POLÍTICA

San Pablito aún huele a quemado #crónica

Treinta y tres personas muertas y un número indeterminado de desaparecidos; autoridades que niegan su responsabilidad y la solidaridad de los habitantes del municipio, es lo que se vive tras la explosión del Mercado San Pablito, en Tultepec.

22/12/2016 5:00 AM CST | Actualizado 23/12/2016 12:23 PM CST

Paola Morales.

Cinco velas y dos nochebuenas colocadas en el centro de la Plaza de la Concha Acústica Teyahualco sobre una tela negra recuerdan que Tultepec atraviesa ahora por la peor tragedia de su historia.

Paola Morales.

"¿Para llegar al mercado de San Pablo?", pregunta un automovilista. "Ya no existe", responde un hombre de la tercera edad quien desacelera el paso para responder.

Más adelante Efraín Islas y Álvaro Martínez despliegan cartulinas sobre Avenida de los Doctores. Tienen casi 18 años y usaron su Facebook para solicitar despensas para los damnificados.

Es el escenario que recibe a quien llegan a Tultepec, donde el olor a quemado aún es penetrante y donde aún hay franjas humeantes en el terreno que ocupaba el Mercado Pirotécnico San Pablito.

Paola Morales.

Los 300 puestos del lugar quedaron reducidos a cenizas y, aunque sólo resistieron algunas estructuras, el local con el número 300 luce intacto en medio de una gruesa capa de polvo gris.

Cortesía Misael Méndez.

"Estamos muy dolidos, la verdad es que no hay palabras, era su negocio, era su vida, y no hay ni una palabra para decir", dice Sol en medio de un grupo de cinco vecinos que platican en torno a una bici que reparte tamales y atole a las personas que pasan por la zona.

Paola Morales.

"Pensamos que se había caído un avión, porque sólo se oyó una sola explosión muy grande y después cohetes que tronaban. En otras explosiones, dicen que ha sido diferente, primero se escucha el tronar de los cohetes y luego la explosión", habla Juan Carlos Ferrel, quien tiene un puesto de tortas en la esquina de Avenida Toluca y Joaquín Montenegro desde hace año y medio.

Juan Carlos narra que salió de su puesto a ver qué pasaba para, después, regresar a cerrarlo: "Tomé un video, casi un minuto o dos después de la explosión y regresé a cerrar el puesto para ir a ayudar, era lo único que podía hacer.

"Cargamos coches que estorbaban la calle (Avenida Joaquín Montenegro, donde se encontraba una entrada al mercado), pues eran de personas que venían a buscar a sus familiares, y los quitábamos para dejar pasar a los servicios de emergencia, también quitamos tanques de gas, estuvimos quitando cosas", rememora Juan.

"Dicen que la explosión empezó en esa orilla", narra Misael Méndez, vecino de San Pablo de la Salinas, en Tultitlán, mientras señala con la mano hacia al extremo posterior derecho del mercado que un día antes Juan Ignacio Rodarte Cordero, director general del Instituto Mexiquense de la Pirotecnia, había presumido como el mercado de pirotecnia más seguro de América Latina.

"Cuando llegué todavía había explosiones. Me integré con personas del mismo mercado con una pipa y un bombero que estaba al frente. Fuimos entrando por la parte de en medio para ir apagando el incendio."

Cortesía Misael Méndez.

Misael cambia el tono de voz, se le quiebra. "Fuimos encontrando cuerpos, cuerpos quemados, encontramos cuatro cuerpos quemados, sin partes de sus pies, sin partes de sus manos y un cuerpo destrozado. Y más adelante encontramos a dos niños, de entre 3 y 4 años con vida, y una señora que salió aturdida entre láminas. Más adelante encontramos puros escombros."

Paola Morales.

Sobre la causa de la explosión ni el Gobierno estatal ni el municipal han querido pronunciarse y sólo refieren que hay varias líneas de investigación, sin embargo, las versiones son muchas.

Desde que fue el propio Gobierno estatal para crear "un distractor", que se trataba de un cobro de cuotas que "gente mala" quería hacer y al no recibirlas tomó represalias, que se debió al derrame de un producto que no estaba permitido y se estaba vendiendo clandestinamente hasta que se trató de un atentado del cual alertaba una publicación en Facebook desde días antes y de la cual se escuchaba ayer hablar en la plaza, en la iglesia, en los restaurantes y alrededor de lo que algún día fue San Pablito...

"Así es siempre, el pueblo le echa al Gobierno y ellos a la gente", dice Misael con la mirada resignada.

Cortesía Misael Méndez
"Le pedí a un bombero que me tomara una foto para hacerle saber a mis familiares que yo estaba bien", dice Misael.

Unos pasos adelante, incrementa la presencia policiaca, hay elementos municipales, estatales, federales, ministeriales, miembros del Ejército y decenas de personas que se acercan al lugar, como para terminar de convencerse de que la tragedia es real.

En torno a ellos, voluntarios reparten agua, fruta, tortas y hasta un local de pollos rostizados ofrece pollos gratis a equipos de emergencia, autoridades y periodistas.

Paola Morales.

Paola Morales.

