INTERNACIONAL

Así es la vida en el peor país para las mujeres

En Niger, 76 por ciento de las mujeres se casan antes de cumplir 18 años.

06/11/2016 10:25 AM CST
Save the Children
Ramatou de 13 años vive en Níger, que recientemente ha sido nombrado el peor país para las niñas, según un reporte publicado por la organización Save the Children. Ella sueña con aprender a coser para ayudar a su familia.

Cada día, Ramatou de 13 años, inicia su mañana barriendo el patio, lavando los platos, preparando el desayuno para su madre y sus siete hermanos. A menudo, sin embargo, se salta estas tareas porque no hay comida disponible.

A ella le gustaría que la escuela fuera parte de su rutina, pero eso no es posible.

Ramatou sabe que correrá con mucha suerte si logra evitar casarse en los próximos años, le dijo a la organización Save the Children en una entrevista que se hizo en nombre del Huffington Post.

Para Ramatou y sus compañeras de Niger, esta es solamente la realidad cuando vives en el país con la peor calificación para las mujeres.

El mes pasado, Save the Children publicó un reporte de los mejores y peores lugares para las niñas, basados en cinco indicadores incluido el matrimonio infantil y las tasas de fertilidad en adolescentes. De los 144 países analizados, Niger quedó en el último lugar. Los últimos 20 países están todos en la África subsahariana.

En Níger, el 76 por ciento de las mujeres jóvenes se casan antes de cumplir 18 años. En promedio, 1 de 5 niñas adolescentes dan a luz cada año, según el reporte.

Save the Children
Ramatou vive con su madre y sus siete hermanos. Todos los días inicia el día barriendo, lavando platos y, cuando hay comida, preparando la comida.

Estos dos problemas son de particular importancia para las mujeres jóvenes por las devastadoras consecuencias.

Muchos padres deciden casar a sus hijas porque no pueden proveerlas, pero el matrimonio infantil frecuentemente va de la mano con el ciclo de pobreza. Es menos probable que las mujeres que se casan jóvenes continúen su educación y son más susceptibles al abuso sexual, intimidación y violencia por parte de su pareja, en comparación con las que se casan más grandes, según la Organización Mundial de la Salud (WHO, por sus siglas en inglés).

Las complicaciones relacionadas con el embarazo y el parto son las dos primeras causas de muerte a nivel mundial en niñas entre 15 y 19 años, según datos de WHO. Los bebés de madres jóvenes también corren más riesgo de nacer muertos o de morir en las primeras semanas de vida.

Ramatou ha evidenciado en primera mano tanto la presión por casarse como las consecuencias del matrimonio infantil. Dos de sus amigas ya están casadas pero aún no se embarazan, dijo.

Sabe de otras niñas de su comunidad que se han casado jóvenes, han tenido hijos y han desarrollado fístula, una condición que implica una ruptura entre la vagina y el recto o la vejiga.

Save the Children
A Ramatou la presionan mucho para que se case. En Niger, el 76 por ciento de las niñas se casan antes de cumplir 18 años.

Cuando la familia de Ramatou pasó por tiempo difíciles, su madres estaba ansiosa por casarla.

Después de que el padre de Ramatou estuvo involucrado en un accidente de tráfico, ya no podía trabajar y mantener a su familia. Sus padres se separaron, y los hijos y la madre de Ramatou se mudaron con sus abuelos. Ramatou rápidamente se convirtió en una "carga" para la familia y su madre la presionó para casarse. Un hombre le propuso matrimonio y hasta le ofreció una dote.

Con ayuda de su padre y Save the Children, Ramatou reunió el valor para resistir.

Aún así, se enfrenta a varios retos todos los días.

Ramatou basicamente sobrevive de pasta y arroz. Su familia no puede pagar por comer carne o pescado todos los días. Algunas veces no come absolutamente nada.

Esta niña de 13 años empezó a ir a la escuela cuando tenía la edad suficiente, pero después de enfermarse, dejó la escuela. Quisiera regresar, pero por el momento eso no es una opción.

Entre 2008 y 2012, 9.6 por ciento de las niñas en Niger se inscribieron a la escuela secundaria, según datos de UNICEF.

A Ramatou le gustaría aprender a coser para ayudar a sus seres queridos.

"Me gustaría ir a la escuela y tener una educación", le dijo Ramatou a Save the Children. "Me permitiría desarrollarme, tener un trabajo y ayudar a mi familia".

Este artículo originalmente se publicó en The Huffington Post.