POLÍTICA

Visibilizan (y gritan) su repudio a Trump

Activistas frente a la Embajada de Estados Unidos en la CDMX, una huelga de hambre en las escalinatas del Ángel y una marcha al Zócalo, forman parte de un lado b del día de la investidura de Trump.

20/01/2017 7:00 PM CST | Actualizado 20/01/2017 11:56 PM CST

Paola Morales.

Son casi las tres de la tarde, llevan aquí desde las 10.

Y aunque son poco más de 12 soportan bajo el sol sin dudar. Su mensaje es claro: No a Trump. No a un gobierno racista, xenófobo, misógino del nuevo presidente de Estados Unidos.

Desde la mañana han estado aquí para darle visibilidad a su repudio. No escucharon el discurso de asunción de Trump, pero llegarán a escucharlo a casa, dicen.

"Chingue a su madre Trump", "Peña maldito, Trump te mete el pito", "Nos faltan 43" son los gritos que acompañan su espera, la cual mantendrán, tal vez, hasta las 7 de la noche, dicen.

Lety y Arturo durmieron poco, acabaron los carteles que hoy exhiben a las 5:30 horas, esta vez no improvisaron y optaron por dedicarle tiempo y dinero a realizar sus pancartas en las que denuncian desde el calentamiento global hasta lo que hoy aquí los ha reunido.

Paola Morales.

Para ella, quien es maestra de inglés, lo único que nos queda es la vida y la dignidad. Idea que él, quien estudió periodismo y fotografía, comparte cuando dice que nos dejaron sin nada, "parecen Alí Babá y los 40 ladrones", y entonces suelta la retahíla de demandas. "Lo que está pasando es ignominioso, los perdió el poder."

Y entonces habla de su doble nacionalidad, es mexicano y estadounidense: "Yo no voté por él, no voté por un xenofóbico, no voté por un misógino".

Paola Morales.

"Chingue a su madre Trump" pasa como ráfaga en al ambiente.

Arturo, que en su activismo de casi 34 años es conocido como "el árbol", concluye que todo pierde sentido cuando no se tiene empatía con el otro.

Paola Morales.

"Vivan los valientes" grita otro de los activistas, mientras camina de un lado a otro sobre la acera. Una mujer en lo alto, le dedica esto a Peña.

Paola Morales.

Paola Morales.

Junto a ellos están Liliana y Ennoc. Tienen claro lo que quieren: "Estamos pidiendo que no se construya el muro y que no vayan a deportar a los mexicanos de allá". Sobre todo –explica Ennoc—creemos en el mandamiento de "Ama a tu vecino como a ti mismo".

Paola Morales.

Atrás, alguien deja resbalar un "a ver, y a dónde están ahorita los del PRD y Morena". La frase es interrumpida por el paso de una camioneta militar con tres soldados a bordo: "Pinches culeros, chinguen a su madre, nos faltan 43", pero la sentencia se arrastra sin eco y la camioneta hace varios segundos siguió su ruta.

La imagen se vuelve inquietante para quienes desde las unidades de transporte público observan la escena, sacan el celular en un intento por capturar el momento, antes que el camión arranque.

Falta casi una hora para las 16:00 horas, cuando se prevé una marcha anti Trump partiendo de la Embajada de Estados Unidos al Zócalo.

Paola Morales.

"Trump fascista, abajo el gobierno imperialista". Ha llegado la hora de marchar y diversos contingentes comienzan a concentrarse frente a la sede diplomática, mientras improvisan discursos en una especie de micrófono abierto.

"Trump ganó, Peña lo ayudó".

Paola Morales.
Paola Morales.
Paola Morales.
Paola Morales.

"Abajo los planes educativos de la OCDE" "No al odio de Donald Trump" "Nadie es ilegal" "Fuera Trump y Peña" son las consignas --que portan en las manos o emiten con la voz— bajo las que arranca la marcha cobijada por un camión amarillo en la vanguardia.

Paola Morales.

Caminan de la embajada al Ángel y ahí retornan para caminar por Reforma con dirección al Zócalo. Y ellos, los activistas que se han plantado frente a la sede diplomática volverán a esperar mientras los contingentes buscan llegar a la Plaza de la Constitución.

Paola Morales.

No rebasan las 800 personas o, al menos, es lo que se aprecia desde las escalinatas del Ángel de la Independencia que, desde ayer, tiene a sus pies una manta en la que domina "Huelga de Hambre".

Son organizaciones de la sociedad civil que desde las 11 del 19 de enero se declararon en huelga de hambre. Buscan recabar 100 mil firmas para que el Gobierno cumpla un pliego petitorio de 10 puntos, entre ellos la suspensión inmediata del alza a la gasolina, la reducción al menos del 30% de las prerrogativas a los partidos, cancelación a las pensiones de los ex presidentes...

Rosa Isela Álvarez, presidenta del Consejo Estatal de Organizaciones Civiles de la Ciudad de México –quien forma parte de los huelguistas--, cuenta que el Gobierno de Mancera no "nos quería dejar poner y apelamos al artículo 9 de la Constitución y no les quedó de otra, pero no nos dejaron poner una mesa para recabar las firmas ni una casa de campaña que queríamos sólo para pernoctar, y estamos durmiendo en las escaleras".

Para quienes quieran impulsar su causa, Álvarez llama a apoyar con cobijas, agua y sueros.

Cuartoscuro.

"El muro que lo construya con su dinero y sus recursos" sale desde un megáfono, mientras frente a la embajada –donde no hay nadie, pues el personal fue retirado desde las 14 horas-- se ha construido un muro.

A lo largo de las banquetas comprendidas en el tramo entre La Palma y El Ángel, mujeres de la tercera edad y niños sentados sostienen pancartas contra el gasolinazo, pero también están la Organización Nacional del Poder Popular, el Barzón, la Unión de Lucha Vecinal del Valle del Anáhuac, jóvenes, prensa internacional, vendedores, gente que sale de las oficinas...

Cuartoscuro.

Ahora todos corren hacia el otro lado de Reforma: un automovilista aventó a un manifestantes con su coche, quien --dicen testigos-- se interpuso intempestivamente al paso de los autos. El joven conductor tiembla, retiene el llanto, llama por teléfono, está pálido.

Una policía trata de calmarlo "no va a pasar nada", mientras un paramédico atiende al manifestantes, quien yace consciente sobre el arroyo vehicular.

Las consignas siguen, cada megáfono trata de imponer su discurso.

Cuartoscuro.

Con la tarde cayendo, también empieza a caer la concentración, algunos han llegado a la Plaza de la Constitución.

Y, definitivamente, el muro se viene abajo.

Cuartoscuro.
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