Paola Morales.

Son las 13:00 horas y la gente colma el jardín y la Parroquia de Nuestra Señora de Loreto, donde el obispo de Cuautitlán, Guillermo Ortiz Mondragón, oficia una misa por las víctimas. No hay espacio para caminar y el silencio sólo es comparado al dolor que los lugareños traen atravesado desde un día antes.

Paola Morales.

"Guarden en su corazón la paz y que María les dé la fuerza", son las últimas palabras de Ortiz a la congregación.

Paola Morales.

Paola Morales.

Afuera, la gente comienza a agruparse, a preguntarse cómo están, cómo está la familia, a consolar a quienes tienen familiares muertos o a abrazar a quienes están buscando a alguien.

"Gracias a dios estamos bien. Cristina no alcanzó a llegar, se quedó justo en la calle, se le hizo tarde para cargar el camión con mercancía", cuenta una mujer. Otra, quien la tiene tomada del brazo, responde "Dios les hizo el milagro", mientras intercala innumerables veces en la conversación "gracias a dios tenemos vida".

Paola Morales.

El pueblo de San Pablo Tultepec se une y dedica misa a las víctimas de la explosión.

"Es mi obligación seguir (con la venta de pirotecnia), porque es parte de la tradición de este municipio, donde 20 % de la población se dedica a ello", explica el presidente municipal Armando Portuguez en conferencia de prensa, convocada una vez finalizada la misa.

Ahí, el munícipe adelanta que promoverá la reapertura del mercado en el mismo sitio, una vez que se concluya un dictamen.

Paola Morales.

"Es una actividad regulada y se hará (el mercado) en el mismo sitio, porque es un espacio destinado para ello", insiste el alcalde y detalla que el gobierno municipal ha otorgados 680 permisos a gente dedicada a la pirotecnia.

"Parece que el Municipio es el culpable y no es así, nosotros hemos fomentado la seguridad", espeta Portuguez antes de abandonar el Salón de Cabildos del Palacio del Ayuntamiento.

Estiman en más 28 millones de pesos en pérdidas por explosión en Tultepec.

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Paola Morales

"Si requieren atención porque no han podido comer, dormir, están desconcertados, tristes o sensibles, si tienen angustia, pueden venir aquí, donde se les está dando apoyo psicológico y médico, para quienes no han podido ser atendidos", es la voz de Jessica una joven médico.

La joven, de no más de 25 años, invita a la gente que requiera atención a acudir a la Concha Acústica, en el corazón del Tultepec, donde cerca de 30 médicos generales, especialistas y paramédicos se han volcado para brindar apoyo.

Paola Morales

"La verdad es que sí ha venido mucha gente", habla Rosario, quien se encuentra en una de las mesas de acopio que fueron colocadas desde las 9:00 horas de ayer--también en la Concha Acústica—y donde se requieren, principalmente, gasas, guantes (del 7 al 8), agua oxigenada, vendas (10 y 15 centímetros), jeringas de 10 cm, café, azúcar, arroz, enlatados y agua.

"Aquí se cimbró el piso, pero ya sabemos, y siempre volteamos para ver qué explotó, porque aquí la vida del pueblo siempre ha sido la pirotecnia.

"Aquí ya estamos acostumbrados a las explosiones, pero el Gobierno siempre lo quiere ocultar, no dejan pasar a la prensa, pero creo que ahora se les salió de control y no hubo manera de ocultarlo", dice el mesero de una fonda ubicada frente al lugar del acopio, donde no dejan de llegar autos y personas a pie a entregar lo que pueden.

Entre los autos que se detienen en Plaza Hidalgo, una camioneta pick up de Desarrollo Urbano municipal carga con dos coronas que, explica el chofer, serán llevadas a casas de la víctimas mortales.

Paola Morales.

Ahora ocho velas y cuatro discretos arreglos florales, uno de ellos con la leyenda "Nos solidarizamos", son los que aguardan por el segundo día después de la tragedia.

Paola Morales

Mientras la noche empieza a ganar terreno y las campanas de la iglesia tañen, al memorial, levantado tímidamente en medio de la plaza, se le siguen sumando velas y flores en un día que Tultepec pretende no olvidar.

Paola Morales.

La noche ha llegado, en las rejas del Mercado San Pablito van acumulándose carteles buscando desaparecidos. Pese a la sobriedad de su confección, uno sobresale: "Exigimos la entrada a buscar a nuestros familiares y amigos de Tultepec".

Paola Morales.

Colofón: Después del fuego y las explosiones.

A continuación reproducimos una serie de imágenes al interior del mercado, las cuales fueron tomadas el día del estallido, una vez que se disipó el humo:

Cortesía Misael Méndez.
Cortesía Misael Méndez.
Cortesía Misael Méndez.
Cortesía Misael Méndez.
Cortesía Misael Méndez.
Cortesía Misael Méndez.
Cortesía Misael Méndez.
Cortesía Misael Méndez.
Cortesía Misael Méndez.
Cortesía Misael Méndez.
Cortesía Misael Méndez.
Cortesía Misael Méndez.
Cortesía Misael Méndez.
Cortesía Misael Méndez.

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