POLÍTICA

¿Qué necesita México para detonar el desarrollo científico y tecnológico?

Sergio Alcocer, director de México Exponencial, considera que la falta de visión en el sector explica en buena medida el estancamiento económico del país.

15/11/2016 11:01 AM CST | Actualizado 15/11/2016 12:02 PM CST

Mientras que la Cámara de Diputados recortó 7 mil millones de pesos para el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología en 2017 (23.3% menos en comparación a 2016), expertos como Sergio Alcocer consideran que el desarrollo del país se ha estancado por una política pública en ciencia, tecnología e innovación que permita solucionar los grandes problemas que enfrenta México.

Es por ello que, con motivo del lanzamiento de México Exponencial, un think tank que busca hacer que el país desarrolle estrategias y políticas públicas para aprovechar la llamada Cuarta Revolución Industrial basada en las llamadas tecnologías de la información, te presentamos un fragmento de la conversación que sostuvo el HuffPost con Alcocer, director de la organización y quien fuera subsecretario de Relaciones Exteriores y excandidato a la Rectoría de la UNAM. Esto, con el fin de plantear posibles soluciones al estancamiento de una política en ciencia y tecnología que ha permanecido estancada durante años.

HP: ¿Cómo generar el crecimiento necesario en ciencia y tecnología que durante muchos años ha necesitado el país y no se han encontrado los mecanismos para detonarlo de manera adecuada?

SA: México Exponencial es un centro de reflexión y pensamiento cuyos temas de estudio son las tecnologías exponenciales, la innovación, la participación del país en la cuarta revolución industrial. El propósito de este centro es estimular y coordinar políticas que vayan dirigdas a aprovechar las tecnologías exponenciales: la economía digital, sensores, nuevos materiales, la inteligencia artificial a favor de nuestro país, que tengan una clara expresión en el bienestar de la población y que por supuesto tenga un beneficio para las empresas que adopten esta tecnologías. Lo que buscamos es convertirnos en un referente sobre la conversación en este tema, involucrar al sector público, privado, sociales, los especialistas, para construir una visión de cómo debe ser nuestro país aprovechando estas tecnologías y caminar de la mano de los países que están mirando con anticipación y adelantándose en la apropiación de estas tecnologías a favor de su sociedad.

HP: ¿Por qué México se ha rezagado tanto en este aspecto mientras países como India se han convertido en referentes a nivel mundial a pesar de su situación económica?

SA: México necesita desde el punto de vista de ciencia, tecnología, innovación y educación, una política industrial, contar con una política definida con prioridades y jerarquías. México puede ser un país que aporte al conocimiento universal, no en todas las áreas pero sí en algunas, por sus condiciones típicas, sus condiciones en la calidad de los cielos en el caso de la astronomía, pero no podemos pretender hacer investigación de punta en todos los campos y pretender que todos ellos tengan la misma proriedad y jerarquía para el país. Lo que han hecho en países como Japón o India, es seleccionar en función de su competitividad económica, sus capacidades académicas y de conveniencia desde el punto de vista geopolítico y regional, algunos temas sobre los cuales se va a tener más énfasis. Esto no implica que canceles investigación o estimular la formación en muchas otras disciplinas, esto no significa cancelar a la filosofía, pero lo que sí tenemos que tener claro que en algunos temas tenemos que ponerle más énfasis. Actualmente la industria automotriz en el país nos ha llevado a ser el cuarto o quinto exportador de coches en el mundo y es evidente que México tiene que hacer investigación, desarrollo e innovaciones en el sector automotriz, porque es una de las industrias que alimenta buena parte de la economía nacional. Hay varias de estas decisiones de priorización y jerarquización que se han venido postergando por años, al punto de llegar a decir, que la política industrial es no tenerla, dejar que las fuerzas del mercado sean las que dominen esto. México no tiene fortaleza de su aparato productivo, no tiene fortaleza de investigación que le permita reaccionar con rapidez a los cambios como lo tienen países como Japón, Estados Unidos o Alemania, por eso es necesario que tengamos una priorización. A medida que tengamos esto, sí tendríamos esfuerzos dirigidos y revisando lo que en la cadena de valor se requiere para que la formación de un joven se traduzca en un empleo bien remunerado, en una innovación que sea vendida en el mercado internacional, solamente revisando toda la cadena de valor, vamos a poder desarrollar este cuadrado virtuoso entre universidades, industria, gobierno y el sector social.

