POLÍTICA

¿A quién le conviene que las protestas por el gasolinazo se apaguen en el Edomex?

La epidemia de pánico sacudió el bastión del PRI en medio del descontento mientras organizaciones civiles acusan al gobierno de reprimir la protesta social.

06/01/2017 3:50 PM CST | Actualizado 06/01/2017 6:37 PM CST
Cuartoscuro
Personas que supuestamente se manifestaban en contra del "gasolinazo" saquearon el Chedrahui de Nicolás Romero, sin que los trabajadores del centro comercial pudieran evitarlo.

De un día para otro, las protestas contra el aumento de los precios de la gasolina luego de que una serie de saqueos desataran una epidemia de terror en el Estado de México.

"No parece que hubiera heridos, pero supongo que dispararon al aire para aterrorizar", relata Rodolfo al Huffington Post bajo la condición de ocultar su verdadero nombre. El profesor de bachillerato de 36 años, cuenta que estaba viendo una película en su casa, ubicada en La Mancha, una colonia popular del municipio de Naucalpan, cuando escuchó las advertencias que provenían de la calle. Cuando salió de su casa, sólo alcanzó a percibir gritos, olor a llanta quemada, algunas fumarolas en el horizonte.

"¡Ahí vienen, ahí vienen!", gritaba la gente, aterrorizada, ante el rumor de que había gente armada saqueando comercios. Recordó entonces que su madre y su hermana habían viajado a la zona comercial donde se ubicaba el Toreo para hacer unas compras. Pero el transporte público de la zona había cancelado sus rutas habituales ante la ola de terror. Tomó las llaves del coche y salió a buscarlas.

"Entre las 5:40 de la tarde se escucharon dos o tres disparos. Se escucharon cerca. Salí, me asomé, veía a la gente corriendo por los disparos. Estaban dándose la vuelta a la calle. A lo lejos vi una camioneta y varias motos, de diverso tipo, de motocross y otras deportivas. Las vi como a cien metros y se fueron. La gente seguía en pánico", cuenta Rodolfo al explicar la manera en que un grupo de gente encapuchada y con armas de fuego disparaban al aire en las cercanías del mercado la Providencia, en la zona de la colonia El Molinito, una de las regiones con mayor desigualdad de América Latina.

Finalmente, Rodolfo pudo localizar a su madre y hermana por teléfono. La combi en que viajaban no quiso llegar hasta La Mancha por el miedo que desató entre los transportistas el rumor de la violencia. Llegaban hasta la glorieta de la Palma y ahí los bajaban, mientras los comerciantes atemorizados cerraban sus comercios. La gente corría, buscando refugio con desconocidos, suplicando entre lágrimas para que les abrieran. Su mamá se resguardó junto con otras 10 personas, en casa de un desconocido. Cuando Rodolfo finalmente dio con su mamá y hermana, la gente de la combi seguía llorando. Otras personas querían subirse al coche pero ya no cupieron.

"Imagínate. Como si fuera un desastre natural", describe Rodolfo.

Cuartoscuro
Transportistas y vecinos de la colonia Loma Linda y San Agustín en el municipio de Naucalpan realizaron barricadas en la carretera Naucalpan-Toluca, esto para vigilar que no se realicen saqueos en la zona, el bloqueo comenzó hace 48 horas y fue llevado acabó ante el rechazo a la alza del precio de la gasolina.

El rumor de los saqueos había comenzado a propagarse por varios municipios del Estado de México incluso antes de que se desatara la ola de saqueos en otros municipios. El primer caso registrado, fue el saqueo de una tienda Chedraui en el municipio de Nicolás Romero, registrado el martes 3 de enero alrededor de las 18:45 horas, luego de que personas no identificadas convocaron en redes sociales a realizar una supuesta protesta contra las dos gasolineras aledañas a la tienda de autoservicios, con la promesa de regalar gasolina.

