INTERNACIONAL

ONU: La comunidad internacional debe estar avergonzada por la muerte de civiles en Alepo

Los ataques aéreos de la semana pasada acabaron con los pocos hospitales que quedaban en la ciudad.

22/11/2016 12:12 PM CST | Actualizado 22/11/2016 1:39 PM CST
Sultan Kitaz / Reuters

En tan solo una semana, por lo menos 141 civiles y entre ellos 18 niños murieron durante una serie de bombardeos en la ciudad de Alepo, Siria, informó Reuters.

Los ataques aéreos, además, acabaron con los hospitales y ya no queda ni uno solo de pie para atender a los cientos de heridos de la zona.

A finales de la semana pasada las Naciones Unidas llevó a cabo una reunión informativa del Consejo de Seguridad, durante la cual el Coordinador de Ayuda de Emergencia, Stephen O'Brien, declaró que la comunidad internacional debe sentirse avergonzada por no lograr poner límite a la matanza de miles de civiles en la ciudad de Alepo, informó el sitio de noticias de la organización.

Actualmente casi un millón de sirios viven en zonas asediadadas, según datos de la ONU. Casi el doble respecto de hace seis meses.

Según The Washington Post, 33 hospitales han sido atacados desde que la zona fue asediada en julio. Y un hospital pediátrico, en particular, ha sido objetivo de ataques aéreos en cinco ocasiones.

El video publicado originalmente en la publicación digital del diario estadounidense muestra el momento en el que el hospital pediátrico en Alepo es bombardeado.

Durante los bombardeos, el personal médico ya acostumbrado a reaccionar rápidamente, trataba de recuperar todo el material y medicamentos y mudarlos a locaciones más seguras, también procuraban trabajar en instalaciones subterráneas. A pesar del esfuerzo de los doctores y voluntarios, la ayuda se convierte cada vez más complicado por el daño ocasionado durante los últimos ataques.

"Las consecuencias de los bombardeos indiscriminados son muy claras: más vidas perdidas, servicios médicos agotados y personas insalvables que sufren por el asedio", dijo Luis Montial, director adjunto de misión para Siria de Médicos sin Fronteras.

"Lo que no queda claro es cuánto más el sistema médico, ya de rodillas, podrá continuar funcionando si los ataques no paran y no se permite la entrada de insumos médicos", continuó.