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HP: ¿Hasta qué punto el modelo económico impulsado en los últimos 30 años ha frenado este impulso a la ciencia y tecnología? Por ejemplo, lo que ocurre en el sector petrolero en el que antes se tenía una competitividad internacional en el desarrollo de tecnología y que se ha abandonado por un modelo maquilero.

SA: La economía de México es una economía abierta, de exportación. En este modelo cabe la posibilidad de que el país desarrolle sus propios materiales, que haga más profundas y largas las cadenas de valor a través del conocimiento que se ha desarrollado el país. No hemos priorizado los temas donde México tiene ventajas o debe tenerlas. El sector petrolero es uno de esos, donde aún en situaciones difíciles, el sector de hidrocarburos tiene que ser estimulado. Ahora con la reforma energética, la Secretaría de Energía cuenta con recursos abundantes para promover la investigación y desarrollo tecnológico tanto en el ámbito de hidrocarburos como en el ámbito de energías renovables y eficiencia energética. Va por buen camino. Lo que hace falta es convencer a las partes y alinear los estímulos para que se aprovechen lo más posible todos los recursos. Esto implica alinear intereses de los académicos, para estimular a que los jóvenes se interesen por estudiar carreras vinculadas con ciencias de la tierra o tengan una expresión en ingeniería de hidrocarburos. No es un asunto que se resuelva de un día para otro, pero necesitamos tener una toma de decisiones clara en esa dirección. La reforma energética ayuda, pero no basta, no tenemos algo similar en las otras tecnologías exponenciales. No nos hemos definido como un país al cual le queramos entrar por ejemplo en la generación de nuevos materiales, inteligencia artificial, big data, cloud computing o lo que quieras. Esos son temas que México requiere entrar y tiene que definir, y como toda política pública, poner el dinero por delante. Primero tienes que definir qué quieres como país.

HP: ¿Por qué no ha habido una política de Estado para atacar este problema y del cual se derivan fenómenos como la fuga de cerebros?

SA: El modelo como ha sido implantado, ha sido uno en donde el país responde a partir de las exigencia del mercado, y el país responde mucho más lento de lo que el mercado cambia. Cuando el precio del petróleo estba muy alto es cuando debimos haber hecho toda la investigación del mundo, pero ahora que está bajo también tenemos que seguir haciendo investigación. Sin embargo, no respondimos con la rapidez cuando debimos hacerlo, y así nos pasa con otros temas. El modelo que hemos seguido no ha tenido una directriz entre los sectores gobernantes de qué queremos de país y qué medidas tenemos que tomar para alcanzar esa visión. El modelo está basado en el mercado y funciona bien para países con capacidad de respuesta, no para un país como nosotros que necesitamos un modelo intermedio, sin que sea absolutamente intervencionista del Estado, sí que diga que por ser un país en una situación geográfica y geopolítica específica, le vamos a dedicar una buena cantidad de esfuerzo a las tecnologías digitales. Lo cual tendría muco sentido.

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HP: ¿Cómo hacer para que la iniciativa privada participe en la detonación de este cambio, ya que el sector empresarial en México no se ha caracterizado por ser emprendedor o innovador en este sentido?

SA: Creo que el sector privado en México está cambiando. Sin duda hay empresas que operan con una lógica de los años 80 que es pre TLCAN, donde es el Estado mexicano el que asignaba contratos y hay un sector más joven, más abierto y receptivo a la necesidad de innovar. Pero ellos reconocen que la innovación no es sólo la transferencia del conocimiento de un profesor que se lo pasa a una empresa y esta lo materializa en un desarrollo comercial. La innovación es una cultura, una actitud frente a la vida. Alguien es emprendedor no porque sea un empresario, sino porque tiene iniciativas que culmina. Y en la sociedad mexicana tenemos la necesidad de generar un cambio cultural hacia emprender los cambios que necesitamos y mejorar el entorno en que vivimos.

