POLÍTICA

El millonario fracaso del gobierno mexicano para salvar a la vaquita marina

El gobierno destinó más de 338 millones de pesos a un programa para rescatar a este especie de la extinción, provocada por la pesca ilegal y el crimen organizado.

20/12/2016 5:00 AM CST | Actualizado 20/12/2016 5:00 AM CST
Greenpeace


La ineficacia de las políticas de conservación, la pesca ilegal promovida por el crimen organizado y los exóticos gustos de los consumidores asiáticos han provocado que la vaquita marina se encuentre al borde de la extinción.

Ante el enorme riesgo para este cetáceo endémico que habita en la reserva de la biósfera del Alto Golfo de California, considerado "el mamífero marino de mayor riesgo en extinción del planeta", la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales presentó en 2015 la Estrategia Integral para la Recuperación de la Vaquita Marina. Dicha estrategia incluyó la entrega de apoyos económicos a través de la Secretaría de Desarrollo Social, para que 2 mil familias de pescadores recibieran una compensación por dejar de pescar en el hábitat de la vaquita.

Documentos oficiales obtenidos por el Huffington Post, indican que Sedesol gastó 338 millones 165,945 pesos en 2015 en el Programa de Compensación Social por la Suspensión Temporal de Pesca para Contribuir a la Conservación de la Vaquita Marina. De acuerdo con el padrón de dicho programa, prácticamente el 20% de dichos recursos fueron concentrados en tan sólo 13 beneficiarios, dos de los cuales incluso recibieron montos superiores a los 8 millones de pesos.

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A partir de 2016, dicho programa de apoyos dejó de ser otorgado vía Sedesol para ser concedido a través de Semarnat.

"El programa de compensación económica se ha extendido a las personas que dependen indirectamente de las actividades de pesca, sin embargo, se ha aplicado de manera injusta. De acuerdo con la lista de beneficiarios, hay personas que reciben una cuota mensual de cuatro mil pesos, y otros que son compensados con más de un millón de pesos cada mes", señala el Centro para la Diversidad Biológica en su informe Llevando a la vaquita hacia la extinción.

Sin embargo, los resultados de dicho programa han sido puestos en duda ante la inminente extinción de la vaquita marina en su hábitat natural.

Datos del último informe del Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita (CIRVA), indican que la población de vaquita marina se redujo 80% de 2011 a 2015. Según el último censo realizado por el comité de expertos, se estimaba que existían tan sólo 60 vaquitas marinas en su hábitat.

Pero la desaparición de la especie se ha acelerado en los últimos tiempos, ya que tan sólo en el último año, murió el 40% de la población de vaquita marina, según información del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF por sus siglas en inglés), publicada en mayo pasado, al pasar de 97 a 60 ejemplares en tan sólo un año.

WWF

Tan sólo en marzo pasado fueron halladas tres vaquitas marinas, de acuerdo con la Profepa. Un número alarmante tomando en cuenta el rápido declive de la especie. Según las necropsias practicadas a dichos ejemplares, de las cuales el Huffington Post obtuvo una copia, los tres casos indican que las vaquitas murieron por traumatismos y estrangulamiento vinculados a las redes de pesca ilegal tendidas para capturar totoabas, peces cuyo precio puede alcanzar hasta 12 mil dólares por pieza en el mercado negro, razón por la cual dicho pez ha sido considerado como "la cocaína del mar".

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"La vaquita marina es el mamífero marino de mayor riesgo en extinción del planeta y a pesar de que se le haya dado una protección temporal en todo el hábitat, se sigue viendo amenazada por la captura ilegal de otro pez en peligro de extinción: la totoaba", explica Alejandro Olivera, representante en México del Centro para la Diversidad Biológica.

"Hay una demanda de pez totoaba principalmente porque lo que se aprovecha es un órgano que se llama vejiga natatoria, comúnmente conocido como buche. Esta demanda viene de países asiáticos, principalmente en Hong Kong, donde hay un canal de distribución México-EU-Asia y todo esto se hace de manera ilegal", agrega.

AFP/Getty Images

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El buche de la totoaba se transporta ilegalmente hacia China a través de diversas vías, como los servicios de paquetería.

De acuerdo con el experto, los precios de un buche de totoaba de 500 gramos pueden llegar a valer de 8 mil a 12 mil dólares por pieza, debido a que en diversos países como China, se cree que tiene poderes medicinales y afrodisíacos, lo cual ha disparado su valor como platillo exótico consumido entre las élites chinas.

"Por ello, no sólo algunos pescadores se han visto involucrados en esta actividad, sino también el crimen organizado está participando en esta actividad ilícita", añade Olivera.

Datos de la Secretaría de Marina, obtenidos vía solicitudes de información, señalan que desde que inició la veda especial para proteger a la vaquita marina en abril de 2015 hasta septiembre de 2016, se habían asegurado al menos 319 buches de totoaba y 42 kilómetros de redes de pesca ilegales, además de rescatar a 160 ejemplares de totoaba.

Secretaría de Marina

"El comercio ilegal de totoaba sigue siendo una amenaza para la vaquita como nunca antes, debido al involucramiento del crimen organizado en la exportación de las vejigas de totoaba. Con ello queda claro que la vigilancia por parte de los gobiernos involucrados no ha sido adecuada", señala un informe del Centro para la Diversidad Biológica.

El tráfico de la totoaba incluso ha provocado que diversos grupos vinculados al crimen organizado, conocidos como "narcobucheros", se disputen el territorio del Alto Golfo de Baja California, región donde el cártel de Sinaloa tiene una fuerte presencia.

Y mientras algunos pescadores de la zona aseguran que la veda impuesta por el gobierno ha promovido un aumento en el tráfico de la totoaba, algunos académicos realizan medidas desesperadas para salvar de la extinción a la vaquita marina.

Tal es el caso de Lorenzo Rojas-Bracho, presidente del Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita, quien encabeza un proyecto para capturar algunas vaquitas marinas y que puedan ser depositadas en áreas protegida con bahías vigiladas, lejos del alcance de las redes de pesca ilegal. Un esfuerzo que representa un último intento por salvar a la vaquita marina, la especie de marsopa más pequeña del planeta, que nunca ha podido ser criada en cautiverio.

"Algo tenemos que hacer como medida urgente", afirma Rojas-Bracho.

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