POLÍTICA

Fidel Castro y México: entre el afecto y momentos de tensión

Desde la gestación de la Revolución Cubana hasta el "comes y te vas", la relación de Castro con México estuvo marcada por la cercanía sentimental y tensiones políticas.

26/11/2016 2:15 AM CST | Actualizado 26/11/2016 3:30 PM CST
Gamma-Rapho via Getty Images
Fidel Castro visita Tulúm en 1979.

La relación de Fidel Castro con México estuvo siempre marcada por el afecto y varios momentos difíciles. No en balde, fue aquí donde se gestó la Revolución Cubana, además de que fue también en las calles de la Ciudad de México que se celebró el encuentro entre Castro y un personaje mítico como Ernesto "Che" Guevara. Y fue también en México, que Castro sostuvo misteriosos encuentros con presidentes mexicanos que van de José López Portillo a Carlos Salinas de Gortari.

Eduardo Verdugo/Associated Press
MÉXICO, CUNA DE LA REVOLUCIÓN CUBANA

Para nadie es un secreto que la Revolución Cubana comenzó en México, cuando el grupo guerrillero del Movimiento 26 de julio, comandado por Castro, realizaba maniobras de entrenamiento entre 1955 y 1956 para preparar lo que sería la invasión a Cuba para derrocar a Fulgencio Batista.

A pesar de que Fidel siempre consideró a México el país ideal para organizar la conspiración, dadas las condiciones geográficas y las afinidades culturales con el pueblo cubano, al llegar a suelo mexicano las cosas no fueron como esperaba.

"Eran evidentes dos cosas: el orgullo por la revolución y un sentimiento de hostilidad hacia Estados Unidos mucho más grande que el existente en Cuba", relató Castro en sus memorias publicadas en el libro Guerrillero del tiempo."A pesar de todo lo que había hecho la Revolución mexicana"– la mayoría de la población viviera en la pobreza. "Eso se podía apreciar a simple vista. Las condiciones de vida eran duras, más duras que las de un trabajador cubano en la ciudad o el campo", agregó.

Una vez que Castro logró conseguir dinero para financiar al grupo subversivo, los entrenamientos comenzaron primero en el campo Los Gamitos, haciéndose pasar por deportistas aficionados al tiro, para luego trasladarse a un rancho en Tuxpan, Veracruz, y luego a otro en Chalco, Estado de México.

De Agostini/Getty Images

SU LEGENDARIO ENCUENTRO CON EL CHE EN LA TABACALERA

Fue también en México donde Fidel conocería a Ernesto "Che" Guevara, durante una reunión en casa la cubana María Antonia González, cuyo hermano murió torturado por el gobierno de Batista. Fue ahí, en la calle José Emparán 49, en la colonia Tabacalera, delegación Cuauhtémoc, que se daría el legendario encuentro entre el Che y Fidel en julio de 1955, donde sostuvieron una larga charla de más de 10 horas.

"Platiqué con él toda la noche y en la madrugada yo era ya el médico de su futura expedición", relató Ernesto Guevara a sus padres a través de una carta.

"Lo recuerdo vestido muy humildemente. Padecía asma y era, en realidad, muy pobre (...) Tenía un carácter afable y era muy progresista, realmente marxista, aunque no se encontraba afiliado a ningún partido. Desde que escuché hablar del Che me percaté de la simpatía que despertaba en la gente. Con estos antecedentes lo conocí y lo conquisté para que se uniera a la expedición del Granma", relató Fidel en sus memorias.

A partir de entonces forjarían una relación histórica, la cual incluyó varios encuentros en el café La Habana, ubicado en la calle de Bucareli, para planear las acciones que el 25 de noviembre de 1956 zarpó de Tuxpan el yate Granma, con 82 guerrilleros del Movimiento 26 de Julio que darían comienzo a la Revolución Cubana.

Bettmann Archive
Castro reposa luego de ser detenido por la policía migratoria en la Ciudad de México.

