POLÍTICA

Y tú, ¿cuánto discriminas? Así han salido de la crisis estas empresas

Tatuajes, la ropa que usan, el color de piel... las fallas de estas empresas nos recuerdan la falta de sensibilización ante las diferencias de los otros.

23/10/2016 1:00 PM CDT | Actualizado 23/10/2016 1:00 PM CDT
Getty Images/iStockphoto

El fin de semana pasado, la directora de innovación editorial de Milenio, Bárbara Anderson, denunció en Twitter el caso de discriminación que vivió en Recórcholis. Anderson protestó por la falta de instalaciones para personas con alguna capacidad diferente; acto seguido, debió tolerar las muestras de odio que recibió vía redes sociales.

Horas después, Recórcholis publicó una carta en la que ofreció una disculpa pública y aseguró que llevaría a cabo acciones para volverse un lugar más inclusivo; entre ellas, la sensibilización de su personal.

El caso nos obliga a hablar sobre otros actos de discriminación que se han vivido en los últimos años en el mundo del entretenimiento, y de lo que han hecho las empresas en respuesta a las denuncias.

¿Tatuado?

Six Flags no permitía el acceso a personas con "ropa o tatuajes visibles que contengan (*contuvieran) mensajes rudos o vulgares y con lenguaje ofensivo o gráfico". Esto ocurría hasta abril de 2013, cuando La Jornada publicó una denuncia a las políticas del parque. Tras la acusación, el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación en la Ciudad de México (Copred) hizo lo necesario para cumplir el derecho a la no discriminación, que incluyó una reunión con el representante legal de Six Flags.

Al final se acordó que se retiraría la frase relacionada con los tatuajes, "con el ánimo de evitar que cualquier persona pudiera sentirse discriminada por el código de vestido". Al final solo conservó la leyenda referente a los "mensajes rudos o vulgares" en la ropa.

La tercera es la vencida

Aeroméxico. Ocurrió en tres ocasiones. Primero cuando en Twitter se denunció que la aerolínea (a través de una productora de videos) buscaba gente para un casting; se solicitaban personas de "tez blanca" con un "look Polanco" y "nadie moreno"; ante el escándalo, publicaron el siguiente tuit: "Ofrecemos una sentida disculpa y reiteramos nuestro respeto por todas las personas sin importar sexo, idioma, religión ni color de piel".

Sin embargo, un mes después, la aerolínea volvió a protagonizar un caso de discriminación, esta vez en contra de un grupo de indígenas a los que se les impidió abordar un avión. Se presentó una queja frente a la CNDH en la que se enfatizó el trato desigual e inequitativo que recibieron los usuarios.

Cinco días después, la empresa negó que haya habido discriminación.

El último caso que sonó en redes sociales fue el protagonizado por el diseñador Waris Ahluwalia en febrero de este año, cuando denunció a la empresa por no dejarlo abordar por su turbante. Después de su publicación en Instagram, la empresa se disculpó desde su página web, señaló lo importante que es para ellos valorar "la diversidad de sus pasajeros" y agregó que debían reforzar "sus protocolos de atención, respetando los valores culturales y religiosos de los clientes".

No, así no

El 27 de mayo de 2014 el grupo de ska Panteón Rococó publicó en su perfil de Facebook una carta en la que denunciaba el trato que habían recibido a causa de sus tatuajes: "se me acerca un uniformado de Interjet a decirme que al abordar tenía que cubrirme los brazos porque por políticas de la empresa no podía entrar así al avión".

Cuatro días después, Interjet envió una disculpa a la banda. En ella hace referencia a que como empresa cumplen con la Ley "y en consecuencia no discrimina a nadie por ninguna condición". Después aseguraron que existía una investigación interna en marcha.

En Interjet lamentamos los inconvenientes y molestias que sufrieron los integrantes de la agrupación Panteón Rococó al momento de abordar el vuelo 2284 el 26 de mayo, proveniente de Ciudad Juárez, Chihuahua".

Que alguien piense en la inclusión

Otro caso ocurrió en septiembre de ese mismo año en la Arena Ciudad de México, donde la usuaria de Twitter Karina Maciel denunció la falta de accesos y personal capacitado para atender a personas con discapacidad, durante un concierto de Bruno Mars.

En 2014 también Cinépolis protagonizó un caso que levantó críticas. A través de Twitter se compartió la fotografía de un boleto correspondiente a la Sala Junior, en la parte de los términos y condiciones hacía la recomendación a personas con discapacidad de abstenerse a ingresar, porque la cadena no se hace responsable de incidentes, lesiones o percances que lleguen a sufrir".

Finalmente la empresa publicó un comunicado oficial aclaratorio en el que explicaron que, por su seguridad, los asistentes a la Sala Junior Cinépolis debían "tener en cuenta que existen espacios reducidos, que el libre desplazamiento dentro de la sala no es ilimitado y que es necesario tener cuidado y observar las lineamientos de seguridad durante el ingreso, estancia y salida de dicha Sala Junior Cinépolis".

El Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) informó que en 2015 atendió mil 493 quejas en materia de discriminación. La mayor parte de ellas fueron denuncias presentadas por personas con discapacidad, y contra particulares.

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