Empleadas de la tienda entrevistadas por el Huffington Post, aseguran que el establecimiento comercial cerró sus puertas al público ante la manifestación. Se escucharon algunos petardos justo antes de que un grupo de encapuchados rompiera los vidrios e ingresara a la tienda corriendo. Los empleados de Chedraui huyeron despavoridos y se refugiaron donde pudieron. Una trabajadora que se escondió cerca de las cajas, cuenta que los saqueadores, entre los que se encontraban hombres y mujeres de todas las edades, primero robaron juguetes y luego pantallas.

"Me dio coraje que se llevaran todo así nomás, y les aventé carritos de super desde el primer piso cuando huían con cosas", relató una de las empleadas de la tienda.

Otras dos testigos del saqueo cuentan que se dirigieron al lugar de la protesta para conseguir gasolina gratis, ante la promesa de que habría toma de gasolineras. Cuando llegaron al sitio, vieron el final del saqueo desde el interior de su auto. Las dos mujeres reconocieron sentir temor, por lo que decidieron seguir su camino rumbo al centro de Nicolás Romero, a pesar de que la situación ya había sido controlada por militares, mientras algunos uniformados incluso subieron pantallas de televisión a sus vehículos, según el testimonio.

Tanto las trabajadoras de la tienda como las dos mujeres que viajaban en coche, concuerdan en que la falta de policías les pareció extraño. "Había una patrulla en la esquina, pero sólo tenía la torreta prendida y no hizo nada durante los saqueos", contó al Huff Post una empleada de Chedraui.

Al día siguiente, el miércoles 4 de enero, el presidente Enrique Peña Nieto dijo que el gobierno federal no toleraría actos vandálicos durante las protestas por el incremento de los precios de la gasolina. Ese mismo día, una ola de mensajes difundidos en redes sociales, con la ayuda de bots, desataron una epidemia de terror ante la ola de saqueos que se extendió a al menos dos delegaciones de la Ciudad de México.

Una psicosis social alimentada por policías del Estado de México, que en diversos recorridos de patrullas llamaron a un "toque de queda" y advertían a la gente de no arriesgarse de salir ante la ola de violencia, tal como puede constatarse en un video tomado en el municipio de Nicolás Romero.

"Los propios policías han estado acudiendo con altavoces en algunas zonas de los municipios conurbados de la Ciudad de México, anunciando que existe un toque de queda y que se queden en sus casas. Eso lo tenemos debidamente documentado", afirma José Antonio Lara Luque, coordinador del Centro de Derechos Humanos Zeferino Ladrillero.

"En prácticamente todas las zonas comerciales, están acudiendo estos cuerpos policiales municipales y estatales a solicitar que se cierren todos los negocios por el rumor de que van a acercarse grupos vandálicos", agrega el activista.

Para el día jueves 5 de enero, el Huffington Post pudo constatar que varias tiendas como Elektra, Coppel y Chedraui permanecían cerrados por la ola delictiva.

En un recorrido por la zona, este medio solicitó una entrevista con la alcaldesa de Nicolás Romero, Angelina Carreño, para hablar del saqueo y la crisis delictiva que enfrenta el municipio, pero la edil se negó a ello.

Sin embargo, el gobierno de Nicolás Romero confirmó la presencia de militares en el municipio desde hace dos meses y que el "90% de los negocios" se mantenían cerrados, además de que vecinos de algunas pudieron impedir otros saqueos tras repeler a los agresores. También se pudo confirmar que tres de los 24 saqueadores del Chedraui eran jóvenes oriundos del municipio de Nicolás Romero, mientras el resto son originarios del municipio de Atizapán de Zaragoza.

Lo anterior cobra relevancia, ante las sospechas de que el saqueo al Chedraui pudo haber sido planeado, sospechas cuyo fundamento se basa en que al menos tres de los cuatro detenidos procesados en el expediente TLA/ATI/2/114/26/16/09 dijeron ser originarios de las colonias Clara Córdova Morán, (Nicolás Romero) y Villas de las Torres (Atizapán de Zaragoza), lugares donde la organización Antorcha Campesina tiene una fuerte presencia y cuyo líder regional es el diputado federal por el PRI, Héctor Javier Álvarez Ortiz.

