con químicos en la producción. El fast fashion además hecha mano de muchas telas sintéticas (en muchos casos fibras plásticas), altamente contaminantes.

Por esta razón, ahora las marcas incluso están promoviendo el ecofashion: colecciones de prendas fabricadas a partir de fibras y materiales reciclados o bien, de fibras crudas como el algodón o la seda. En 2013 H&M presentó su colección Conscious Collection. "Necesitamos no solo tener moda sustentable, sino hacer que la sustentabilidad esté de moda", declaró en aquel entonces Anna Gedda, directora de moda sustentable en la empresa sueca, para la revista Vogue.

Como en realidad no existe una prenda que sea 100% amigable con el ambiente, lo mejor es no producir prendas nuevas en absoluto. Solamente en 2010 se generaron 150 billones de piezas de ropa, según este estudio. Por eso, aún mejor que hacer ropa a partir de botellas de agua o algún otro plástico reciclado, es reutilizar la ropa.

El mayor problema es que no conservamos nuestra ropa. La moda ha provocado tal necesidad de cambio constante que las prendas se desechan prácticamente nuevas. Y no importa si estamos hablando de una Birkin de Hermès o de un abrigo de print de leopardo con una sola puesta de Givenchy, siempre habrá alguien que quiera deshacerse de una pieza valiosa que ya le aburrió.

Por eso las plataformas de "re-commerce", (una práctica de comercio que ofrece una especie de trueque al consumidor) de prendas de lujo de segunda mano (certificadas) son el futuro que ya se puede experimentar hoy. En Francia, Vestiare Collective empezó marcando la pauta y es un modelo tan exitoso que su sitio web ofrece 25 mil prendas nuevas cada semana y los usuarios pueden interactuar para negociar entre ellos sin necesidad de intermediarios.

Pret a troquer

Según Forbes, Vestiare Collective recaudó 62 millones de dólares el año pasado. Y no son los únicos. The real real, Rebagg, Thred Up y Walk in my closet son otras plataformas que, con algunas variantes en sus modelos, hacen lo mismo con un éxito rotundo.

En México, Troquer es el sitio web en el que los usuarios pueden comprar y dejar a consignación artículos de lujo de primera y segunda mano, incluyendo ropa, joyería, zapatos, bolsas y accesorios. Definen como su misión "ser la inspiración para empoderar a sus clientes a ser valientes y libres. En su compra, en su estilo, en su vida". Sus socias fundadoras, Lucía Martínez-Ostos e Ytzia Belausteguigoitia buscan cambiar la experiencia de consumo hacia el uso inteligente y auténtico de la moda en México y América Latina.

Entrar a su showroom es toda una experiencia que no se compara con la de ninguna boutique, pues aquí todas son piezas únicas y estratégicamente elegidas. Así te encuentras lo mismo un traje sastre Chanel en tweed rosa que unos Jimmy Choo a los que no se les nota que hayan tenido ni una puesta. Además, en su sitio web es posible acceder a los "closets" de las famosas y las socialités que llevaron sus prendas a "troquear" (del francés troquer, trueque). Y es que así como podrían recibir efectivo al momento que alguien compre sus piezas, también pueden optar por usar esos créditos para comprar algo ahí mismo.

Troquer existe desde hace 3 años y nació por la necesidad de hacer un proyecto entre amigas que compartían convicciones fuertes con respecto a solucionar problemas sociales, además del amor por la moda, la preocupación por el medio ambiente y también llevar un proyecto en el que creían hasta las últimas consecuencias. "Es una manera distinta de consumo, obtener cosas de otra forma", asegura Lucía. "Troquer tiene dos mundos: el del uso personal, actual, moderno y también el mundo de lo vintage", comentó a su vez Ytzia.

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Explican que su motivación es darle vida y valor a las piezas que es posible tener a un precio más asequible pero con la misma calidad. Lucía hacía esto con sus amigas y al asociarse con Ytzia, lo convirtieron en un negocio que es una plataforma en línea que permite conectar con cualquiera en la República Mexicana. Lo digital además da la posibilidad de hacer transacciones anónimas, quitando así los prejuicios de comprar y vender algo "usado".

La intención de este modelo es devolver la ilusión por las prendas que tenemos en el guardarropa y dar rotación a las mismas sin estar consumiendo de manera desproporcionada. Además, evita la contaminación ambiental y representa un beneficio económico. "Estamos insertadas en la economía circular y las nuevas generaciones están adoptando esta misma práctica: comprar de manera local, tener menos, hacer trueque, reciclar, llevar en general una vida más sencilla", asegura Ytzia.

Educar a los clientes a esta forma de consumo y tener el mejor servicio a clientes son los retos más grandes a los que se enfrentan Ytzia y Lucía. "Ser el lugar en donde todo funciona bien" para sí colaborar con la economía y con el medio ambiente. Y claro está, con la moda y con la reinvención del estilo personal.

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