HP: ¿Cuáles son los sectores estratégicos en que debería invertir México en términos de una política industrial?

SA: Para que cualquier país sea competitivo se tiene que tener una infraestructura, me refiero a transporte, puertos, etcétera. México tiene que hacer un esfuerzo importante por mejorar la calidad de la infraestructura. No es nada más un tema de cobertura, no es que tengas muchos kilómetros de carretera, sino tenerlos en la calidad suficiente. Ahí hay espacios para mejora. Actualmente gastamos de más en infraestructura porque no la planeamos, porque ese costo de planeación que es entre el 3% y 5% del proyecto no lo cubrimos y empezamos a construir un edificio, el metro, el Túnel Emisor Oriente o el mismo Museo de Arte Contemporáneo de la UNAM, sin que esté terminado el proyecto. Haces una maqueta a escala real con los costos que esto tiene. Los otros países con los que competimos, hacen ejercicios muy rigurosos de planeación que si no pasan varias etapas de evaluación, por ejemplo, una falla geológica al construir una presa, pues no se construye. Aquí no. Aquí vas a la mitad de la construcción cuando te sale la falla y ya ni modo, tienes que hacer lo que sea necesario para terminar la presa, como nos pasó con La Yesca. Necesitas tener un sistema de planeación de la infraestructura. De ahí, la pregunta es: ¿a cuál de las varias tecnologías te irías? Tú tienes el mercado del norte que es con el que tienes mayor integración de manera importante: el sector aeroespacial, el sector automotriz. Si México le apostara a esas dos industrias, con unas industrias soporte como pueden ser los nuevos materiales o las nuevas tecnologías de la información, el país tendría una plataforma de crecimiento enorme.

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HP: ¿Qué papel ha jugado el sector educativo en este atorón? ¿Qué habría que moverle al sector educativo o qué paso deben dar las universidades?

SA: Las universidades en el país, y en general la investigación, se profesionalizó de manera muy importante con al creación del Sistema Nacional de Investigadores, se avanzó en la definición de proyectos de investigación aplicada, con un impacto social, la creación de los fondos sectoriales y mixtos. Pero todo esto ocurrió en 2004. De 2005 para acá, hemos visto nada o muy pocos cambios en la política de ciencia y tecnología. ¿Qué necesitamos? Asumir prioridades. Desarrollar los instrumentos para que esas prioridades se materialicen y se llegue a un acuerdo en el aparato académico y de investigación de cómo alcanzar esas metas. De otra manera, cada uno va a trabajar en su zona de comfort, en un sistema rígido de investigadores que no estimula la creatividad, la interdisciplina, y en el fondo está negando lo que la tendencia internacional hace, hacer uso de la interdisciplina, la necesidad de incorporar un enfoque social y humanista aún en las investigaciones en ciencias duras. Necesitamos que el sistema cambie y generar todos estos estímulos. Si no lo hacemos ahí, los estímulos del Conacyt y las universidades no hará que cambie la misma dirección de hace muchos años, seguir haciendo lo canónico que es publicar en tu campo de conocimiento sin salirte de ahí, creando estancos donde no hay trabajo colaborativo y la resolución de los problemas es una rebanadita.

HP: ¿Qué tan relacionado está esto con la falta de un proyecto nacional en áreas tan prioritarias como la disminución de la pobreza?

SA: Hay que asumir que México tiene un país cada vez menos pobre pero más desigual. México tiene que trazarse como una gran emta disminuir estas desigualdades y diseñar las estrategias para lograr esto. Si no tienes una visión de país, difícilmente vas a poder desarrollar las estrategias necesarias, lo cual implica un liderazgo y conocimiento, gente que trabaje alrededor de un proyecto.