El caso cobra particular importancia, luego de que organizaciones como el Centro de Derechos Humanos Zeferino Ladrillero ha señalado al gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila, a través de la organización Antorcha Campesina, como los responsables de orquestar una campaña de terror con el objetivo de acallar y controlar las protestas por el incremento al precio de la gasolina en México, según un comunicado.

"Hemos corroborado que hay una política de intimidación y amedrentamiento a pueblos y colonias enteras utilizando las policías de cada uno de los municipios y la policía estatal, que ahora es del mando único. Es decir, hay una directriz de altos mandos para que se intimide a toda la población mexiquense y ese tipo de operativo, sólo podría pasar bajo la autorización del mismísimo gobernador. Esto no podría estar ocurriendo sin la complaciencia de Eruviel Ávila", agrega Lara Luque, coordinador del Centro Zeferino Ladrillero en entrevista con el Huff Post México.

En días recientes, el Frente por la Libertad de Expresión y la Protesta Social, (que aglutina a organizaciones civiles como Fundar, Artículo 19 o el Centro Prodh, entre otras) señaló que "en el Estado de México se reportó, a través de videos publicados en redes sociales, que en Tultitlán y Coacalco se presentaron detonaciones de armas de fuego en el contexto de protestas". Una situación que consideran "preocupante" debido a que "desde los primeros días de estas múltiples protestas, ya se han presentado en varias entidades, algunas actuaciones contrarias a la plena garantía de la libertad de expresión por parte de agentes policiales de diversas corporaciones del país, reportándose detenciones, uso de gas lacrimógeno y de equipo antimotines, contra personas manifestantes", según señaló la organización a través de un comunicado.

"Si bien no podemos decir que hemos superado esta eventualidad, sí podemos decir que la hemos contenido con seriedad, con mano firme y respeto a los derechos humanos", dijo el gobernador Eruviel Ávila en el penal de Barrientos tras una reunión con representantes del sector privado para garantizar la seguridad de los comercios ante la crisis delictiva que enfrenta la entidad.

El gobernador aseguró que hasta la tarde del jueves, había 529 personas detenidas por "actos vandálicos", lo cual hace del Estado de México la entidad del país con mayor número de detenidos tras el estallido social que se desencadenó por las protestas contra el alza a la gasolina, según el mandatario mexiquense. Indicó que el lunes 2, hubo 16 tiendas agredidas en el Estado de México; el martes 3 fueron 30; el miércoles 4 fueron 33 y el 5 de enero hubo 2 tiendas.

Eruviel Ávila también informó que independientemente de las protestas en la capital del país, el pasado lunes 2 de enero hubo 7 bloqueos en el Estado de México, el martes 3 hubo 18 bloqueos y el miércoles 4 hubo cinco y el día 5 de enero un bloqueo "que fue disuelto rápidamente con motivo de la negociación y haciendo uso de la fuerza pública".

Gobierno Estado de México

Aunque el mandatario mexiquense evitó responder a las preguntas de la prensa, el Huffington Post preguntó al gobierno del Estado de México su opinión en torno a los señalamientos provenientes de organizaciones civiles acerca de que los saqueos habían sido alentados por el mismo gobierno mexiquense a través de Antorcha Campesina.

"El gobierno del Estado de México es muy serio, no se presta a ese tipo de juegos que se han comentado en redes sociales. Si alguien tiene una prueba, que la haga pública", respondió el secretario general de Gobierno mexiquense, José Manzur Quiroga.

Por otro lado, el gobierno mexiquense negó tajante la intervención de militares y marinos durante los saqueos, a pesar de que se han documentado patrullajes en la zona limítrofe de la Ciudad de México y el Estado de México, y que incluso las fotografías y testimonios de testigos han señalado en reiteradas ocasiones la presencia de soldados tras los saqueos. Una situación que cobra relevancia tras la polémica iniciativa de ley impulsada por el PRI que podría militarizar al país mediante una nueva ley de Seguridad Interna que se discute en la Cámara de Diputados.

"No hay nada militarizado. Los militares no están participando en estos eventos. Está participando con gran entusiasmo la policía federal, la policía del estado, las policías municipales y personal de la Fiscalía General del Estado", negó Manzur.

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