GUTIÉRREZ BARRIOS: EL AMIGO ANTICOMUNISTA DE FIDEL

La noche del 20 de junio de 1956, Castro y sus compañeros fueron detenidos por elementos de la Dirección Federal de Seguridad de la Secretaría de Gobernación y trasladados a la estación migratoria de la calle Miguel Schultz.

En el reporte, la policía mexicana relató que una célula del Movimiento "26 de julio" se preparaban para invadir Cuba, según consta en el documento titulado Investigación sobre conjura contra el Gobierno de la República de Cuba. En dicho informe, se señala que el grupo subversivo era comandado "por un sedicente Doctor Fidel Alejandro Castro Ruz, exiliado político cubano quien llegó a nuestro país por una amnistía del gobierno de Cuba después de estar preso por cometer un asalto a un cuartel militar en La Habana el 26 de julio de 1953".

Lo más paradójico, es que el informe de la policía sobre la captura de Fidel, su hermano Raúl y el Che, estaba redactado por el entonces capitán Fernando Gutiérrez Barrios, quien con el paso del tiempo se convertiría en uno de los hombres más poderosos del viejo régimen del PRI y una figura clave para la desaparición, tortura, asesinato y persecución de cualquier organización o persona que se manifestara en contra del gobierno: políticos disidentes, sindicatos, organizaciones campesinas o estudiantes, generalmente asociadas con la izquierda.

Algo que quizá no tendría nada de raro, de no ser porque Fidel llegó a considerar a Gutiérrez Barrios como "su amigo".

"Gutiérrez Barrios se dio cuenta del sentido de nuestra lucha, de quiénes éramos, qué hacíamos", señaló Castro en el libro biográfico.

"Llegó a sentir aprecio por nosotros y por todo el movimiento. Fue uno de los fenómenos que se produjo en medio de tal desastre: nació una relación de amistad y de respeto con el principal jefe de la Policía Federal", relató.

Semanas después, el 24 de julio de 1956, los guerrilleros serían liberados.

Jose Luis Magana/Associated Press

Jorge Silva / Reuters

FIDEL Y EL PRESIDENCIALISMO MEXICANO

Una vez instalado en el poder y convertido en un referente de la resistencia al imperialismo estadounidense, la relación de Fidel Castro con los presidentes mexicanos regularmente se dió en buenos términos, incluyendo varias visitas a México ya como jefe de Estado.

Una de las primeras visitas como jefe de Estado en M[exico se dio en 1979, cuando Castro Ruz visitó Tulum durante el sexenio de José López Portillo. Años más tarde, el 22 de octubre de 1981, Castro realizaría una visita sorpresa a Cozumel en medio del sigilo y el misterio, luego de que el presidente estadounidense Ronald Reagan y el Senado de ese país aprobaron el embargo económico contra Cuba.

"Cuando el presidente Reagan amenazó con boicotear la reunión en 1981, me vi obligado a complacer al presidente José López Portillo. Pero éste, en medio de su vergüenza y su pena, se comportó como un caballero. Fue elegante, me invitó a Cozumel, y con toda franqueza me explicó su tragedia. Accedí", reconoció Castro.

En 1991, Fidel Castro visitó nuestro país para la Cumbre Iberoamericana en Guadalajara ya con el entonces presidente Carlos Salinas de Gortari, presidente a quien avaló pese a haber accedido al poder en medio de una crisis política ante fuertes acusaciones de un fraude electoral en contra del izquierdista Cuauhtémoc Cárdenas.

Pero ningún episodio es más recordado, que las famosas grabaciones filtradas a la prensa durante una conversación entre Castro y el entonces presidente Vicente Fox en 2002, en la cual, el mandatario mexicano le soltó al líder cubano la célebre frase "comes y te vas", con el fin de que Castro no coincidiera con el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, durante una conferencia internacional celebrada en Monterrey.

"Eso daría lugar a un escándalo mundial", le reviró Castro a su homólogo mexicano. "Si usted es el anfitrión y me lo prohibe, no me quedará más remedio que publicar el discurso mañana", agregó. Y así fue.