POLÍTICA

Discriminación a la cuarta potencia: ser mujeres, migrantes, menores de edad y trabajadoras del hogar

La lucha por los derechos de las empleadas domésticas ya no se detendrá.

09/12/2016 9:55 PM CST | Actualizado 09/12/2016 10:29 PM CST
Glow Images, Inc

La primera vez que Marcelina Bautista trabajó en una casa como empleada del hogar tenía 14 años.

Debieron pasar tres años de vejaciones para que se diera cuenta de todas las injusticias de las que estaba siendo objeto. A los 20 decidió que ya había sido suficiente.

Marcelina es oaxaqueña. Nació en Nochtixtlán. Entre las terribles experiencias por las que pasó recuerda las que tienen que ver con la alimentación: le daban comida diferente, no podía comer en los mismos platos que los dueños de la casa, ni en el mismo lugar. Un trato indigno, pues.

Y lo más sorprendente es que —asegura— hoy las empleadas del hogar a las que asesora siguen pasando por lo mismo.

Marcelina es coordinadora para América latina de la Federación Internacional de Trabajadoras del Hogar, secretaria general de la Confederación Latinoamericana y del Caribe de trabajadoras del Hogar, fundadora del Centro de Apoyo y Capacitación para Empleadas del Hogar A. C. y una de las cabezas detrás del Contrato Colectivo de Trabajo para las Empleadas del Hogar.

A fin de promover la firma de un contrato de trabajo para formalizar y dignificar las relaciones laborales de las y los trabajadoras/es del hogar, este viernes se presentó su contenido en las instalaciones del Conapred.

Además de referir que "muchacha", "doméstica" y otras formas de llamarlas es discriminatorio, este documento presenta un tabulador de sueldos dividido en cuatro categorías, que van de las empleadas con conocimientos básicos a aquellas que han sido acreditadas como expertas en el área a su cargo.

También incluye especificaciones relacionadas con las prestaciones que deben recibir: acceso a la seguridad social, goce de periodo vacacional, prima vacacional, aguinaldo, terminación de la relación laboral, entre otros.

Marcelina fue empleada del hogar durante 22 años. Dejó de serlo en 2006, cuando asumió la secretaria general de la Confederación. Para llegar a ese punto se dedicó a estudiar todo sobre los derechos de los trabajadores; aunque no tiene una licenciatura, ha tomado diplomados y aprendido mucho en la práctica: Ha recibido capacitación continua y formado parte de la lucha internacional de los derechos de los trabajadores del hogar.

Seis años antes —en el año 2000— fundó CACEH, centro que cuenta con un programa de colocación, de asesoría juriídica y de capacitación. Es aquí donde trabaja con otras mujeres, dándoles a conocer sus derechos y ayudándolas a organizarse.

Fue después de 15 años (30 de agosto de 2015) que pudo formar el liderazgo de las trabajadoras y generar las condiciones necesarias para crear un sindicato, que hasta hoy cuenta con 500 trabajadoras distribuidas en Puebla, Estado de México, CDMX, Colima y Chiapas.

Marcelina lamentó que muchas de las actividades que realizan las trabajadoras del hogar estén "normalizadas", lo que provoca que no sean remuneradas correctamente. Con el contrato —señaló— "ambas partes deben aprender una nueva cultura para relacionarse".

Gracias al trabajo que ha realizado con su organización, el tema de los derechos del empleo doméstico logró colocarse en la agenda de la Comisión Nacional de Derechos Humanos y ha contado con el apoyo del CONAPRED.

De acuerdo con datos del CONAPRED, 14 de 100 mujeres en México trabajan como empleadas del hogar, la mayoría son mujeres, migrantes y menores de edad; lo que da un total de 2.3 millones de personas, es decir, el mismo número de pobladores que hay en Tabasco.

Nueve de cada diez de estas mujeres trabajan sin un contrato de por medio.

El contrato ya está redactado, el siguiente paso es darle difusión y empezar a firmarlo por las partes; la relación laboral debe ser ratificada por el Sindicato de Trabajadoras del Hogar.

También te puede interesar:

- En la redacción elegimos no ir a los #XVdeRubi

- La rutina de ejercicio que llevó a Kendall al Victoria's Secret

- Pienso en los animales, luego existo