POLÍTICA

Dolor, populismo y democracia: la constitución colaborativa de la CdMx

Se podrá hablar de un proceso demagógico, pero el proceso para redactar una nueva constitución para la capital del país señala una oportunidad para un mejor futuro

11/11/2016 7:00 AM CST | Actualizado 14/11/2016 7:40 AM CST

La Ciudad de México fue noticia en el mundo este año cuando el jefe de gobierno anunció una iniciativa de colaboración abierta (crowdsource) para la redacción de la nueva constitución de la entidad.

Cualquier miembro del público podía publicar una idea en Change.org y los que recibieran un número mínimo de votos podían presentarla al grupo de 21 académicos, servidores públicos, activistas y artistas elegidos para redactar el texto. El grupo de expertos ya presentó su primera redacción, lo que detonó una tormenta de enojo, acusaciones y contraataques que amenaza con hundir todo el proyecto.

A pesar de ello, los simpatizantes dicen que el proyecto es esencial para abordar los graves problemas de la ciudad, además de que es parte de un largo proceso para que las instituciones democráticas sean más representativas de la gente a la que deben servir. La ciudad, que alberga a casi nueve millones de habitantes, apenas tuvo el derecho de elegir a su jefe de gobierno en 1997, antes de lo cual los regentes eran designados (por el presidente del país), y sólo desde entonces los ciudadanos han podido también elegir a las autoridades de las 16 delegaciones.

Uno de quienes consiguieron enviar una propuesta exitosa es Francisco Fontano Patán, un periodista de viajes de 29 años. Fontano dijo a Apolitical que "al principio no tenía mucha confianza en esto, la política en México es horrible. Pero superó mis expectativas y cambió mi forma de ver al gobierno. He visto con mis propios ojos y he trabajado con ellos y ver cómo cumplen y se esfuerzan por escuchar y atendernos a cada uno de nosotros.

La propuesta de Fontano es que la ciudad garantice una cantidad mínima de espacios verdes por residente. La idea ha atraído más de 39 mil votos al momento de redactar este reporte, lo que llevó a Fontano a ser la primera persona en presentar su idea a los encargados de la redacción de la constitución. Ahí, pide que cada persona tenga 9.2 metros cuadrados de espacios verdes per cápita, lo cual es lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud. La ONU en sí recomienda 16 metros cuadrados. El primer borrador de la constitución no incluyó la propuesta, pero sí hay un compromiso de la ciudad para incrementar las áreas verdes disponibles.

ES ALGO DEMENCIAL

Las severas críticas al borrador argumentan que propuestas como las de Fontano son totalmente irrealizables. Francisco Martín Moreno, un historiador, escritor, experto legal, y crítico relevante del proyecto, dijo a Apolitical: "¿Garantizar espacios verdes? ¿Cómo pueden decir eso? Si sobrevuelas la Ciudad de México verás que los espacios verdes no existen más. No tenemos más espacios verdes. Para tenerlos, tendrían que confiscar las casas, los negocios o las industrias y, además, ¿de dónde sacarían el dinero para eso?

"Algunas de las provisiones ahí no tienen sentido. La constitución dice que todos tenemos derecho a respirar en una atmósfera limpia. Bien, pero hay que decir que la polución en la Ciudad de México es muy mala. Así que, ¿cómo sería posible esto?

"Si alguien tiene un derecho, el gobierno tiene una obligación. Es una concepción paralela. Y es imposible que el gobierno satisfaga todos los derechos que se están proponiendo. Sí, es algo aspiracional, y conste que hemos estado peleando por tener un estado de derecho. Pero si no tenemos un sistema legal para implementar todos estos derechos, todo resultará en letra muerta.

"Además, el grupo que de hecho redactó el proyecto fue seleccionado por el jefe de gobierno y todo el proceso ha sido calificado como un plan populista para elevar sus horribles índices de aprobación. Miguel Ángel Mancera fue elegido en 2012 con 63.6% de los votos, el mayor margen en la historia de la democracia en la ciudad, pero la violencia, la contaminación y la corrupción han bajado sus calificaciones a 25%".

Críticos como Moreno creen que el jefe de gobierno ha puesto el proceso en manos de un pequeño grupo de izquierda dura que no es representativo de la ciudad y que su naturaleza demagógica se advierte en el propio borrador. Por ejemplo, no contiene garantías para la propiedad privada, lo cual generó el enojo general. Además, propone impuestos a los activos, o, siendo específicos, en las ganancias por capital.

Dice Moreno: "Digamos que compro una casa y que el valor sube. Entonces ellos van a fiscalizar el valor incremental. En México, normalmente pagas ese impuesto cuando vendes la casa, pero con esto, tendrás que pagar inclusive si no la vendes. ¿Y esto por qué? Porque quieren utilizar el dinero para construir casas para los pobres. Es una agresión en contra de la propiedad privada aquí en la ciudad. El jefe de gobierno está buscando la manera de crearse una imagen popular y que fortalezca a la izquierda. No tengo problemas con la izquierda pues yo soy de izquierda, pero esto es una idea demencial.

Se trata de un grupo muy pequeño que trata de determinar el futuro de la ciudad. Es un grupo principalmente compuesto de fanáticos y eso es lo que me preocupa", dijo Moreno.

De hecho, a pesar de la exhibición de ideas en Change.org, ha habido una baja participación en el proceso constitucional en general. En las elecciones para la Asamblea Constituyente, que es responsable de editar el proyecto y convertirlo en ley, la participación en los votos fue de apenas 28%. Eso en parte se debe a la desilusión causada por la política y también debido a la velocidad en la que todo ocurrió. El proceso se anunció en febrero. En contraste, las consultas en Chile para una nueva constitución supuestamente tomarán varios años.

FOMENTAR LA CULTURA CÍVICA

Los simpatizantes, sin embargo, aseguran que la constitución es una reforma histórica crucial para atacar los problemas de la ciudad. Carlos González Martínez, uno de los comisionados del Instituto Electoral de la Ciudad de México, y quien está a cargo de la comisión especial a cargo del proyecto de crowdsourcing, dijo a Apolitical que: "Hay muchos excesos en el texto. Por ejemplo, que no se menciona la propiedad privada. Pero creo que el espíritu de la propuesta es bueno. Es un texto que esencialmente busca ser una carta de derechos y es muy literal en algunas partes. Es una constitución innovadora, no es un texto clásico. Los redactores se dieron cuenta de que generaría algunas reacciones especialmente de quienes querían un enfoque dogmático u ortodoxo.

"Pero es una buena oportunidad para reforzar nuestra cultura cívica y la participación ciudadana. Yo he participado en la política electoral por 20 años y ahora tenemos buenas leyes y buenas instituciones, pero no creo que tengamos una buena cultura política. Podrás tener todas las leyes e instituciones que quieras, pero sin una cultura política que trabaje bien, nada de esto funcionará. Y ese es uno de los grandes problemas para la democracia en México.

"(Pedir a los ciudadanos sus ideas) es en parte para mejorar la calidad de la constitución en sí, pero, para mí, es más relevante construir una ciudadanía. Si pues conseguir esto, puedes lograr lo demás. Quizá en este primer paso debemos decir a la gente por qué la constitución es importante para todos y cómo podemos alinear las cosas en lo que queremos tener. Sin ciudadanos no hay democracia. Tenemos que pedir a la gente que intente tomar estos asuntos en sus propias manos".

Para construir esa cultura cívica, el consejero González y sus colegas han convocado a 150 organizaciones de la sociedad civil para que funjan como observadores en tanto la Asamblea revisa el borrador que le presentaron, y a la vez intentan estimular un amplio debate público de sus previsiones.

En tanto, aquellos que enviaron sus propuestas que se discutieron como Francisco Fontano Patán, siguen involucrados. Él se ha reunido con más gente que ha presentado ideas y trabaja con ellos para intentar llevar sus propuestas a tierra.

"En general, estoy de acuerdo con (las otras propuestas)", dijo. "Algunas creo que son más importantes que otras, pero son todas de gente como yo, ciudadanos que han decidido que no tienen nada que perder. Así como quiero que mi idea llegue hasta el fin, me encantaría ver que todos obtienen lo mismo.

"Esta es mi primera experiencia con el gobierno. Pero casi 40 mil personas firmaron mi petición, así que tengo una responsabilidad ante ellos, ¿no? Tengo que hacer todo lo que está en mis manos para asegurarme de que llegue hasta el final".

Esta historia es parte de una colaboración especial entre HuffPost México y Apolitical.co, una plataforma internacional para innovadores en el servicio público y aquellos interesados en construir un gobierno eficaz. El texto original, en inglés, lo redactó Alex Starritt y lo puedes leer aquí.